02 de Octubre de 2015 –El acceso a los datos desde cualquier lugar y dispositivo, con alta seguridad, inmediatez y flexibilidad es la tendencia cloud o nube, no sólo a nivel usuario, sino en soporte, almacenamiento y respaldo de información vital para las compañías.
Utilizar la nube conlleva ahorros importantes en diversas áreas de una empresa; desde el acceso remoto de información clave para fuerza de ventas, hasta el almacenamiento físico de documentos administrativos o estratégicos.
Para las compañías que requieren de gran capacidad de computación para llevar a cabo procesos complejos en un único servidor, como proyectos de Big Data y supercomputación, es que Gigas puso a disposición en Chile, servidores que pueden crecer hasta 64 núcleos de CPU y 512 GB de RAM, pasando a ser una de las soluciones cloud más potente y versátil para el mercado y el único proveedor de servicios que ofrece estos niveles de CPU y memoria por servidor virtual.
Esta nueva capacidad, se suma a que la empresa española cuenta con servidores virtuales potentes que dan solución a entornos muy exigentes en cuanto a capacidad y rendimiento.
Seguridad ante desastres naturales
Otra innovación que entrega el servicio Cloud es una solución de contingencia que permite a las empresas proteger sus datos de manera automática a gran escala, sin necesidad de replicar íntegramente su infraestructura.
Según señala José Antonio Arribas, COO de Gigas, “Chile es un país muy vulnerable a los desastres naturales. En el último año ha sufrido terromotos, aluviones, incendios, erupciones volcánicas y tsunamis que han tenido diversas consecuencias para la población, pero que también afecta a instituciones públicas y empresas privadas. En lo que tiene relación a la infraestructura física o cloud, nosotros podemos garantizar la continuidad del negocio de aquellas compañías afectadas por el desastre, replicando el 100% de la infraestructura propia, en cuestión de minutos”.
La innovación se basa en el autoescalado, donde con un mínimo de recursos disponibles se protegen los servidores mediante la replicación de datos, aplicaciones y sistemas operativos completos en cualquiera de sus datacenters, garantizando la réplica completa en caso de desastre, lo que además de implicar un ahorro considerable para las compañías en sus estrategias para contingencia, ofrece flexibilidad y disponibilidad de la información y de la funcionalidad, en poco tiempo.


