En conversación con TrendTIC, Ramiro Navarro distingue cuatro grandes reglas para implementar Cloud Ops en una empresa: abstracción (desacoplar la administración de la infraestructura subyacente), aprovisionamiento (programar que una máquina suba o baje, es decir, pensar el aprovisionamiento como código), gobierno y políticas (crear y gestionar políticas para administrar las acciones de los usuarios) y automatización (automatizar la tareas).
A partir de estos cuatro elementos, Navarro identifica los pros y contra que puede tener un Cloud Ops. Entre los beneficios se encuentra: la rentabilidad de la gestión de la nube, la automatización de pasos y la abstracción de una infraestructura requerida por una aplicación o servicio tecnológico. Entre las desventajas están: que se puede gastar un poco más en servidores o capacidades sobreprovisionadas, capacidades limitadas de gobierno en comparación con un Data Center y la seguridad puede ser un poco arriesgada si no se gestiona adecuadamente.
“En Axity buscamos entender la necesidades del cliente, buscar la letra” (capacidades) que tenemos dentro del abecedario y construir la palabra correcta que ese cliente necesita para enfrentar un desafío específico para cumplir un objetivo. Eso hacemos en Axity, escribimos palabras que resuelven los problemas de negocios de los clientes y transforman las tecnologías de función en valor” indica Navarro.
Navarro señala que Cloud Ops «es un marco de trabajo para optimizar las operaciones en la nube», que comenzó a usarse a medida que «las empresas trasladan cada vez más el desarrollo de aplicaciones y los servicios técnicos en la nube». Además, enfatizó que por ello los costos, el gobierno y la administración se vuelven más complejos de gestionar.
Respecto al trabajo que realiza un equipo Cloud Ops, menciona que son responsables de la gestión de la configuración, la asignación de recursos, de optimizar la capacidad de rendimiento y, por último, de garantizar los acuerdos de niveles de servicio.



