En un escenario marcado por la presión sobre el sistema de salud y la necesidad de soluciones eficaces, el HIMSS Executive Summit Chile 2025 abordó el impacto de las tecnologías emergentes en la mejora de la atención sanitaria. La inteligencia artificial, el uso de datos y la colaboración entre sectores emergen como herramientas fundamentales para avanzar hacia una atención más eficiente, oportuna y centrada en las personas.
Destacados representantes del sector público, privado y académico se reunieron en el HIMSS Executive Summit Chile para debatir sobre el futuro de la salud digital en la Región. Rayen Salud, empresa partner del encuentro, participó en el panel “Innovación en Salud: Visión de las Empresas”, donde compartió escenario con referentes del sector para analizar tendencias, desafíos y casos de éxito en salud digital.
El evento, realizado el pasado 21 de julio en el Hotel Sheraton Santiago & Convention Center, contó con la exposición de Lian Fuentes, subgerente de Sistemas de Información e Inteligencia Sanitaria de Rayen Salud, quien presentó los avances de la organización en el fortalecimiento de la gestión sanitaria por medio de la tecnología, con foco en el aumento de controles efectivos, la reducción de inasistencias y la optimización de recursos en la Atención Primaria de Salud (APS).
Durante su intervención, Fuentes contextualizó que Chile enfrenta un desafío creciente en salud pública: “Los factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles —como obesidad, tabaquismo y consumo de alcohol— han sido superados en los últimos años por el cáncer como una de las principales causas de muerte en el país”.
En este escenario, agregó: “La pérdida de controles supera el 48% a nivel nacional en atención primaria, donde se concentra el mayor volumen de pacientes del sistema público, así como también las más altas tasas de inasistencias a controles y seguimientos”.
Para abordar este desafío, Rayen Salud desarrolló EMILIA, una plataforma de IA para la salud que ha contribuido a revertir esta situación en comunas críticas del país. Por ejemplo, en el Servicio de Salud Chiloé, su implementación en fases iniciales permitió aumentar en 234 % la cobertura del examen PAP, pasando de 598 controles realizados en 2022 a 1.995 en 2024. En total, se recuperaron 2.753 horas clínicas asociadas a la pesquisa y agendamiento de este examen preventivo, mediante llamados automatizados.
“Hoy los programas de salud tienden a focalizarse en las mismas poblaciones de siempre, pero la realidad es que existe un universo mucho más amplio que requiere atención. Gracias a esta tecnología, es posible rescatar a pacientes que estaban fuera del radar, mejorar coberturas y aumentar la adherencia a controles críticos, incluso en territorios aislados del país, desde pequeñas comunas del norte hasta zonas rurales del sur”, comentó Lian Fuentes.
“La solución ha demostrado resultados concretos en diferentes zonas, utilizando canales simples como llamadas telefónicas y WhatsApp, tecnologías de fácil implementación, costo-efectivas y con impactos significativos en procesos críticos como el rescate de pacientes para controles cardiovasculares o cáncer cervicouterino”, agregó en el panel de conversación, donde también participaron Gabriela Garnham (Asociación de Dispositivos Médicos de Chile), Víctor Inostroza (Minsait), Martín Spangenberg (K2BHealth) y Fernando Castillo (CloudHesive).
Colaboración público-privada y datos integrados: la oportunidad de transformar la salud
Consultado sobre los desafíos del sistema de salud y cómo las tecnologías pueden mejorar los procesos asistenciales, el subgerente aseguró que hablar de mejoras sustanciales es un tema amplio y complejo, pero que Chile tiene una ventaja importante: la experiencia acumulada en registros clínicos electrónicos y repositorios nacionales de datos sanitarios. “Creo firmemente que no existe una separación entre lo que puedan lograr juntos los actores públicos y privados. De hecho, las mejores experiencias que tenemos como país son aquellas que surgen cuando ambas fuerzas se alinean para empujar un proyecto en común”, afirmó.
El experto explicó que existe un potencial enorme para integrar y cruzar datos de distintos sectores, como salud, municipios y educación, para lograr una visión más integral, no solo del individuo, sino de las familias como núcleo de cuidado. “Hoy tenemos la posibilidad de ver al individuo, pero también podemos ir más allá e incorporar la perspectiva familiar, lo que abriría un espacio mucho más amplio para el cuidado preventivo. Gracias a la normativa vigente, todos los sistemas que participan en procesos asistenciales generan datos comparables que pueden consolidarse en repositorios nacionales, ofreciendo oportunidades gigantescas para mejorar la toma de decisiones en salud pública”, concluyó.


