Según estudios de IDC, de aquí a 2025 todas las compañías adoptarán iniciativas de seguridad en aplicaciones, lo que supone un gran desafío para los departamentos de RR.HH al tener que definir estrategias de Low y No Code. Un actor que conoce bien el tema es Axity, que a través de un modelo de contratos flexibles y un equipo multidisciplinario de profesionales ayuda a los clientes a construir la estrategia correcta.
No cabe duda que el tema de RR.HH está siendo muy crítico en la actualidad. De acuerdo al estudio del Worldwide Digital Transformation 2022 Predictions de IDC, el 53% de las organizaciones del mundo está llevando una estrategia de transformación digital acelerada, y ha aumentado la adopción de tecnología, específicamente Inteligencia Artificial (con un crecimiento anual del 25%), y del 10% para el Internet de las Cosas y temas de seguridad. “Esto incide directamente en el gasto de TI que está siendo impulsado, y que proyecta un crecimiento de alrededor del 40% los próximos 5 años. Indudablemente una gran inversión y demanda de personas para ejecutar esos proyectos que, en definitiva, genera escasez de profesionales y técnicos especializados en TI de la cual Chile no está exento. Actualmente, se ubica en el séptimo lugar de los 40 países con menor proporción de profesionales en los niveles de educación secundaria y terciaria formados con las habilidades de resolución de problemas en contexto digital”, afirma Ramiro Navarro, Gerente Sector Educación de Axity.
Con esta proyección se espera que de aquí a 2025 exista una perspectiva de crecimiento de la industria en temas muy específicos, y que las integraciones de TI crezcan alrededor de un 30% año a año (Cloud, ciberseguridad, Inteligencia Artificial, Inteligencia de Negocios, migraciones a S/4HANA, y virtualización). “Esto va en contraposición al potenciamiento de las habilidades técnicas y blandas, ya que estas tendrán un crecimiento del 9% año a año, lo que comienza a generar inflación, ya que las escuelas no entregan ese nivel preparación de personas. A esto le llamamos la ‘guerra del talento’, puesto que de aquí a ese año todas las compañías (pequeñas, medianas y grandes) van a tener iniciativas en seguridad en apps y necesidades muy grandes en desarrollo de software, hardware, redes, big data, analítica, y más lentamente en Inteligencia Artificial y Machine Learning”, señala.
Un impacto directo
¿Cómo impacta esto en las personas, en la eficiencia operacional y en las estrategias de Low-Code?. De una forma muy particular porque aquí comienza a aparecer Low-Code y No-Code, dos categorías que describen plataformas, pero también estrategias de desarrollo de software. “Cuando se junta un contexto tecnológico y económico de alta demanda en perfiles profesionales de capacidad de resolución de problemas digitales, y se mezcla con la inflación en el costo de la contratación, se combina con la escasez de los RR.HH, por lo que se vuelve elemental crear una estrategia de corto o mediano plazo para subsistir, ya que no existe la cantidad de personal suficiente para abordar las necesidades TI de desarrollo de software que se vienen por delante”, subraya el ejecutivo.
Cabe destacar que las soluciones de Low-Code son plataformas que se usan para crear apps personalizadas con diferentes estrategias, a fin de simplificar y/o reducir la programación, o eliminarla.
Se pueden clasificar en multi experiencias, mutltiusuarios, y en formularios web, donde la perspectiva UX es más bien empaquetada. Por otro lado, están aquellas orientadas netamente en los datos o workflow, y las diseñadas para automatizar el trabajo de los usuarios no técnicos. “Aquí se comienza a construir un mapa y a definir la estrategia que se quiere abordar para utilizar herramientas de Low-Code con más complejidad, ya que hay algunas fortalezas transversales de estas, como por ejemplo una alta productividad, soporte de diferentes tecnologías de base y algunas de ellas BPMS y Workflow, dado que este tipo de procesos de negocio tiene poca demanda de customización de UX”, sostiene Ramiro Navarro.
En este sentido, existen dos tipos de usuarios de estas soluciones: Analistas técnicos, que son capaces de usar herramientas mucho más complejas y que están impulsados a crear soluciones transversales a nivel de la compañía, y el Analista No Técnico, que construye pequeños formularios web y apps que permiten resolver temas específicos.
Un servicio a la medida
En este contexto, Axity ha acompañado a sus clientes recorriendo esta oferta de mercado, y apoyándolos en la selección de la mejor estrategia de acuerdo a su necesidad.
“Estamos convencidos que todo parte por la estrategia, por lo que los clientes deben hacerse algunas preguntas mínimas: ¿cuáles son mis requerimientos?, ¿qué es lo que busco?, ¿cuál es mi objetivo? A modo de ejemplo, ¿quiero aumentar la productividad del equipo de ingeniería o de desarrollo, o en realidad necesito que los usuarios no técnicos creen soluciones sistémicas por sí mismos?”, comenta.
Asimismo, el proveedor cuenta con modelos muy flexibles de contrato, “combinamos esta flexibilidad con las capacidades de una compañía como Axity, que tiene más de 3 mil colaboradores con vasta experiencia, y estas preguntas importantes que ayudan a construir una estrategia de corto, mediano plazo a nuestros clientes, así como la elección de la herramienta de Low-Code o No Code para analistas técnicos o no técnicos”, finaliza.


