Si bien el concepto de automatización es ampliamente conocido, en los últimos años ha emergido uno nuevo: la Hiperautomatización. Este enfoque estratégico va más allá de la simple implementación de plataformas tecnológicas, buscando maximizar la automatización en toda la organización y transformarla en una empresa digital autónoma. Un actor clave en este tema es Axity, que acompaña a las empresas en este camino a través de diferentes etapas y adaptándose a la necesidad de cada una.
La automatización ha tenido un impacto positivo en las empresas, mejorando su eficiencia operativa, reduciendo costos y optimizando el uso de recursos. Al delegar tareas repetitivas y propensas a errores a sistemas automatizados, las organizaciones permiten que los trabajadores se concentren en actividades más estratégicas y de mayor valor. Esto no solo incrementa la productividad, sino que también eleva la calidad de los procesos. Otro de sus beneficios es la agilidad, ya que la automatización acorta el “time to market”, permitiendo a las organizaciones desplegar productos rápidamente y responder con mayor eficacia a las oportunidades y demandas del mercado. Además, permite a las empresas tomar decisiones informadas basadas en datos oportunos y de calidad. Por último, mejora considerablemente la experiencia del cliente a través de una atención más rápida, asertiva y eficiente.
De acuerdo con Raciel Hernández, Consultor Estratégico de Axity, estos beneficios están siendo cuantificados en estudios y publicaciones de importantes consultoras internacionales, como McKinsey & Company y Gartner, que destacan el impacto positivo de la automatización en mercados como el europeo y estadounidense. «Aunque esta tecnología ya ha demostrado ser un factor clave para mejorar la eficiencia operativa y la calidad, la hiperautomatización —una tendencia en constante crecimiento— eleva estos beneficios a un nivel superior. Esto se logra al aprovechar las capacidades avanzadas de la inteligencia artificial y el machine learning, fomentar una cultura organizacional centrada en el empoderamiento de los empleados (citizen developers) y adoptar soluciones NoCode y LowCode, que están ganando gran relevancia en el ámbito empresarial.», afirma.
El ejecutivo agrega: “A pesar de la falta de información consolidada en la región, los avances en eficiencia operativa y la experiencia del cliente son notables. En el primer caso se ha logrado reducir hasta en un 90% el tiempo de procesamiento de tareas automatizadas, además de disminuir costos en un 60%. En cuanto a la experiencia del cliente, se ha registrado una mejora del 85% gracias a la precisión y rapidez de estos procesos. Asimismo, la precisión de las tareas automatizadas alcanza casi el 100%, lo que impacta directamente en el cumplimiento normativo, asegurando estándares de calidad sin margen de error”.
Asimismo, continúa Hernández: “La experiencia de Axity al realizar implementaciones concretas con diversos clientes, ha demostrado que los resultados obtenidos en Latinoamérica se alinean con los reportados en otras partes del mundo, reafirmando que la hiperautomatización es un proceso clave para las empresas que buscan mantenerse competitivas y relevantes en la era digital”.
Es importante mencionar que la hiperautomatización dota a los equipos ejecutivos de análisis predictivo avanzado. “Tradicionalmente, las empresas reaccionan a los problemas tras detectarlos, pero con el uso de Machine Learning e Inteligencia Artificial, pueden automatizarse las operaciones para anticiparse y prevenir errores e, incluso, automatizar el auto-escalamiento y la auto-remediación ante fallas de ejecución”, añade el consultor estratégico.
En términos de productividad, el impacto también es significativo. Se eliminan alrededor del 45% de las tareas repetitivas, lo que se traduce en un aumento mínimo del 20% en la productividad de los colaboradores.
Todo lo anterior, sumado a un importante ROI – que varía entre un 30% y un 200% en un año según estudios – resalta la necesidad de un enfoque estratégico para la adopción de la hiperautomatización. En este sentido, Axity acompaña a las organizaciones a través de distintos segmentos de madurez en hiperautomatización, ayudándolas a identificar una ruta de transformación con este enfoque.
