“En los 15 minutos que dura esta presentación, se realizan cerca de 4 mil atenciones. Y esto es maravilloso, porque gracias a esas atenciones, podemos contar con datos veraces y de valor”, señaló el Dr. José Fernández, presidente de Pro Salud, durante su participación en el Foro LATAM GS1 Healthcare 2025.
En el evento, realizado en el Hotel NH Collection Plaza Santiago, donde Fernández participó en el bloque dedicado al impacto del Big Data en el ámbito sanitario. Ahí, se abordó la importancia de la recopilación y análisis de datos en salud para optimizar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia en la atención de los pacientes.
Durante su intervención, citó al experto Doug Laney, uno de los primeros en conceptualizar el Big Data, destacando sus tres características fundamentales: volumen, velocidad y variedad. Estas dimensiones, afirmó, se evidencian en el viaje del paciente a través del sistema de salud, donde se genera una enorme cantidad de información en cada etapa, gracias a la evolución de la ficha clínica, un documento que se ha digitalizado hace más de dos décadas, y que abarca distintos frentes, de acuerdo a los modelos de atención en salud.
En ese recorrido —desde la inscripción y solicitud de cita, hasta la atención médica, gestión de exámenes, recetas y entrega de medicamentos— se generan cientos de datos. “Ya no son 4 mil atenciones, sino ese número multiplicado por la cantidad de datos generados en cada una”, explicó, advirtiendo que “a pesar de la gran cantidad de datos disponibles, la clave está en cómo estos se gestionan y se utilizan para tomar decisiones prospectivas y no solo reactivas”.
La tecnología, añadió, hoy ocupa un rol central en el sector salud. “Es común agendar horas médicas por internet, y en el sector público también se puede solicitar atención telefónica, muchas veces gestionada por inteligencia artificial. Esto muestra que la transformación digital en salud ya es una realidad”, indicó.
¿Cómo la tecnología ha impactado en el sector salud?
El CEO de Rayen Salud destacó como caso de éxito a nivel nacional el Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI). “Este registro fue creado durante la pandemia de influenza de 2011-2012, de gran preocupación a nivel mundial. Afortunadamente, no ocurrió la tragedia que se temía, pero lo que sí dejó fue una herramienta clave”, ejemplificó.
El registro ha sido reconocido a nivel mundial debido a su impacto y efectividad, siendo un claro ejemplo de cómo la integración de datos y la tecnología pueden mejorar sustancialmente los procesos de salud pública y privada en el país, ya que permitió obtener información en tiempo real, lo que colaboró sustancialmente en la toma de decisiones prospectivas, entregando así una mayor y mejor cobertura de inmunización en los grupos de riesgo y de la población en general.
También, destacó un caso innovador con inteligencia artificial aplicado en salud de la mujer. Un sistema de llamadas automáticas en cuatro comunas de Chiloé que permitió recuperar más de 10 mil horas de atención en solo tres meses para realizar Papanicolau que estaban vencidos. “En Chile, muchas mujeres mueren por cáncer cervicouterino, un cáncer prevenible”, indicó.
La Seguridad de la Información: un pilar clave
El especialista advirtió que la inteligencia sanitaria debe ir de la mano con una sólida estrategia de Seguridad de la Información, especialmente frente a amenazas como el ransomware. “Los datos sanitarios son altamente valiosos y el sector salud es un blanco atractivo para los ciberdelincuentes”, advirtió.
Por ello, insistió en la importancia de fortalecer la protección de la tríada de la seguridad de la información: Confidencialidad, restringiendo el acceso a la información solo al personal autorizado; Integridad, asegurando que los datos no sean alterados de manera indebida y Disponibilidad, garantizando que la información esté accesible cuando se necesite.
Adecuándose a ello, Rayen Salud, empresa liderada por el Dr. José Fernández y proveedora de Registros Clínicos Electrónicos para la atención pública y privada, fue pionera en este ámbito. Actualmente, cuenta con la certificación de la norma ISO/IEC 27001:2022, otorgada por la casa certificadora AQC, que garantiza que sus procesos operan bajo los más altos estándares de seguridad internacional, para la confidencialidad, disponibilidad e integridad de la información.


