- El mandatario estadounidense manifestó que pretende erradicar el voto por correo y las máquinas de votación, entre otras medidas. La propuesta enfrenta obstáculos legales inmediatos, porque las elecciones federales se administran a nivel estatal.
Santiago, 03 de septiembre de 2025.- El 18 de agosto de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impulsará una orden ejecutiva para eliminar el voto por correo y las máquinas de votación antes de las elecciones intermedias de 2026. La medida implicaría volver a un esquema centrado en voto presencial con recuentos manuales, que para los expertos es menos preciso y más lento. Tan solo en las elecciones de 2024, más de 47 millones de los sufragios fueron por correo, representando alrededor del 30% del total.
El anuncio reactivó el debate sobre participación ciudadana y el uso de tecnologías en procesos electorales. En ese contexto, desde EVoting – empresa que ha desarrollado plataformas de votación digital – advierten sobre la importancia de ampliar y fortalecer los mecanismos que permiten votar de forma remota y segura. Su gerente general, Felipe Lorca, subraya:
“Desde nuestra vereda, creemos que a mayor participación, mejor democracia. Por eso siempre vemos con buenos ojos que existan más opciones de votación que acerquen el proceso a más personas, siempre que se garantice la seguridad y la transparencia”.
“Voy a liderar un movimiento para deshacernos de los votos por correo y, ya que estamos cansados de las máquinas de votación altamente ‘inexactas’, muy costosas y seriamente controvertidas”, escribió el mandatario en una publicación en redes sociales; más tarde, en la Casa Blanca, añadió que el borrador de la orden estaba en preparación.
Recientemente, Trump volvió a insistir en su plan y afirmó que prepara una orden ejecutiva para exigir identificación del votante “sin excepciones” en cada sufragio. Además, reiteró que “aquí solo se van a usar votos en papel” y que “no habrá más voto por correo”, salvo para personas gravemente enfermas y militares en el extranjero. Estas declaraciones reactivaron el debate legal sobre el alcance real de la Casa Blanca en materia electoral y se suman al antecedente de que un tribunal federal ya bloqueó en junio otra orden de Trump que buscaba exigir prueba de ciudadanía al registrarse para votar.