Asimismo, la hiperautomatización se apoya en tecnologías low-code, que reducen la necesidad de programar grandes volúmenes de código y permiten democratizar la automatización en toda la organización. Su impacto se extiende a múltiples áreas dentro de las empresas, impulsado por el éxito alcanzado con la experiencia DevOps. Este enfoque ha inspirado la adopción de prácticas similares en otras disciplinas relacionadas con la entrega de servicios digitales. Entre ellas destacan: DesignOps, que automatiza las operaciones relacionadas con el diseño para optimizar procesos creativos. SecOps, enfocado en la automatización de la identificación y remediación de brechas de seguridad. ServiceOps, DataOps y MLOps (Machine Learning Operations), que facilitan la extracción de valor a partir de los datos y potencian la implementación eficiente de soluciones basadas en machine learning. Además, han surgido nuevas disciplinas como AIOps y LLMOps, que aprovechan la inteligencia artificial y los modelos de lenguaje avanzados para optimizar operaciones y mejorar la toma de decisiones. En la actualidad, la integración de la inteligencia artificial generativa, junto con el desarrollo de asistentes conversacionales y agentes virtuales, también forma parte de este ecosistema en expansión. Estas innovaciones están transformando la forma en que interactuamos con la tecnología, permitiendo operativizar soluciones más ágiles, personalizadas y escalables.
¿Cuándo adoptar la hiperautomatización?
Antes de dar el paso hacia la hiperautomatización se debe tener en cuenta que esta tendencia no se trata simplemente de sumar herramientas tecnológicas, sino de contar con un enfoque disciplinado y estructurado que transforme procesos, metodologías y la propia cultura organizacional para automatizar la mayor cantidad de procesos empresariales y de TI en el menor tiempo posible. Hernández precisa que “el momento ideal para dar este salto es cuando la organización enfrenta uno o varios de los siguientes desafíos: limitaciones en la eficiencia operativa, que dificultan la optimización de recursos y procesos clave, la toma de decisiones basada en la intuición en lugar de datos precisos y análisis que reflejen tendencias confiables, así como la falta de capacidad de respuesta y adaptación ante los cambios de un entorno cada vez más competitivo, complejo y demandante. En estos casos, adoptar soluciones avanzadas puede marcar la diferencia, permitiendo a la organización superar estas barreras y posicionarse de manera más sólida en el mercado. La empresa del futuro -recalca- es una empresa digital y autónoma”. “En este proceso, el rol del CIO y el CEO es crucial, ya que son responsables de anticipar las necesidades futuras y liderar la adopción de estas soluciones. Su visión estratégica garantiza que la estrategia tecnológica no solo esté alineada con los objetivos generales de la organización, sino que también responda de manera efectiva a las demandas específicas del negocio. Asimismo, la figura del «ciudadano tecnólogo» viene a acelerar la adopción de la hiperautomatización, una evolución natural de la experiencia Citizen Developer y que cobra especial relevancia al democratizar el acceso a la tecnología. Esta aproximación permite que los colaboradores aporten mayor valor a la organización al participar activamente en la “cobotización” del conocimiento de la empresa. Facilita el uso de herramientas de automatización sin necesidad de conocimientos avanzados en desarrollo, al tiempo que los empodera para innovar, optimizar procesos y tomar decisiones de manera autónoma.”, comenta el experto.
Axity entiende que la clave para una hiperautomatización exitosa radica en una estrategia estructurada. “Es fundamental evaluar la madurez de la organización en términos de procesos, plataformas y cultura organizacional para definir una hoja de ruta o roadmap claro y efectivo. No se trata solo de adoptar herramientas como RPA, inteligencia artificial o integración de flujos de trabajo de manera aislada, sino de construir un ecosistema alineado con los objetivos de negocio y la realidad operativa de cada empresa al mismo tiempo que se optimiza el costo de propiedad”, explica. En definitiva, las organizaciones que logren identificar los desafíos de la hiperautomatización y adopten un enfoque integral estarán mejor preparadas para innovar, optimizar operaciones y mantenerse competitivas y relevantes en un entorno digital. Y es que no se trata solo de una tendencia tecnológica, sino de una necesidad estratégica. “El camino hacia una empresa digital autónoma es complejo, pero no imposible. Con un enfoque estructurado y el acompañamiento adecuado, las organizaciones pueden superar barreras tecnológicas y culturales, y aprovechar el verdadero potencial de la hiperautomatización: eficiencia operativa, innovación constante y adaptación como pilares del éxito”, finaliza Raciel Hernández.
