Durante el mes de Enero recién pasado, Andrés Bustamante, Jefe de la División Gobierno Digital, viajó a Estonia, una pequeña nación ubicada en al noreste de Europa, a la que se le ha denominado como el primer país digital. Por esta razón, trendTIC entrevistó a Bustamante, para conocer más sobre el viaje y de qué podríamos aprender o replicar en Chile de dicho país.
En primer lugar, Estonia, en opinión de algunos es un referente en transformación digital del Estado y en ciberseguridad. ¿Usted comparte esa opinión?
Efectivamente Estonia es un referente en lo que tiene que ver con Gobierno Digital y Ciberseguridad porque, primero, llevan más de 20 años dedicados a esto y consideraron desde el principio que una de las cosas clave para su país, para aumentar la confianza en el país, para que las personas quisieran considerar que era un país donde querían estar, era tener servicios que fueran muy simples y fáciles de usar.
Una de las primeras cosas que implementaron fue la identidad digital, que significa que todas las personas tienen una cédula de identidad que tiene su firma electrónica, que permite que todos los accesos a cualquier servicio del Estado ocurren a través de esta identidad digital. Y, al mismo tiempo, no les piden a los ciudadanos trámites o información que ya existe en el Estado, todo esto gracias a que existe esta identidad digital.
Eso implica que la infraestructura en ciberseguridad que tuvieron que implementar fue extremadamente importante, porque en todos los años en que ellos han estado teniendo gobierno digital, solamente tuvieron un episodio de ciberseguridad complejo, que los obligó a crear la Ley de Ciberseguridad y una serie de cosas ante las cuales reaccionaron muy rápidamente, pero que tuvo más que ver con los fabricantes de las tarjetas que hacían los chip, que con cómo ellos gestionaban la ciberseguridad. Hoy Estonia es un país que tiene una ley que avala el uso de los trámites y una ley que avala la ciberseguridad.
¿Cómo se generó y cuál es el objetivo del viaje a Estonia?
Nosotros estamos trabajando con el Banco Interamericano de Desarrollo en varios proyectos que tienen que ver con modernización del Estado y, al mismo tiempo, estamos haciendo estudios comparativos con otros países a través de la OECD, en lo que tiene que ver con identidad digital y estructuras de planes de gobierno digital.
Dentro de todos los análisis competitivos, aparecía Estonia junto con Corea del Sur, a quienes también ya fui a visitar, como los ejemplos a seguir en términos de gobierno digital. Entonces salió como una cosa bastante natural el ir a visitar las distintas agencias que hay en Estonia para conocer cuál fue su realidad.
Y así es como fui a visitar el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías de la Información, el Departamento de Ciberseguridad, el Centro de Registros y Sistemas de Información, empresas proveedoras del gobierno, eGA que es la Academia de Gobierno Digital, la Autoridad Certificadora, la Policía, la Guardia de Fronteras y la Casa de Gobierno, donde están los departamentos de E-Gabinete y E-Consultas, donde no sólo nos mostraron una gran cantidad de innovaciones interesantes, sino que además ayudaron a que se nos ocurrieran nuevas ideas e innovaciones que podemos aplicar claramente en Chile.
“tenemos que hacer que los medios digitales sean los más importantes, generando otro tipo de incentivos como los que se generaron en Estonia”
¿Hay algo en común entre Chile y Estonia?
Algunos de los puntos en común es que nosotros creamos esta plataforma multiservicios y multicanal que se llama ChileAtiende, donde en el nivel digital tenemos un portal de servicios digitales parecido al que tienen ellos, pero ellos están trabajando en lograr algo parecido a lo nuestro a nivel presencial.
Hoy día nosotros estamos trabajando en algo similar a lo que ellos llaman MiEstonia, donde yo puedo ver los datos personales, puedo ver los beneficios que tengo, etc. Uno de los proyectos que vamos a lanzar este año se llama justamente MiChileAtiende, donde vas a poder ver tus datos personales y vas a poder ver los servicios que te puede entregar el Estado de acuerdo a tus características.
También en lo que tiene que ver con interoperabilidad estamos yendo hacia un modelo muy parecido al de ellos, donde existen servicios descentralizados, para que no haya puntos únicos de fallos. Ellos le dieron originalmente una importancia muy grande a la identidad digital y nosotros estamos migrando de un modelo de identidad digital simple, que era la ClaveÚnica, que armamos hace como cinco años atrás, para hacer una identidad digital mucho más potente que va a permitir que efectivamente todos los servicios del Estado se hagan utilizando esta identidad digital.
