- Por Gabriel Galaz Escobar, Senior Security Architect at Netdata Cybersecurity.
En pleno año 2024, y ya casi en 2025, nos encontramos en un Chile donde el teletrabajo es la nueva normalidad, dando origen a un panorama en el que las organizaciones permiten a sus colaboradores combinar el trabajo remoto con el presencial.
Si bien esta modalidad ha ofrecido varios beneficios para los trabajadores, entre las que se incluye una mayor flexibilidad laboral, el cambio a la virtualidad ha generado la exposición a nuevos riesgos y desafíos de ciberseguridad. En este nuevo escenario, donde las redes corporativas se han extendido más allá de las oficinas físicas, las organizaciones deben tomar medidas preventivas para resguardarse.
Según lo expuesto anteriormente, a medida que más empresas permiten el trabajo remoto, la superficie de ataque crece y la protección se vuelve más compleja. Las redes corporativas ya no están aisladas dentro de las oficinas, sino que ahora dependen de conexiones a Internet que pueden tener una seguridad y estabilidad dudosa.
El Teletrabajo implica que los empleados acceden a datos críticos desde redes domésticas o públicas, a menudo con medidas de seguridad más débiles que las implementadas en las oficinas. Este entorno permite que los ciberdelincuentes exploten vulnerabilidades tanto en dispositivos como en conexiones a Internet no protegidas, y esto deja una brecha significativa en la protección de datos sensibles y en la capacidad para detectar y responder a incidentes en tiempo real.
Para reforzar la ciberseguridad en la nueva normalidad laboral, las empresas deben mejorar su infraestructura tecnológica mediante soluciones que permitan el acceso remoto seguro a recursos internos, al igual que mantener actualizados los dispositivos y plataformas de seguridad, complementado así la implementación de autenticación multifactor (MFA).
Y, en caso de que la compañía aplique el modelo BYOD, se debe garantizar que los empleados tengan políticas y medidas claras para la manipulación de información sensible en sus dispositivos propios. En este escenario la capacitación continua es clave, ya que el personal debe estar preparado para identificar amenazas y manejar la información de manera segura.
Con este contexto de creciente riesgo por el teletrabajo, soluciones como Prisma Access de Palo Alto Networks se presentan como un aliado clave para las organizaciones que buscan mejorar su ciberseguridad en entornos remotos. Esta solución ofrece una plataforma de seguridad en la nube que extiende la capacidad protección más allá de las fronteras físicas de la oficina, brindando visibilidad sobre todo el tráfico de red, independiente de la ubicación de los usuarios o dispositivos. Gracias a esto, las compañías pueden asegurar la transmisión de datos críticos, gestionar políticas de acceso de manera más eficaz y protegerse contra diversas amenazas.
A pesar de esto, en Netdata Cybersecurity entendemos que la integración de soluciones avanzadas es solo la primera parte de la ecuación. Si bien la tecnología es fundamental, también es necesario contar con una estrategia integral que logre abarcar una correcta definición y adopción de procesos de ciberseguridad.
En resumen, el panorama actual en Chile ha obligado a las organizaciones a adaptarse rápidamente a un entorno donde el trabajo remoto es una realidad. Sin embargo, esta flexibilidad laboral también ha traído consigo nuevos desafíos de ciberseguridad que no deben ser subestimados. Por esta razón, encontrar un aliado estratégico resulta ser esencial para garantizar que las organizaciones no solo se adapten, sino que prosperen y logren una mejora continua en este nuevo escenario digital.
