- La cifra, que es levemente superior al promedio global (51%), deja al país en la posición número 18 entre 34 naciones, ya que en geografías donde hay más oportunidades para emprender, este porcentaje se empina por sobre el 80%, como en India (82%).
- Si analizamos las industrias que se verían más afectadas por la escasez de personal calificado post pandemia, el ranking es liderado por Finanzas, con 62%; seguido por Tecnología y Educación, ambas con 60%; y por Construcción, con 58%.
Santiago, 3 de mayo de 2021.- De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Chile es el cuarto país en el mundo en que más se han perdido puestos de trabajo, con 10% del total global, que asciende a 110 millones de empleos. Frente a este escenario, y ante la continua incertidumbre e inestabilidad económica, el emprendimiento se ha transformado en una de las principales salidas para poder seguir generando ingresos. De hecho, de acuerdo a un estudio[1], 46% de los chilenos declaró haber iniciado un negocio propio durante la pandemia, en tanto, 37% lo está considerando; una situación que tendrá repercusiones cuando el mercado se reactive completamente y las compañías comiencen a retomar sus planes de reclutamiento de personal permanente. Así, según la edición del segundo semestre 2020 del Workmonitor, una investigación realizada por la consultora de RR.HH. Randstad en 34 países, 52% de los encuestados cree que las empresas tendrán dificultades para encontrar talento calificado una vez superado el Covid-19, cifra levemente superior al promedio mundial (51%) y que deja a Chile en la posición número 18 de la tabla, ya que en naciones en las que hay más facilidades y oportunidades para emprender, este porcentaje se empina por sobre el 80%, como en India (82%), llegando a 70% en Malasia y a 69% en Turquía.
Al respecto, Francisco Torres, Director de Staffing &
Outsourcing de Randstad, dice antes de la emergencia sanitaria la creación de
negocios independientes, por lo general, se daba entre trabajadores a tiempo
parcial que buscaban tener ingresos extra fuera de su ocupación formal; sin
embargo, ahora gran parte de la gente que quedó desempleada se gana la vida
única y exclusivamente, a tiempo completo, administrando su Pyme. “Sin duda,
este panorama generará obstáculos cuando las organizaciones quieran recontratar
a las personas que tuvieron que desvincular durante la crisis o para aquellas
compañías que necesiten aumentar su dotación ante un alza de la demanda de sus
productos y/o servicios, lo que significa que los directivos de RR.HH. deberán
modificar su forma de pensar sobre cómo conseguir los mejores talentos del
mercado. Ya no solo serán aquellos que buscan un puesto permanente, debido a
que gran proporción de buenos profesionales querrá un empleo por proyecto que
le permita generar dividendos para su propia empresa. Y es que la pandemia
consolidó la flexibilidad laboral en Chile y las firmas de todos los rubros
tendrán que cambiar su estructura de contratación, pensando en una plantilla fija
para las posiciones que así lo ameriten y trabajadores temporales cuando
requieran servicios o asesorías específicas”, puntualiza.
Por otro lado, si analizamos este indicador por las industrias
que se verían más afectadas por la escasez de personal calificado post pandemia,
el ranking es liderado por Finanzas, con 62%; seguido por Tecnología y
Educación, ambas con 60%; y por Construcción, con 58%; mientras que del otro
lado de la tabla se encuentran Comercio Mayorista y Minorista, con 38%;
Manufactura de Productos Alimenticios, con 41% y Administración Pública, con
45%. En relación a las cifras, el ejecutivo de la multinacional comenta que “Construcción
es un sector que se ha visto tremendamente afectado por la emergencia sanitaria
y las cuarentenas preventivas, por lo que es posible que sus trabajadores, ante
la intermitencia e incertidumbre de su continuidad laboral, hayan optado por
trabajos informales mejor remunerados o bien por nuevos rubros como los centros
de distribución u operaciones, donde sus capacidades físicas son sumamente
valoradas. Por su parte, Tecnología es una de las áreas en que desempeñarse por
proyecto es enormemente común, tendencia que va más allá de este momento
puntual, por lo que el déficit de talento permanente se irá dando de manera
natural con los años; mientras que Finanzas es un rubro que se ha automatizado
bastante, lo que podría haber gatillado entre sus empleados la necesidad de
crear un negocio propio, especialmente en las posiciones con mayor índice de
desempleo, como contadores y analistas financieros”, dice. De todas formas, Torres
asegura que lo positivo de todo esto es que el mundo post Covid-19 ofrecerá a
las empresas mayores posibilidades para formatos flexibles, como la inclusión
de freelancers o de personal
estacional como parte de su pool de talento; una excelente forma de impulsar la
reactivación que necesita nuestra economía”, concluye.
[1] Estudio realizado por Ipsos en 28 países, cuyos resultados fueron publicados en enero 2021.


