Por Sergio Rademacher, Gerente Corporativo Servicios de Data Center y Cloud Sonda.
Santiago, 22 de noviembre de 2016.- Hace unos días se realizó el Cyber Monday en Chile, organizado por la CCS, evento local que emula el evento homónimo de marketing que se realiza en Estados Unidos el lunes posterior a thanksgiving.
En Chile, a pesar de que los eventos de ofertas online (todos los con prefijo “cyber”) han aumentado sus ventas año a
año, todavía prevalecen varios problemas, como filas virtuales, páginas caídas o extremadamente lentas y una lluvia de reclamos de usuarios: no sólo los que van a Sernac, sino también los que se expresan en redes sociales y creativos “memes”. Estos dan cuenta de que una parte importante de nuestros retailers no están alineados con las prácticas de exitosas empresas que venden billones de dólares como AliBaba.
Justamente, este gigante chino acaba de batir todos sus récords en el “Día del Soltero”, donde vendió un billón de dólares en los primeros cinco minutos y 23.4 billones de dólares en las 24 horas que dura el evento, creciendo un 63% respecto al año anterior. Todo esto sin páginas caídas, sin filas virtuales, y – last but not least – sin una avalancha de burlas ni memes que vayan minando la marca AliBaba (pregúntenle a sus hijas adolescentes qué opinan de AliBaba).
Dicho esto, cabe hacerse al menos un par de preguntas: ¿Qué plataforma tecnológica usa AliBaba para estar 100% operativa en un evento en que sus visitantes se multiplican por dos o tres veces? La respuesta: cloud computing. ¿Y qué ocupan los retailers chilenos? Es evidente que al menos quienes tienen páginas lentas, filas virtuales o se caen, no usan cloud o no tienen un proveedor de cloud a la altura del desafío.
La primera lección de esto es que sí es posible hacer bien la pega. A pesar de que los conformistas de siempre van a decir que hicieron bien su trabajo, pues este año el Cyber Monday creció un 52% en ventas, alcanzando 126 millones de dólares, vale la pena preguntarse cuánto más podrían haber crecido si las páginas operaran con agilidad, sin caídas y sin filas virtuales. Al ver páginas caídas uno se imagina a los responsables de los sitios de e-commerce teniendo pesadillas la noche anterior y rogando que no lleguen más visitantes de los esperados. Algo ridículo si pensamos que los retailers justamente esperan vender más y crecer exponencialmente en sus ventas. O a eso deberían aspirar.
Si tenemos las tecnologías disponibles para soñar en grande, uno se pregunta por qué no se implementan, ya que el cloud permite crecer en infraestructura de forma casi ilimitada e instantánea. La respuesta es que se privilegia la reducción de costos por sobre la satisfacción de los clientes (“total, los clientes igual compran”), o la solución establecida por sobre la innovación (“para qué voy a cambiar el sistema”). Ciertamente este razonamiento no está alineado con las exigencias de las empresas modernas, que se enfrentan a un usuario digitalizado, exigente y empoderado. A este cliente, si se le da un buen servicio, responde no sólo con fidelidad, sino que además está comprobado que aumenta el ticket promedio. O sea, negocio redondo.
El mensaje cae de cajón: pongamos al cliente primero. No tengamos miedo a crecer. Atrevámonos a innovar. Aprendamos de AliBaba. Adoptemos el cloud.


