Desde su planta en Quinta Normal, la fundación envió esta semana estos residuos electrónicos a Estados Unidos para su reciclaje.
“Minería secundaria” se llama a los procesos de extracción de metales preciosos de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso y es lo que busca lograr fundación Chilenter con la exportación a Newark, Estados Unidos, de más de 10 toneladas de placas madres, provenientes de diferentes tipos de equipos computacionales y de telecomunicaciones. El envío salió este miércoles desde la planta de Chilenter en Quinta Normal y la próxima semana partirá la embarcación desde el puerto de San Antonio.

“En fundación Chilenter buscamos darle una segunda vida útil a aquellos residuos electrónicos que personas, empresas e instituciones públicos nos entregan, ya sea a través de la reutilización con un fin social, o bien con la valorización y reciclaje, como es el caso de estas más de 18 mil placas que estamos exportando en esta oportunidad”, afirmó la Directora Sociocultural de la Presidencia y Presidenta del directorio de Chilenter, Paula Forttes.
En tanto, Directora Ejecutiva de Chilenter, Irina Reyes, explicó que “entre los materiales contenidos en estas placas se encuentran
Pero además de lograr rescatar materia prima valiosa, esta acción de reciclaje logra evitar la contaminación que estos desechos pueden generar en suelos y aguas, gracias a sus componentes tóxicos. Eso, más el hecho de ser Chile el país número uno en Latinoamérica en generación de estos residuos, con 9,9 kilos por persona al año, han puesto a los residuos electrónicos en la lista prioritaria de la nueva Ley de Fomento al Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor, que entrará en vigencia el próximo año.
Esta exportación es la número 31 en la historia de Chilenter, que desde el 2009 ha gestionado más de 1.900 toneladas de residuos electrónicos, a nivel nacional e internacional. Esto, además de la reutilización de equipos computacionales, que completa el trabajo social y medio ambiental que desarrolla la entidad.
Chilenter es una organización sin fines de lucro, perteneciente a la red de fundaciones de la Dirección Sociocultural de la Presidencia, tiene 15 años de vida trabajando por disminuir la brecha digital en el país de una forma sustentable, a través de la reutilización y reciclaje de residuos electrónicos. Recibe equipos tecnológicos en desuso de parte de empresas y personas, reacondicionando lo que cumple con ciertos estándares, para poder donarlo a colegios y organizaciones sociales. Lo que no cumple el estándar se recicla, valorizando partes y piezas a nivel nacional e internacional. Por su trabajo fue reconocida en 2016 como “Mejor Iniciativa de Economía Colaborativa” en el foro de la APEC O2O.