• Por Luis LLanos, Director Comercial en Netdata Cybersecurity Chile.

En la actualidad, la transformación digital ha incrementado significativamente la forma en que las organizaciones operan, abriendo nuevas oportunidades, pero también exponiéndolas a amenazas cada vez más sofisticadas. La superficie de ataque se ha expandido de manera acelerada, complicando la gestión y las operaciones de seguridad. Frente a este panorama, surge una pregunta clave: ¿cómo podemos simplificar y fortalecer nuestras defensas en un entorno tan complejo? En medio de estos desafíos, una solución se destaca con claridad: la consolidación de plataformas, un enfoque que permite simplificar la gestión y fortalecer las defensas frente a un entorno tan dinámico.

En Chile, el reciente avance en el Índice Nacional de Ciberseguridad (NCSI) refleja el esfuerzo por establecer un marco legal robusto para enfrentar las amenazas. La Ley Marco sobre Ciberseguridad e Infraestructura Crítica de la Información ha sido un paso clave para mejorar la coordinación entre los organismos del Estado y las instituciones privadas. Sin embargo, la regulación por sí sola no es suficiente. Las organizaciones deben adaptar sus infraestructuras de seguridad para estar a la altura de los riesgos actuales.

Uno de los grandes problemas que enfrentan las empresas hoy en día es la fragmentación de sus herramientas de seguridad. Un enfoque descentralizado genera complejidades operativas y limita la capacidad de respuesta ante incidentes. Es aquí donde la consolidación de plataformas y la adopción de una arquitectura de malla de ciberseguridad (CSMA) se vuelve un punto crucial para las organizaciones. De acuerdo con Gartner, el 75% de las empresas buscan consolidar sus proveedores de seguridad, con el objetivo de simplificar sus operaciones y mejorar la visibilidad de amenazas.

En Netdata, como el principal socio de Palo Alto Networks a nivel global, hemos visto que soluciones como Cortex, Strata y Prisma se integran de forma nativa con las plataformas ya implementadas en la infraestructura empresarial, permitiendo consolidar las operaciones de seguridad, mejorar la detección de incidentes y automatizar una respuesta. Estos enfoques no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que también permiten una visión más integral y una reacción más rápida ante cualquier brecha.

En este contexto, la arquitectura de malla de ciberseguridad (CSMA), propuesta por Gartner, también emerge como una estrategia poderosa. Este enfoque permite que las herramientas de seguridad trabajen de forma cooperativa, integrando capacidades a través de un ecosistema unificado. Gartner predice que para 2024, las organizaciones que adopten CSMA reducirán el impacto financiero de los incidentes en un 90%.

Para comprender mejor el modelo de arquitectura de malla, es necesario conocer las siguientes cuatro capas que la componen:

  • Análisis e inteligencia de ciberseguridad: centraliza y consolida datos en tiempo real para mejorar la detección y respuesta ante amenazas.
  • Tejido de identidad distribuido: asegura una gestión de identidades adaptable y segura en entornos descentralizados.
  • Gestión consolidada de políticas y posturas: transforma las políticas de ciberseguridad en configuraciones nativas de cada herramienta, optimizando la gestión de riesgos.
  • Dashboards unificados: proporcionan una visibilidad clara del ecosistema de seguridad, facilitando respuestas ágiles ante incidentes.

En conclusión, un esquema de ciberseguridad moderno debe funcionar como un ecosistema integrado que brinde una visión completa de las amenazas. La consolidación de plataformas y la implementación de arquitecturas como CSMA son fundamentales para garantizar una protección eficaz. Por ello, es clave que las organizaciones evalúen sus estrategias actuales y adopten enfoques que fortalezcan su seguridad de manera sólida y duradera.

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