Para nadie es un misterio que la tecnología se ha vuelto un factor fundamental para lograr la sustentabilidad de las empresas. Sin embargo, ser sostenible es mucho más que reciclar o ahorrar energía; se trata de adoptar una serie de parámetros basados en la filosofía E.S.G (Medioambiente, Social y Gobernanza).
Definida como un conjunto de marcos, estándares y reportes enfocados en mejorar el comportamiento de las organizaciones en tres categorías: E.S.G (Ambiental, Social y Gobernanza), la sustentabilidad empresarial propone un compromiso de las organizaciones para responder a las expectativas de sus “stakeholders”. Considerando esto es que se han creado estándares de estos marcos mundiales, como GRI, de reportería, que permiten a las compañías tener informes y métricas estandarizas acerca de su comportamiento y gestión sustentable.
Cabe destacar que cada una de estas siglas pertenecientes a E.S.G tiene que ver con un tema en particular. E de medioambiente tiene relación con la medición de la huella de carbono, la economía circular, reciclaje, manejo de productos peligrosos, entre muchos otros. S de Social corresponde a diversidad de género, inclusión femenina, DD.HH, antidiscriminación, y también protección de datos de los clientes. Por último, G de Gobernanza se refiere a la independencia de los directores de una compañía, temas de anticorrupción, antidelito y acciones poco éticas.
De acuerdo a Alejandro Hill, Manager, Transformación Organizacional y Adopción Tecnológica en Axity, muchas veces se piensa que la sustentabilidad y los factores E.S.G apuntan a incorporar luces LED y a comenzar una campaña de reciclaje. “En la práctica es mucho más que eso, ya que tiene un sentido estratégico que apalanca directamente ‘drivers’ financieros. Porque las organizaciones ven que, a través de la medición y gestión sostenible, pueden incrementar sus ventas, reducir costos, aumentar el valor de su marca, captar más clientes, entre otros”, asegura.
Es así como estos “drivers” financieros comienzan a relacionarse con objetivos no financieros, como el tema del capital humano (trato a los empleados), atención a los clientes (cómo los escucho), alianzas (con quién me relaciono).
Además de estos, destacan también opinión pública (percepción de líderes de opinión, impacto social); emisión de huella de carbono y gestión de residuos (eficiencia energética, desarrollo de energías renovables); nuevos productos (productos y servicios, valor de patentes y percepción del consumidor); ética integral y compromiso del gobierno corporativo (número de directores independientes, proceso de auditoría, reportes y transparencia).
Estos indicadores se miden en algunas compañías, mientras que en otras no. Y hay muchas que sí lo hacen, pero de forma manual, derivando en un proceso tedioso y lento. En este sentido, es fundamental comenzar a gestionarlo con herramientas TI que permitan automatizar, captar datos desde otros sistemas, generar reportes en forma automática, determinar KPIs, y cambios de proceso.
Transitando hacia la sustentabilidad
Dependiendo del grado de madurez de cada empresa, se traza el camino hacia la sustentabilidad.
El primer paso es definir objetivos de sustentabilidad, materialidad (alcance de los 3 factores E.S.G), y “stakeholders”.
En segundo lugar, hay que definir la cantidad de procesos, roles, política y herramientas TI que se van a requerir para gestionar la sustentabilidad
El próximo paso tiene que ver con las organizaciones que están presentando informes sobre gestiones E.S.G, las memorias integradas, ya que antiguamente las grandes compañías chilenas presentaban una memoria y un reporte de sustentabilidad por separado.
Actualmente, muchas de ellas efectúan un reporte integrado, que contempla la memoria con estado financiero auditado, más lo de sustentabilidad. Posteriormente, viene la definición de los KPIs de acuerdo a los factores E.S.G.
“Muchos de nuestros clientes, como Codelco, Derco, Concha y Toro, Saesa, Caja Los Andes están avanzando en este tema y empezando a requerir apoyo TI. Y en este contexto, nuestra propuesta se basa en desplegar tecnología como habilitador para aplicar sustentabilidad al core de los negocios, y medir el desempeño E.S.G, mejorando la transparencia y el rendimiento empresarial sostenible”, afirma Hill.
Esto lo realiza de la mano de SAP y su portafolio de soluciones, “en muchos de sus módulos ya tenía indicadores de sustentabilidad, como el módulo de medioambiente, salud y manejo de seguridad, así como de compliance, donde manejaba temas de riesgos. Hoy tiene productos nuevos orientados a la huella de carbono, la economía circular orientada a la producción y al abastecimiento, y Susttainability Control Tower, que es un integrador de información que gestiona los factores E.S.G en las compañías”, agrega el ejecutivo.
Para llevar a cabo estos servicios, Axity necesita conocer, en primer lugar, los pilares y la estrategia de sustentabilidad de los clientes, así como su marco de trabajo. Segundo, sus “dolores” y necesidades de la gestión de sustentabilidad asociado a la recopilación de datos para realizar informes y medir KPIs. Estos datos pueden estar en múltiples sistemas de la organización.
Por último, se requiere identificar los planes e iniciativas TI asociadas a la estrategia y gestión de sustentabilidad, por lo que pueden haber varios clientes que hoy tienen iniciativas específicas, como la cadena de valor por ejemplo.
Sin duda la propuesta de Axity agrega valor en un nuevo foco estratégico de los clientes. Uno que cobra cada vez mayor relevancia, puesto que según Gartner la sustentabilidad es una de las diez tendencias más importantes en términos de TI.