Entonces, en general estamos bastante alineados respecto de cuáles son las cosas importantes en materia digital.
¿Qué podría aprender Chile de Estonia?
Algunas de las técnicas que usaron en Estonia para implementar de manera rápida el gobierno digital son bastante interesantes y replicables. La primera fue que, por ejemplo, la identidad digital era algo mandatorio. Es decir, la gente estaba obligada a usar la identidad digital o no tenía otras vías para comunicarse con el Estado. Si bien en nuestro país eso va a costar un poco más, por las diferencias geográficas, porque hay lugares donde no hay acceso, etc., tenemos que hacer que los medios digitales sean los más importantes, generando otro tipo de incentivos como los que se generaron en Estonia, que también es una buena práctica, donde por ejemplo, efectivamente hacer un trámite de manera digital sea más barato o no tenga costo frente a la alternativa presencial.
Lo otro que podemos aprender de Estonia es lo importante que es tener un modelo de interoperabilidad extremadamente potente y fuerte, para que a las personas no se les pidan los certificados y la información que el Estado ya tiene en su poder. Allá básicamente nunca te piden nada que el Estado tenga, porque la interoperabilidad funciona por defecto y eso es algo que nosotros tenemos que rescatar claramente a través de buenas prácticas, estándares y plataformas que permitan hacerlo.
Lo otro es la generación de una cultura digital, donde los ministros, los jefes de servicios, todos usen tecnología en su día a día y se transformen en un verdadero ejemplo para todos los demás funcionarios, quienes empiecen a usar lo digital como parte de sus vidas.
“En la actualidad, el tema va a ser el cambio cultural que tenemos que generar en las instituciones para lograr la transformación»
¿Alguna iniciativa o estrategia de Estonia se podría replicar en Chile?
Básicamente la Estrategia de Transformación Digital del Estado que hemos estado desarrollando incluye elementos de Estonia, Singapur, Corea del Sur, Estados Unidos, Inglaterra, Uruguay y Colombia. Hemos tratado de tomar muchas de las mejores prácticas que sean aplicables en Chile, porque no siempre todas las cosas son aplicables de un país a otro, y obviamente deben ser adaptadas a nuestra realidad nacional.
En ese sentido, todo lo que tiene que ver con identidad digital, interoperabilidad, trámites digitales, portales personalizados, uso de datos e inteligencia artificial, son tendencias que hoy día están incorporadas en varios de estos planes estratégicos, incluyendo el de Estonia, y que nosotros estamos incluyendo con mucha fuerza, justamente para lograr la transformación digital.
¿Estamos haciendo la transformación digital en el Estado de Chile a la velocidad adecuada o aún la meta está muy lejos?
La verdad es que la transformación digital en Chile ha funcionado un poco como una montaña rusa. Ocurrió lo del Servicio de Impuestos Internos y ChileCompra, el Registro Civil entregó certificados digitales, después se le dio menos importancia, después se le dio más importancia, se creó una Estrategia Digital, se creó el portal de trámites, después volvió a bajar de importancia, luego en el anterior gobierno del Presidente Sebastián Piñera creamos lo que es ChileAtiende y la ClaveÚnica, aumentó la cantidad de instituciones con inteoperabilidad y hoy día estamos con la mente fija en avanzar a paso muy rápido para lograr todas estas cosas y creemos que es más fácil que antes, porque la tecnología ha dejado de ser un problema.
En la actualidad, el tema va a ser el cambio cultural que tenemos que generar en las instituciones para lograr la transformación, pero la tecnología ya no es un problema desde la perspectiva de los costos, de la dificultad de implementación o de la accesibilidad de la tecnología. Todo eso está resuelto con las tecnologías emergentes, con todo lo barato que está o lo comoditizado que está.
Por lo tanto, creemos que no se ha avanzado todo lo rápido que hubiéramos querido, pero hoy se le está dando un impulso importante. El proyecto de Ley de Transformación Digital, el Instructivo Presidencial de Transformación Digital que se acaba de lanzar y las iniciativas que tenemos definidas para trabajar, nos van a permitir avanzar a paso fuerte durante los próximos cinco años, para que podamos alcanzar el estatus de otros países desarrollados de la región y el mundo.


