- Hasta 2030 será necesario invertir USD 49.000 millones adicionales a la tendencia prevista para ampliar la cobertura y capacidad de las redes. De ellos, 32.000 millones serán necesarios para hacer frente al aumento del tráfico.
- El informe analiza cómo es capturado el valor que se genera en el ecosistema digital y analiza las asimetrías regulatorias persistentes. Además, aborda la discusión sobre la responsabilidad de todos los agentes en el desarrollo y buen funcionamiento de las redes de acceso a Internet.
- Dado que tanto los proveedores OTT como sus clientes utilizan la red para transmitir información, esto convierte a las redes de telecomunicaciones de acceso a Internet en un mercado de doble cara.
LATAM 29 de mayo de 2025.- El Centro de Estudios de Telecomunicaciones de América Latina (cet.la) publicó el informe “Contribución del conjunto del ecosistema digital al desarrollo sostenible de infraestructura de telecomunicaciones”, elaborado por Nera, donde analiza los retos que enfrenta América Latina para asegurar la sostenibilidad de las inversiones en redes de telecomunicaciones en aras de universalizar el acceso y dar respuesta a las necesidades de los usuarios y empresas para la digitalización de la economía.
Existe la necesidad de modernización continua de las redes. Al mismo tiempo, la presión del constante y rápido crecimiento del tráfico de datos pesa sobre las redes. Ericsson prevé que el tráfico de Internet móvil crezca en Latinoamérica a una tasa promedio anual acumulada del 25% entre 2022 y 2029, por encima de la media mundial. En buena medida, debido a aplicaciones y servicios de video.
El tráfico se concentra en unos pocos proveedores de servicios over-the-top (OTT) de enorme tamaño a escala mundial. En 2024, dos terceras partes del tráfico global fueron generadas por solo ocho plataformas: Google, Meta, Netflix, Microsoft, TikTok, Apple, Amazon y Disney. En América Latina, 4 de ellas generan el 74% del tráfico móvil. Como consecuencia, cada uno de los OTT tiene una gran capacidad para influir en el ritmo de crecimiento del tráfico.
Las redes de telecomunicaciones tienen elementos y subsistemas cuyo dimensionado depende del tráfico de datos cursado, y esperado. Por ese motivo, el aumento del tráfico que transita una red provoca un aumento de los costes de dicha infraestructura, tanto de inversión como de operación y mantenimiento.
Se estima que el volumen de inversión necesario a 2030 supera los 49.000 millones de dólares para cerrar brechas digitales, modernizar redes y para ampliar la capacidad por tráfico. Las telecomunicaciones son cruciales para el desarrollo económico y social, y para ello es preciso disponer de redes de gran cobertura, con prestaciones y competitividad global. Para mejorar la sostenibilidad de las inversiones de los operadores latinoamericanos, se recomienda la eliminación de las asimetrías con otros servicios mediante la desregulación, y la reducción de las cargas fiscales sectoriales; y asimismo revisar el tratamiento y responsabilidades de las grandes plataformas.
La respuesta a estos retos requiere un replanteamiento desde sus cimientos de la regulación y la fiscalidad sectorial, ya que la dinámica de los mercados de servicios finales y de conectividad ha cambiado profundamente desde que el actual marco normativo fue diseñado. Además de la mayor presión fiscal ordinaria, los operadores de telecomunicaciones soportan en la mayoría de los países latinoamericanos un conjunto de impuestos y tasas específicos del sector.
Algunos servicios sobre internet son competidores de los operadores en los mercados de servicios finales a los usuarios, donde aplicaciones OTT compiten con los servicios basados en red, y las Big Tech son grandes usuarios del servicio de transporte de las redes de los operadores en los mercados de conectividad. Dado que tanto los proveedores OTT, como sus clientes, utilizan la red para transmitir información, esto convierte a las redes de telecomunicaciones de acceso a Internet en un mercado de doble cara con dos tipos diferentes de usuarios: los usuarios finales para comunicarse entre ellos y con sus proveedores de servicios en línea, y proveedores de servicios over-the-top (OTT) para conectarse con sus clientes (los usuarios finales).
Sostenibilidad de la inversión
Menores ingresos, altos costos de cumplimiento regulatorio, altos precios de espectro y elevados impuestos y tasas sectoriales han deteriorado la rentabilidad de los operadores latinoamericanos desde 2010, mientras que la de los proveedores OTT aumentaba, al captar la mayor parte del valor generado sobre Internet. Las asimetrías regulatorias generan fuertes distorsiones en los mercados.
Como consecuencia de estos efectos, la posición relativa en el mercado de los operadores latinoamericanos frente a los proveedores OTT se ha deteriorado continuamente durante los últimos quince años. Si hacia 2010 ambos tipos de empresas tenían posiciones similares en el mercado, la posición financiera y competitiva de los operadores se ha degradado, mientras que los OTT líderes se han convertido en las empresas de mayor valor en bolsa de todo el mundo. Aquellas empresas que tienen una regulación ligera y presión fiscal moderada han visto sus negocios crecer y prosperar.
Existen alternativas para asegurar la sostenibilidad de las inversiones en conectividad en Latinoamérica:
- Modelo de libertad general: No se aplica regulación sectorial ni a operadores ni a los OTT. Es el que se aplica en los EE. UU., con desregulación de los operadores, no regulación de los OTT y control ex post de la neutralidad de red.
- Modelo de regulación universal: Se aplica regulación sectorial tanto a los operadores como a los OTT. Es el aplicado en la Unión Europea, donde se ha mantenido la regulación ex ante de los operadores y se empieza a aplicar también regulación ex ante a los OTT.
- Modelo de regulación funcional: La regulación aplicable a algunos servicios OTT sería equilibrada respecto a otros agentes con servicios de funcionalidad similar. Este modelo se observa como tendencia incipiente en algunos países de la región y el mundo. Los servicios de ambos son parte del mismo mercado y las Big Tech son considerados grandes usuarios de las redes, como otros usuarios empresariales.
“Las redes de telecomunicaciones son la base de la digitalización, para el crecimiento económico y el bienestar social. Por eso, elaboramos este estudio en conjunto con Nera, para profundizar en los retos de la sostenibilidad de las inversiones para un futuro digital inclusivo en América Latina, entendiendo que esto se trata de un problema público que nos obliga como región a repensar el modelo con foco en un cambio regulatorio profundo”, aseguró Maryleana Méndez, Secretaria General de ASIET, y concluyó: “Este reporte arroja cifras alarmantes y recomendaciones claras: desregulación y reducción de cargas fiscales sectoriales, actualización de las definiciones de mercado de conectividad como mercado de dos caras, disposición de espectro suficiente y en condiciones adecuadas, y apoyo en programas de expansión de cobertura y asequibilidad”. El cierre de las brechas digitales y la posibilidad del crecimiento de Internet requiere enfrentar el gran reto de la sostenibilidad financiera de las inversiones en redes de telecomunicaciones.


