Santiago, 14 de agosto 2018 – En una carta enviada a un diario de circulación nacional, Juan Hurtado, Presidente de Entel, se refirió en duros términos a la decisión tomada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones de congelar el uso de la banda 3,5 GHz.
La carta denominada: «Concesiones en peligro», publicada de manera destacada el pasado domingo 12 de agosto en el diario El Mercurio, se suma a las diversas acciones que Entel y otras Telcos están realizando para revertir la resolución de la Subtel, como también resolver el dictamen de la Corte Suprema que los obliga a devolver espectro.
En la misiva, Hurtado señala: «nos encontramos con una autoridad que, de la noche a la mañana y sin dar ninguna explicación, decidió desconocer la institucionalidad chilena en materia de telecomunicaciones y expropiarnos de facto». Agregando que «la autoridad de telecomunicaciones decidió precarizar todo el sistema de concesiones chileno»
Además, el Presidente de Entel, señala que la decisión se convierte en «una amenaza sin precedentes a la institucionalidad chilena en materia de concesiones», que puede afectar no sólo a la industria de telecomunicaciones, sino también a otras actividades económicas.
Finalmente, Hurtado hace un llamado a solucionar y retornar al camino que «hasta ahora, nos ha permitido ser un ejemplo en el sector telecomunicaciones».
A continuación, la carta del Presidente de Entel:
Concesiones en peligro
Telecomunicaciones es una de las áreas más dinámicas de la economía y pieza fundamental para enfrentar los desafíos que tenemos como país. Los operadores hemos invertido mucho para contar con la infraestructura existente, incorporando permanentemente nuevas tecnologías. En ello, el marco regulatorio y la institucionalidad de concesiones han sido piezas clave para el sector.
Entel se ha caracterizado por ser pionero en traer tecnologías al país, a veces con éxito y otras sin él, pero siempre con el empeño de dinamizar el mercado, generar competencia y hacer la vida de las personas un poco mejor. Desde la primera conexión satelital, pasando por el multicarrier y el lanzamiento de la tecnología GSM hasta el 3G y el 4G+ en 2016, fuimos pioneros en Chile y también en Latinoamérica.
Motivados por ese mismo compromiso con la innovación, nos propusimos emprender en una nueva tecnología para prestar servicios de internet fija inalámbrica a través de la banda de frecuencia de 3.500 MHz, la que hoy nos permite competir con los gigantes de internet fija por cable o pares de cobre, y ofrecer servicios de calidad en aquellas zonas urbanas y localidades donde hay pocas opciones de conectividad. Para esto hemos comprometido inversiones cuantiosas.
Entel no utiliza la banda de frecuencia de 3.500 MHz en base a un permiso precario. Muy por el contrario, lo hace en base a una concesión que fue otorgada por decreto supremo en virtud de un concurso público, cuyas bases siguieron las recomendaciones del entonces Tribunal de la Libre Competencia. Entel ha cumplido con todas las inversiones comprometidas en su proyecto técnico, ha realizado inversiones adicionales y ha propiciado la llegada de nuevas tecnologías para dicho espectro. La autoridad de telecomunicaciones, de hecho, jamás le levantó un cargo a Entel en relación con su concesión en la banda de frecuencia de 3.500 MHz.
Sin embargo, nos encontramos con una autoridad que, de la noche a la mañana y sin dar ninguna explicación, decidió desconocer la institucionalidad chilena en materia de telecomunicaciones y expropiarnos de facto el derecho a seguir usando el espectro sobre el cual tenemos concesión vigente. Más grave aún, nos enteramos al defendernos de este abuso en tribunales que la autoridad de telecomunicaciones decidió precarizar todo el sistema de concesiones chileno para justificar esta arbitrariedad, al sostener que la autoridad puede cambiar, reducir o eliminar el espectro asignado por concesión a un particular en una determinada banda de frecuencia, si así le parece, por intermedio de una mera resolución exenta.
Este caso es un grave atentado al derecho de propiedad, además de una pésima noticia para los chilenos, a los que les quitan la posibilidad de tener más competencia, con internet de calidad y a un precio justo en su hogar. De paso, saca del camino a un competidor entrante al mercado residencial como Entel, el que, junto con lograr aumentar la competencia en ese segmento, pasaba a ser una real alternativa de banda ancha fija inalámbrica para numerosos sectores del país, donde la penetración del servicio de internet es baja o que no cuentan con otras alternativas en términos de oferta.
Lo que no se ha ponderado en su real dimensión, hasta la fecha, es que las consecuencias de esta inédita medida trascienden por mucho a esta industria, porque además de desconocer todo el régimen concesional de telecomunicaciones, constituye una amenaza sin precedentes a la institucionalidad chilena en materia de concesiones. Lo que pasó hoy en materia de telecomunicaciones puede pasar mañana en materia de minería, sanitarias, empresas eléctricas, salmoneras y tantas otras actividades económicas en que toda la inversión realizada, y por realizarse, se sostiene sobre una institucionalidad concesional que tantos años costó construir y asentar.
Esperamos que esto se solucione y retomemos el camino que, hasta ahora, nos ha permitido ser un ejemplo en el sector telecomunicaciones a nivel regional e internacional en penetración de servicios, calidad de estos y asequibilidad para la población.
Juan Hurtado V.
Presidente Entel



