Seis de cada 10 países de Latinoamérica tenían una Estrategia de Salud Digital previo a la Pandemia por Covid-19. Hoy la incorporación de tecnología en el sector sanitario se vuelve cada vez más prioritaria en la Región, para colaborar en mejorar sus procesos, gestión y atención a las personas.
Santiago, 19 de enero de 2021 – La Pandemia por Covid-19 ha tensionado a todos los Sistemas de Salud del planeta, independiente del nivel de inversión o capital humano con el que disponían para enfrentarla. Países que no acostumbraban a tener sus Establecimientos de Salud con una alta demanda, están muy tensionados y han debido apoyarse en la tecnología para otorgar mayor oportunidad a las atenciones en salud y mantener, en parte, los controles de pacientes con patologías crónicas.
Sin duda, la alta demanda por atenciones arribó a Latinoamérica en un contexto poco favorable, desafiando a Sistemas de Salud que funcionan -en promedio- con un tercio de la inversión de los países OCDE (USD 1.000 por persona al año, según cifras del Banco Mundial); y por debajo del estándar de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de número de camas de hospitalización por cada mil habitantes (1.63, según Global Health Intelligence).
Por tanto, un desafío de esta envergadura requería de un importante trabajo para mejorar la eficiencia de los recursos físicos, económicos y humanos del sector sanitario. Al respecto, el Dr. José Fernández, subgerente general de Rayen Salud, empresa chilena que provee soluciones tecnológicas a más de 900 Establecimientos de Salud y asesora en cuando a la incorporación de TI y Transformación Digital en Salud, señaló que “la tecnología fue clave para esta tarea, luego de haber demostrado por más de una década que permitía optimizar la gestión de los Establecimientos de Salud y tomar decisiones informadas, con datos en tiempo real, para entregar una atención más oportuna, segura y de calidad para la población”.
“Sin duda, la Pandemia ha acelerado el proceso de Transformación Digital en Salud de América Latina, principalmente en lo que respecta a la implementación de Telesalud o Teleconsultas, pero aún queda mucho trabajo por hacer y, para ello, debemos aprender de las experiencias de aquellos países que ya han incorporado soluciones exitosas”, añade el profesional, listando las cuatro tecnologías que -desde su perspectiva- son fundamentales para mejorar la eficiencia de los recursos en el sector sanitario en los próximos años:
SISTEMAS DE REGISTRO CLÍNICO ELECTRÓNICO. Para el Dr. Fernández, “son la base para disponer de una prestación más segura e integral para los pacientes, como también, para dar continuidad a la atención, resguardando la seguridad y confidencialidad de sus datos”.
En concreto, son aquellos sistemas de información que soportan la gestión clínica y administrativa de un Establecimiento de Salud, atendiendo a sus modelos de atención y cuyo núcleo es la Historia Clínica Electrónica del paciente. Se tratan de la primera capa de digitalización de un Establecimiento, que luego permite seguir avanzando con otras soluciones tecnológicas integradas.
REPOSITORIOS NACIONALES DE INFORMACIÓN EN SALUD. Se trata de aquellas Plataformas Tecnológicas que permiten la consolidación, seguimiento y trazabilidad de información estratégica en salud, que se registra en ocasión a las atenciones, que colaboran en la toma de decisiones y gestión sanitaria, como también, en la pesquisa, seguimiento, vigilancia y análisis del impacto de Políticas Públicas y Campañas de Salud.
“Un ejemplo exitoso de este tipo de tecnología es el Repositorio Nacional de Inmunizaciones (RNI), implementado en Chile, que registra las campañas de vacunación e inmunizaciones realizadas en todos los Vacunatorios del país, públicos y privados, entregando información en línea a la autoridad sanitaria para una mejor toma de decisiones en cuanto al despliegue e inoculación de las vacunas. Es decir, gracias a esta solución tecnológica, se puede saber los avances en la vacunación de grupos de riesgo o, incluso, qué localidades o territorios tienen menor porcentaje de inmunización”, señala el Dr. Fernández.
INTELIGENCIA SANITARIA. “Es un concepto que utilizamos para englobar las tecnologías que permiten realizar Analítica de Datos en Salud e Inteligencia de Negocios para el sector sanitario y, en consecuencia, explorar y analizar grandes volúmenes de datos registrados en salud, desde distintos ámbitos y fuentes de información”, explica el profesional de Rayen Salud.
La incorporación de Inteligencia Sanitaria considera, entre otras cosas, la construcción de repositorios de datos y la parametrización de paneles de control (Dashboard), que colaboran con la toma de decisiones en salud, de acuerdo a la información que las autoridades o gestores sanitarios deseen obtener.
INTEROPERABILIDAD ENTRE SISTEMAS DE INFORMACIÓN EN SALUD. El último concepto que el Dr. José Fernández considera como un “imperdible” para optimizar los recursos en salud son los Motores de Integración, que permiten consolidar las distintas fuentes de datos y generar una Historia Clínica Compartida, entre los diversos niveles de atención y/o Establecimientos de Salud, unificando la información en un solo sistema y presentándola en un solo lugar.
“Esta tecnología permite alcanzar el fin último de la Digitalización en Salud, que es consolidar todas las fuentes de registro para obtener una Historias Clínica Única y Compartida del paciente, que le permite al Equipo de Salud tomar mejores decisiones de diagnóstico y tratamiento, otorgando una atención más oportuna, segura e integral para las personas”, concluyó el profesional.
