Una tendencia que crece a nivel mundial es el geofencing, tecnología que permite establecer perímetros en el espacio físico y definir acciones que un dispositivo deba realizar según ingrese, permanezca o salga de tal perímetro (por eso el nombre, fence significa valla). O sea, el aparato reconoce dónde está y en base a eso realiza una determinada acción.

Dependiendo de la forma en que sea programado, el geofencing puede implementarse en base a la información del GPS del equipo, sus conexiones wifi o Bluetooth, las torres de telefonía a las que se conecta, o una combinación de todos estos mecanismos. Y no solo se limita a smartphones: se pueden implementar funciones de geofencing a cualquier aparato tecnológico.

Así, los usos son variados. Por ejemplo, los padres pueden definir una ruta antes de prestar su auto a sus hijos (pensando en lugares que entregan licencias de conducir a los 16 años) y establecer alertas si estos se desvían de la ruta o superan los límites de velocidad. Las tobilleras electrónicas para personas bajo arresto domiciliario también son una forma de geofencing, y lo mismo los camiones protegidos con GPS para evitar desvíos de sus rutas y desincentivar su asalto o secuestro.

En un sentido más doméstico, se pueden usar el geofencing para activar electrodomésticos o climatizadores “inteligentes” cuando los dueños de casa se acercan a ella.

Ejemplos de aplicaciones de usos del geofencing

Gestión de drones: Para mantener estos aparatos alejados de zonas de exclusión aérea.

Cumplimiento de sentencia judicial: A través de un brazalete en el tobillo se puede alertar a las autoridades si una persona bajo arresto domiciliario abandona las instalaciones.

Automatización del hogar: Por ejemplo, cuando el dueño de casa sale del perímetro virtual predefinido, el termostato baja automáticamente a una temperatura predefinida.

Gestión de flotas: Controla y alerta cuando un conductor se sale de su ruta.

Control parental: Permite activar alertas cuando los dispositivos de los niños salgan de rutas demarcadas previamente, como una plaza o el camino al colegio.

Cuidado de mascotas: Collares inteligentes georreferenciados pueden activar una alarma cuando nuestra mascota salga de una zona predeterminada.

Factor adicional de autenticación: La ubicación de un usuario dentro de un perímetro, como el área donde se ubican las oficinas de su empresa o dentro de la ciudad donde reside, puede ser usado como un factor de autenticación que se suma al uso de contraseñas o mensajes enviados a su número telefónico.

Salud pública: Países como Taiwán implementaron voluntariamente el geofencing para hacer seguimiento velar por el cumplimiento de las cuarentenas por Covid-19 y para entregar información útil, como por ejemplo, de los sitios más cercanos para conseguir vacunas o mascarillas.

Pero probablemente el uso más extendido del geofencing es en el marketing: cuando una persona ingresa a un área predefinida con un dispositivo que tiene activado GPS habilitado RFID o wifi, le llegan promociones al celular. Las empresas suelen incentivar la activación de esta función con descuentos en sus productos o servicios. Más silenciosamente, las tiendas usan estos datos para recopilar información de sus compradores o el tráfico en sus locales sin que los clientes se enteren.

Lógicamente, usar geofencing por definición implica entregar a empresas nuestra ubicación actual y con ello perder nuestra privacidad, lo que puede llevar desde una recopilación excesiva de datos con fines de marketing hasta el espionaje. Así, un ejemplo de los riesgos de esta tecnología es el caso ocurrido en Massachusetts (EE.UU.), donde utilizaron geofencing cerca de clínicas de salud reproductiva para enviar propaganda contraria al aborto. Y las policías, también en EE.UU., han aumentado sus solicitudes a empresas como Google para entregar información de los dispositivos que estuvieron en el momento y lugar de un delito, lo que ha llevado a casos de detenciones arbitrarias de personas que han prestado o vendido sus equipos a otros.

Cómo reducir los riesgos de geofencing para la privacidad

Para evitar impactos en la privacidad personal, el CSIRT de Gobierno recomienda lo siguiente:

  • Apagar el GPS en el dispositivo móvil, o desactivar la opción de seguimiento GPS en las aplicaciones que lo permitan.
  • Revise los permisos de las aplicaciones optando por no recibir anuncios o alertas de geofencing.
  • Considere la utilización de VPN para esconder su dirección IP.
  • Ciertas aplicaciones, como Flickr, permiten definir un perímetro para limitar la compartición de la información de ubicación en fotos tomadas dentro de él.
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