- Por Sebastián Farías, CEO de Matisi Consulting.
Tras las fiestas de fin de año y el arribo del periodo estival, son numerosas las empresas que deben hacer frente a ciertas modificaciones en el comportamiento de los consumidores y, por ende, a cambios en sus operaciones del día a día.
Esta situación, más allá de ser considerada una amenaza por las organizaciones, debiera mirarse como una verdadera oportunidad para aplicar las herramientas de analítica de datos, con miras a mejorar sus resultados en ese lapso de tiempo.
En este sentido, la analítica de datos ayuda a comprender el comportamiento de los consumidores en tiempo real, pues permite identificar determinados patrones de compra y consumo durante los meses de vacaciones.
Asimismo, y tomando en cuenta los datos históricos de otros veranos, las compañías pueden proyectar tendencias, adecuar sus inventarios y lanzar promociones que se ajusten a los requerimientos de esa temporada.
En el ámbito de la mercadotecnia, la analítica de datos también contribuye a medir el impacto de la publicidad realizada, reconociendo aquellos canales que tienen los resultados más óptimos, adecuando los mensajes dirigidos a los diferentes públicos, y elevando el retorno de la inversión en dicha área.
Desde el punto de vista de los clientes, y teniendo en cuenta los datos levantados en interacciones anteriores, esta herramienta hace posible personalizar la experiencia de los usuarios, ya sea recomendando ciertos productos y servicios, o brindando una mejor atención, todo lo cual repercute en una fidelización mayor.
Otro aporte de la analítica de datos se vincula con una gestión más eficiente de los recursos internos de una compañía, debido a que permite anticipar situaciones de alta demanda y adecuar la logística a esa realidad, asegurando la entrega de un mejor servicio.
En el fondo, la analítica de datos es una poderosa herramienta que bien utilizada permite a las organizaciones y negocios enfrentar de una manera eficiente y competitiva los meses de verano.


