por Claudio Herrera, director Telecom NTT DATA Chile.
La industria de las telecomunicaciones es, sin duda, muy dinámica. No sólo ha debido enfrentar mayores niveles de competencia y crear soluciones que se anticipen a problemas del futuro, sino que además debe tener la capacidad de adaptarse a nuevos modelos de negocio. Y hoy, los operadores de telecomunicaciones enfrentarán un nuevo desafío, más aun considerando el nivel de penetración que tienen estos servicios en los hogares del país.
De acuerdo con la Subtel, en Chile durante 2023, los accesos a Internet siguieron con un fuerte crecimiento de Fibra Óptica y, a marzo de este año, se consolidó como la tecnología en más hogares con 68,1%; seguido de HFC 27,6%; y ADSL 1,5%. Sin embargo, aún existen restricciones para que las personas puedan decidir qué proveedor/tecnología quieren en sus casas, ya que, por ejemplo, muchos edificios antiguos están “condicionados” a usar sólo un operador sin la opción de cambiarlo o existen operadores que han decidido no invertir en despliegue de fibra en algunas ciudades o sectores rurales.
Esta situación podría estar a punto de terminar gracias a las redes de fibra óptica neutrales, negocio que en el caso chileno está siendo impulsado a través de la compañía OnNet Fibra, conformada a partir de KKR y Telefónica Chile. Estas redes buscan inicialmente aprovechar la infraestructura ya disponible, para proveer una fibra que pueda ser utilizada por otras operadoras de cara a mejorar la cobertura de servicios que pueden ofrecer a sus clientes finales. Este tipo de red ya está operando en España, Alemania, México, entre otros, y ha resultado en tener una mirada más eficiente en términos de inversión para el despliegue de fibra y permitir enfocarse en los servicios que se le pueden ofrecer a los usuarios, con mayor calidad y valor agregado.
En este sentido, de cara al futuro será clave el conocimiento que las compañías de telecomunicaciones tengan de sus clientes y consumidores, la manera en que pueden relacionarse con ellos y el valor que les entreguen a partir de un servicio de internet de alta velocidad que se sustentará en una red neutra común. En esta última línea, se abren posibilidades de ofrecer otros servicios complementarios como accesorios y equipamiento que utilice internet (smartphones, computadores, Smart TVs, consolas de juegos, otros), servicios digitales (video juegos en línea, aplicaciones, canales de TV, otros) los cuales podrán ser ofertados de manera personalizada, basada en el comportamiento de los usuarios en sus hogares. El valor que los clientes perciban lo que está recibiendo desde sus compañías será clave, ya que en caso de no existir diferencial estaremos ante un servicio más cercano a un commodity.
Adicionalmente, la llegada de estas redes neutras compartidas contribuirá a la sostenibilidad de la industria de telecomunicaciones, por ejemplo, reduciendo la sobreutilización de cables, optimizando la reutilización de recursos con un menor impacto en la contaminación visual del espacio público y también en una menor huella de carbono.
Finalmente, es relevante el impacto que tiene la aparición de operadores de redes neutras en múltiples aspectos, con beneficios y desafíos para los operadores y la industria en general, pero por sobre todo se vislumbran un balance positivo para los clientes o consumidores finales, que es lo relevante para los diversos actores del sector de telecomunicaciones.


