- Así lo determina un nuevo estudio de Accenture, según el cual, ante este escenario, un cuarto de los temas de discusión de los CEOs sobre la crisis del COVID-19 está relacionado con los problemas financieros.
Santiago, 8 de octubre de 2020.-Producto de la crisis que ha desatado el COVID-19, los CEOs se enfrentan a una caída en las ventas y los ingresos, y a un aumento de los costos. La adaptación a este nuevo escenario de “Nunca Normal” requiere de inversiones en tecnologías clave, procesos y personas. Para algunos, la liquidez se ha convertido en una cuestión de supervivencia.
De acuerdo con un nuevo estudio, los problemas financieros componen, en promedio, un cuarto de los temas de discusión de los CEOs en relación con la crisis de COVID 19. Y con razón, al tomar en cuenta que el 42 por ciento de las empresas más importantes del mundo (S&P 500) están en un nivel considerable de riesgo de bancarrota en el futuro cercano.

Accenture establece que hay 4 escenarios posibles respecto del COVID-19:
1.Brotes cíclicos: Las infecciones se controlan en lugares a las que han llegado, pero se propagan a nuevos puntos calientes y rebotan en los antiguos. La paciencia se desgasta con el distanciamiento social, abriendo fisuras sociales.
2.Remisión rápida: La enfermedad se contiene y la vida vuelve a la normalidad rápidamente. Las medidas del gobierno funcionan rápidamente para estabilizar la economía.
3.Caos prolongado: Los efectos para controlar el virus parecen inútiles. Los gobiernos y las sociedades están tensos hasta el punto de romperse. La economía se limita a las necesidades solamente y la inflación se dispara.
4.Curva aplanada: La tasa de infecciones se reduce pero no entra en remisión. La economía se contrae de forma casi permanente. La sociedad se dobla pero no se rompe, uniéndose para sostener las medidas del gobierno.
De acuerdo con el reporte de Accenture, el impacto en el crecimiento ha sido más fuerte en la industria de mercados de capitales de Estados Unidos. En los mercados emergentes (donde se incluye América Latina), las industrias más afectadas son la Automotriz, de Bienes y Servicios y la de Logística y Transportes.
Las menos impactadas en los mercados emergentes son las de Energía, Salud, Servicios Públicos y la industria Química.

Según explicó Nicolás Goldstein, Presidente Ejecutivo de Accenture Chile, “aunque los posibles escenarios van desde una recuperación rápida hasta un caos prolongado, hay cinco medidas clave que permitirán a las empresas superar la incertidumbre: primero, gestionar la liquidez. Las empresas más fuertes serán las que mejor sepan equilibrar la liquidez a corto plazo y las presiones de los costes actuales con las inversiones adecuadas en nuevas oportunidades de crecimiento, y su responsabilidad hacia los grupos de interés y la sociedad en general. Segundo, definir cómo las empresas pueden aprovechar el crédito de financiación y gestión de la deuda de forma más favorable. Tercero, determinar cómo reducir los costos, reajustar la línea de base y hacer más variables los costos fijos para la nueva realidad que emergerá de esta crisis. Cuarto, examinar los programas de ayuda del gobierno y ver cuáles son las implicancias a corto y largo plazo de tomarlos. Y, finalmente, determinar cuál debería ser el futuro de la cartera de negocios y qué activos tienen bajo rendimiento o qué partes del negocio ya no tendrán funcionalidad en la nueva realidad, post COVID-19”.
Goldstein concluyó que “los grandes líderes se definirán por su liderazgo estratégico y operativo en tiempos de crisis. A medida que aborden los obstáculos financieros de la incertidumbre operativa y del mercado, los CEOs y sus equipos se centrarán en la viabilidad económica, en la rentabilidad y en los movimientos de la competencia. Este enfoque equilibrado encaminado a potenciar una liquidez total, mejorar la rentabilidad e impulsar el valor empresarial permitirá a las empresas no solo sobrevivir, sino también prosperar y salir fortalecidas”.


