- En contexto de un escenario laboral cambiante, desde la plataforma de empleos Laborum destacan la importancia de responder a las nuevas necesidades de los empleados y generar incentivos para que permanezcan en sus trabajos, entre los que se encuentran programas de formación, beneficios de “salario emocional”, oportunidades de crecimiento, entre otros.
Santiago, 9 de junio de 2022.- Actualmente, el mercado laboral chileno enfrenta un escenario de recuperación y constante adaptación producto de la pandemia, lo que ha provocado un notable recambio de personal en las diferentes industrias y organizaciones del país. Así lo demostraron los últimos indicadores de rotación laboral publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), reflejando que uno de cada tres trabajadores cambió de empleo en 2021.
En efecto, durante el año pasado, la Tasa de Rotación Laboral (TRL) -que resume los flujos de entrada y salida de personas trabajadoras en empresas formales- tuvo un promedio de 32,1% en doce meses, registrando un aumento de 1,6 puntos porcentuales en relación a 2020.
En esta línea, desde la plataforma de empleos Laborum, señalan la importancia de que las empresas puedan ser flexibles, dentro de lo posible, respecto a las condiciones que exige mercado laboral actual y que se establezcan estrategias que permitan retener el talento laboral dentro de las organizaciones, es decir, generar los incentivos para lograr que los empleados decidan permanecer en su trabajo.
AL respecto, Diego Tala, director de Laborum, comenta que “la retención de empleados puede tener un gran impacto en cuanto a la productividad, rendimiento y competitividad que puede tener una empresa, sobre todo en un contexto que exige que las organizaciones sean capaces de adaptarse a las nuevas necesidades de los trabajadores”. En la misma línea, agrega que un primer paso para hacer efectiva la retención de talento humano es identificar las capacidades y habilidades de los empleados de la propia compañía, así como las características que son vitales de la propia organización.
Pensando en el recambio generacional en la fuerza laboral y el escenario de trabajo que dejó la pandemia, desde Laborum, recomiendan las siguientes estrategias:
1. Programas de formación. Disponer de opciones reales de formación interna, es un gran estímulo para la retención de empleados y supone un valor añadido de la empresa. De esta manera, los colaboradores ven en su trabajo un lugar para poder adquirir conocimientos prácticos que les permitan aprender y seguir desarrollándose como profesionales, lo que también supone un beneficio para el crecimiento del mismo negocio. Hoy, el mercado laboral está cada día más exigente y si bien también es responsabilidad del colaborador seguir perfeccionándose, se recomienda aportar en este desafío para así generar un mayor compromiso. Ahora, desde Laborum indican que, si bien lo recomendado es poder integrar un programa de formación empresarial con distintos contenidos, un buen punto de partida puede ser charlas con expertos en diferentes temáticas, que contribuyan al desarrollo de los empleados.
2. Beneficios atractivos. Hoy más que nunca el “salario emocional”-retribuciones que buscan incentivar de forma positiva la imagen que tiene el colaborador sobre su empleo- ha cobrado importancia. Previo a la pandemia ya era valorado y las empresas lo estaban implementando con ciertos beneficios, sin embargo, esto cambió. Los beneficios que eran valorados hace dos años atrás no son los mismos que se necesitan ahora. Por ejemplo, hoy la flexibilidad horaria o teletrabajo son el desde ya que la pandemia demostró la importancia de que el empleo aporte de forma positiva en la calidad de vida los colaboradores. Por lo mismo hoy se consideran vacaciones sin goce sueldos, aporte para estudios, más vacaciones de las estipuladas por la ley, vestimenta, entre otros puntos.
3. Construir un buen ambiente de trabajo. Un aspecto trascendental para los trabajadores es sentirse a gusto y parte de una cultura empresarial que sea colaborativa y tenga una comunicación interna transversal y fluida. De esta forma, es clave que dentro de las empresas se generen espacios para que los trabajadores se sientan escuchados y valorados, donde se reconozcan sus logros, así como también donde puedan expresar sus desafíos o dificultades. Del mismo modo, es necesario dar autonomía a los colaboradores y demostrar confianza en sus habilidades y desempeño, disponiendo de apoyo en los equipos cuando sea necesario.
4. Oportunidades de crecimiento interno. Permitir a los empleados tener proyección y crecer dentro de su organización es fundamental para que éstos se sientan a gusto y con ánimos de poner a disposición todas sus capacidades. Es necesario que los trabajadores sientan una motivación por avanzar hacia nuevos desafíos y mejores condiciones de trabajo en la medida que ellos perfeccionan su desempeño. Así, contar con una buena estrategia de gestión de talento y planes de desarrollo profesional personalizados para los diferentes empleados, tiene un notable impacto dentro de la retención de talentos.


