El reto Cloud, hacia la consolidación en 2018

Por Kamal Anand, VP de la Unidad de Negocio Cloud de A10 Networks

Hace apenas unos años, (era complicado) no muchos predecían las cotas de popularidad que Cloud Computing alcanzaría en 2017: el 79 por ciento de las empresas ejecutan cargas de trabajo en la nube (una proporción casi similar para nubes públicas y privadas). Ahora, con el listón de la nube elevándose constantemente, cabe preguntarse, ¿a dónde llegaremos?

A fin de dar respuesta a este interrogante, en A10 hemos puesto en marcha el “condensador de flujo” para acelerar nuestra máquina del tiempo DeLorean hasta las 88 millas por hora y así conocer lo que 2018 nos deparará en materia de Cloud.

Hey Doc, viajemos a la Cloud del futuro

En 2018, la nube múltiple, con diferentes cargas de trabajo que se ejecutan en distintas nubes y se gestionan por separado, se convertirá en la nota dominante. Asimismo, las verdaderas clouds híbridas comenzarán a surgir. Así, ya hay desarrollos tecnológicos clave (Azure y Azure Stack de Microsoft) y asociaciones en este sentido, como la formada entre VMware y AWS, o la rubricada entre Cisco y Google). Estas mashups crearán nubes híbridas que combinan entornos y mejoran la agilidad operativa, la eficiencia y la escalabilidad.

La batalla a tres bandas entre Docker Swarm, Kubernetes y Mesos por dominar la orquestación de contenedores ha sido feroz durante los últimos años. Sin embargo, en 2018, Kubernetes estará listo para alzarse con el cinturón de campeón, convirtiéndose, además, en un sistema cada vez más convencional con implementaciones de producción escalables y de misión crítica. Su amplio conjunto de colaboradores, el rápido desarrollo de capacidades y el soporte en muchas plataformas dispares lo convierten en el claro vencedor.

La Inteligencia Artificial (IA) está en todas partes. Está en nuestros hogares con Amazon Echo, y en 2018, se integrará más estrechamente en los sistemas analíticos de TI, lo que hará que las TI sean más proactivas que reactivas. A través del análisis predictivo, los propietarios de aplicaciones y de TI recibirán información y recomendaciones procesables. Añádase a esto la capacidad de automatizar la respuesta, y el poder de IA será mayor.

Disponible actualmente en la nube pública, el próximo año comenzará a darse la informática sin servidor en las implementaciones de cloud privada. Si bien no se convertirá en un estándar, sí se producirá una adopción más amplia a corto plazo. Además, la informática sin servidor, junto con la incesante maduración de la nube, ejercerá presión sobre los proveedores de servidores y hardware para transformar sus modelos comerciales y mantener su relevancia en el mundo virtual, elástico y automatizado impulsado por la nube.

 A medida que crece la adopción de la nube, los tipos de instancias de cómputo se segmentarán y optimizarán para casos de uso específicos; permitiendo un rendimiento mejorado y nuevos casos de uso. Así, en 2018 se verá un crecimiento en el número de tipos de instancia específica de la aplicación dentro de las nubes, desde instancias optimizadas para IA y Big Data hasta un alto rendimiento de la red y tipos de memoria muy grandes. Comenzarán a surgir aplicaciones personalizadas optimizadas que aprovechan estos usos.

Bonus: En 2018 la nube ya no se considerará insegura por defecto

¿Lo ha notado? No hemos hablado de seguridad. Sí, y esto es por qué a pesar de que la seguridad siempre es importante, y más aún en la nube, con los años, tanto la nube como los servicios disponibles en ella han madurado. Hay más seguridad incorporada, más herramientas disponibles de los proveedores y podemos hablar de cumplimiento.

En el mundo de la nube, las cosas se mueven rápidamente. Eso es solo una instantánea de lo que creemos que Doc y Marty verán si eligen el DeLorean el próximo año. Seguramente habrá más titulares importantes en la nube a medida que más personas encuentren formas innovadoras de consumirlo.

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