La actual pandemia provocó un rotundo cambio de paradigma en el sector de la educación, dejando a las entidades universitarias con un gran desafío: implementar una estrategia digital para enfrentar de forma óptima esta nueva realidad. Un proveedor con experiencia en el tema es Axity que, a partir de una exhaustiva investigación y análisis de este mercado, generó una propuesta integral de “Smart Education”.
No es un misterio que la llegada del Covid-19 transformó la manera de operar de muchos sectores del mercado, siendo uno de estos la educación. En este sentido, las entidades universitarias debieron replantearse la forma de enseñar, y buscar estrategias digitales para continuar con las clases 100% online.
Con el objetivo de ser un aporte y apoyar a las entidades en este camino, Axity llevó a cabo un detallado relevamiento sobre el impacto de la pandemia en instituciones de educación superior. Entre los aspectos más críticos que detectamos fue el impacto en el rendimiento de los estudiantes por una carencia de módulos atractivos y, por ende, baja participación en clases, “esta situación genera una falta de comunidad universitaria entre los estudiantes con sus pares y con sus profesores, atentando contra el principal objetivo, que es el éxito estudiantil”, explica Ramiro Navarro, Client Manager en Axity.
Pero.. ¿qué sucede con los profesores?
Indudablemente que cambiar la rutina de los docentes que se han desempeñado por años bajo el paradigma tradicional de educación, se hace bastante complejo. “Este impacto genera un problema de resistencia en el sentido de no conocer la plataforma y estar obligado a usarla para realizar sus clases. Y aquí es donde se desencadena un concepto llamado ‘gestión del cambio’, puesto que son profesores que, por lo general, generacionalmente no son grandes usuarios de redes sociales ni tampoco asiduos a desarrollar experiencias digitales”, explica Navarro.
Por supuesto que esta adaptación digital, tanto de los académicos como de los contenidos,
son retos que finalmente van a impactar en la matrícula 2021, si es que el efecto pandemia se extiende. “Muchos alumnos van a desertar o definitivamente van a optar por una entidad que se preocupe de este tema y brinde una mejor oferta digital de contenidos”, comenta el Client Manager de Axity.
Desafíos y oportunidades
Para desarrollar una propuesta de Smart Education, Axity analizó diferentes entidades de educación superior, tanto a nivel nacional como mundial. “En este recorrido nos percatamos de que en este sector hay una baja adopción de nuevos modelos de organización, y de tecnologías mas disruptivas para su gestión. Y aquí se produce un desafío bien interesante, “ser más ágiles en la administración de sus procesos”, asegura el profesional.
Asimismo, es una realidad que la matrícula de primer año ha ido decreciendo en Chile, y como estamos insertos en un mundo globalizado, la educación online ha cobrado un real protagonismo. “Cada vez crece más el número de actores que aprovecha estas nuevas tecnologías para generar una oferta flexible y adaptada a las demandas de las generaciones actuales. En la medida en que el mundo laboral se empieza a dar cuenta del transito hacia una educación basada en competencias y de carreras más cortas, esta oferta académica flexible y cada vez más online, adquiere mayor valor”.
En relación a los datos, cabe destacar que estas instituciones tienen miles de alumnos, ahí se genera una oportunidad para aprovechar la información, tanto en dimensiones internas, en la gestión del proceso administrativo, así como desde la perspectiva del estudiante. Entonces, si las entidades logran consolidar estos datos de una manera inteligente, pueden transformalos en información valiosa para lograr el objetivo de ser una organización Data Driven en busca del éxito estudiantil. “En este sentido, nos damos cuenta de que hay una necesidad de agilidad, de ser flexibles y de nuevas tecnologías. También de tener mayor información sobre el comportamiento de los estudiantes y lo que buscan. Un gran desafío es proveer estas condiciones para mejorar la retención”, indica Navarro.
Acompañando el éxito de las instituciones
Es esencial que las organizaciones deban contar con una estrategia digital para mejorar los procesos académicos, administrativos y la experiencia estudiantil. Para lo cual Axity definió cuatro objetivos en Smart Education: En primer lugar, acompañar a las instituciones para que desarrollen comunidades universitarias, segundo, ver la manera de monitorear e impulsar la participación de los estudiantes de forma proactiva y, tercero, ayudarlas a cautivar con una propuesta digital. Posteriormente, aumentar el rendimiento de los alumnos monitoreando rendimiento y progresión, todos estos factores en conjunto para alcanzar el éxito estudiantil.
Y a partir de aquí se establecieron cuatro focos específicos a desarrollar: agilidad en la gestión financiera y administrativa, con ERP verticales, modelos de comportamiento, gestión del cambio, adopción tecnológica, modernización de las aplicaciones y uso de cloud generando importantes ahorros de costos. Segundo, un monitoreo continuo de la organización y del proceso académico, así como analítica mediante avanzadas tecnologías. Tercero, un contenido digital con nuevas plataformas y, cuarto, visión cercana del aprendizaje y la participación.
Cabe destacar que esta propuesta de valor se adapta a las necesidad de cualquier entidad de educación superior, y cuenta con un equipo altamente capacitado de profesionales para llevarla a cabo.



