- La investigación propone aumentar la transparencia y competencia, la creación de un catastro público de terrenos fiscales disponibles, ejecución de mecanismos para agilizar la relocalización de antenas, unificación de criterios municipales y dotar a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de mayores facultades para investigar prácticas antimonopólicas, entre otras medidas.
Chile, 30 de diciembre de 2025.- La Cámara Chilena de Infraestructura Digital (IDICAM), junto a G&A Consultores, presentó el estudio “El Costo del Suelo Digital en Chile: Un Desafío para la Sostenibilidad del Sector de Telecomunicaciones”, que evidencia distorsiones severas en el mercado de arriendo de terrenos para infraestructura móvil. La investigación que formará parte del Informe de Infraestructura Critica para el Desarrollo 2026-2030 de la Cámara Chilena de la Construcción CCHC, muestra que Chile presenta uno de los costos de arriendo más altos de Latinoamérica, superando a países como México, Perú y Colombia, y solo por debajo de Brasil.
Según la investigación los costos de arriendo en zonas monopólicas, donde un pequeño grupo de propietarios concentra entre el 70% y el 95% de los contratos, pueden llegar a ser más de tres veces superiores al nivel eficiente, afectando directamente la calidad del servicio móvil y retrasando el despliegue de nuevas redes, especialmente 5G.
Los cobros discrecionales, sumado a la escasa posibilidad de relocalizar esa infraestructura existente en suelos más convenientes, han llevado a que el arriendo represente hasta el 55% del costo total de operación de un sitio en zonas críticas, duplicando el valor estimado de mercado y reduciendo significativamente la capacidad de inversión y modernización de redes móviles. El efecto se refleja directamente en la calidad del servicio: las regiones con mayor concentración de propietarios son también las que exhiben menores velocidades promedio de descarga, generando brechas territoriales persistentes en conectividad.
“El mercado de suelo digital en Chile dejó de ser competitivo y hoy está afectando la infraestructura crítica del país” señaló Daniel Gurovich. Agregó que en muchas zonas, los operadores deben negociar con uno o dos propietarios que imponen rentas muy por sobre lo razonable. Esta situación no solo distorsiona los costos, sino que impacta la calidad del servicio que reciben millones de personas. Si no corregimos estas rigideces, será cada vez más difícil expandir cobertura, densificar 5G y avanzar hacia la brecha digital cero”.
A su vez, Daniela Castillo, Vicepresidenta de IDICAM planteó “Hoy, el país necesita un marco regulatorio que proteja las inversiones y la sostenibilidad de la industria, y este es un problema que impacta los resultados que están teniendo las empresas del rubro en Chile, es cosa de mirar sus resultados. Desde la perspectiva de la cobertura y calidad de las redes móviles, desincentivar la inversión y no cuidar la que se ha hecho se traduce en un obstáculo para darle continuidad al liderazgo alcanzado por nuestro país en esta materia y al desarrollo territorial, económico y tecnológico que las telecomunicaciones representan. Tratar la infraestructura como un bien esencial no solo es deseable, es necesario”.
Los datos revelan que el despliegue o la relocalización de infraestructura digital en Chile, puede tardar hasta tres años, lo que contribuye a la posición privilegiada de algunos propietarios de terrenos al momento de negociar las condiciones de arriendos de terrenos en que se ubica la infraestructura que habilita la conectividad para millones de usuarios.
Según las conclusiones del estudio debería haber una agenda prioritaria de medidas para corregir estas distorsiones y asegurar un mercado de suelo digital transparente, competitivo y sostenible. Las recomendaciones se estructuran en tres ejes:
Transparencia y competencia justa, lo que implica crear un catastro público de terrenos fiscales disponibles, permitiendo detectar sobreprecios; limitar cobros discrecionales que no respondan a un mayor uso real de la infraestructura y crear competencia entre el mundo público y privado.
El segundo eje tiene que ver con la necesaria modernización regulatoria y agilización administrativa, lo que contempla modificaciones reglamentarias que habiliten reubicaciones de torres o soportes existentes,
Por último, el estudio plantea Incentivos estratégicos para cerrar brechas que buscan priorizar el uso de terrenos fiscales en zonas de baja conectividad; fomentar la compartición real de infraestructura para reducir duplicidades y otorgar mayores facultades a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para investigar prácticas monopólicas.
Según Daniel Gurovich estas medidas permitirían reducir los costos de despliegue, aumentar la inversión en infraestructura y acelerar la llegada de nuevas tecnologías, especialmente en regiones donde la calidad de servicio es hoy más baja.
Para IDICAM garantizar un mercado de suelo digital competitivo es clave para que Chile avance hacia un desarrollo tecnológico equitativo, sostenible y alineado con las necesidades de sus ciudadanos.



