Santiago, 19 de enero de 2026 – Una exitosa participación tuvo Rayen Salud en el FHIR Connectathon HL7 Chile 2026, principal encuentro de interoperabilidad en salud digital de Latinoamérica. Esto evidencia el compromiso de la empresa con soluciones que impulsan la integración de datos, la salud digital y el fortalecimiento de la Atención Primaria. El evento se realizó los días 12, 13 y 14 de enero en la Universidad Autónoma.
Como referente en salud digital, Rayen Salud estuvo presente en la FHIR Connectathon HL7 Chile 2026, encuentro que reunió a distintos actores del sector con el objetivo de avanzar en estándares que faciliten el intercambio seguro y eficiente de información clínica. En este contexto, la compañía fue parte de espacios clave de conversación sobre interoperabilidad, como la mesa redonda “La integración de datos en el Sistema de Salud Nacional”, en la que participó Alberto López, su Jefe de Interoperabilidad e integrante del equipo técnico de HL7 Chile.
En relación a los principales desafíos para avanzar en la integración de datos y una atención más conectada, López afirmó que “cuando se habla de interoperabilidad, no se trata de un concepto estático ni de un elemento aplicado de forma aislada, sino de un proceso vivo, en constante evolución. Más allá del componente tecnológico -que hoy no representa el principal problema- el verdadero desafío está en la madurez de los actores del sistema. Tanto el sector público como el privado deben evolucionar al ritmo que requieren los centros de salud, para dar respuesta efectiva a las necesidades de los pacientes. Ese proceso de maduración y mejora continua es, sin duda, el gran desafío que enfrentamos”.
“Cuando hablamos de brechas, no nos referimos solo a tecnología. La interoperabilidad debe entenderse como el vehículo de información que apoya la mejora continua de los procesos, apoyada por guías de implementación, infraestructura, normativas y leyes. Sin embargo, el verdadero desafío es avanzar como ecosistema y comunidad, incorporando a todos los actores del sistema de salud, especialmente a quienes están en la primera línea de atención al paciente”, explicó.
Desde una mirada práctica, López hizo un llamado a fortalecer la interoperabilidad a partir de una planificación anticipada y una gestión estratégica de la transformación digital. “Es clave que quienes gestionan proyectos tengan una mirada holística de lo que quieren hacer y cómo hacerlo antes de comenzar, pero también que vayan anticipando lo que van a necesitar en el futuro. La interoperabilidad no es algo que se implemente de un día para otro; es un proceso que comenzó hace 4 años y que no se va a detener”, sostuvo.
El profesional agregó: “Muchas veces esperamos a que exista una normativa que nos obligue a avanzar, cuando podríamos haber anticipado cómo resolver nuestros desafíos. Puede que en su momento no contáramos con todas las herramientas tecnológicas, la infraestructura o los recursos necesarios, pero sí conocíamos las necesidades que enfrentaban los pacientes”.
En este contexto, López enfatizó que “se observa una incorporación constante de nuevas guías, estándares e iniciativas, proceso que no se va a detener. El desafío es proyectarse desde la realidad actual de cada institución y preguntarse cómo prepararse, a futuro, para responder a las necesidades reales de los pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial”.
Reduciendo inasistencias y optimizando recursos en salud mediante la IA
Durante el evento, Lian Fuentes, Subgerente de Sistemas de Información en Salud en Rayen Salud, lideró la charla “El impacto de la Inteligencia Artificial en la Salud Pública”, destacando la relevancia de integrar eficazmente estas tecnologías con foco en resultados sanitarios concretos.
“La idea es mostrar lo desarrollado en términos de base tecnológica en salud y también compartir datos que permitan identificar los principales obstáculos para avanzar”, señaló.
En este sentido subrayó que los recursos son importantes, pero que su adecuada gestión es aún más crítica, ya que una mala administración puede generar pérdidas significativas en oportunidad y coberturas, incluso cuando la tecnología está disponible. “Estas soluciones tecnológicas ya se encuentran implementadas a nivel nacional y, aunque todavía existen desafíos, hoy ofrecen amplia cobertura y acceso a información tanto en atención primaria como en hospitales”, dijo.

Fuentes centró su exposición en un tema crítico de salud pública: las enfermedades cardiovasculares en Chile, especialmente entre la población adulto mayor, con alta incidencia de hipertensión y diabetes. Presentó cifras que evidencian los desafíos de gestión: “un estudio de la Universidad Católica mostró que la adopción de ingresos después de la pandemia bajó un 47%, mientras que la asistencia a controles a un 60%”, señaló.
Cabe destacar que Rayen Salud co-custodia los datos sanitarios de, aproximadamente, 2,5 millones de pacientes con patologías cardiovasculares a través del Registro Clínico Electrónico para la APS, RAYEN. En ese análisis, se observa que uno de cada tres pacientes no asiste a sus controles, lo que evidencia brechas en la continuidad de la atención. “En algunos casos, como los controles de salud preventiva femenina (PAP), la inasistencia llegó hasta un 48% pese a la disponibilidad de citas”, aseveró.
Para enfrentar estas brechas, el ejecutivo aseguró que “Rayen Salud implementó un sistema integrado de gestión de pacientes que optimiza recursos y amplía la cobertura, contemplado en nuestra vertical de desarrollo de Inteligencia Artificial, EMILIA. Este sistema permite que los equipos clínicos se concentren en su labor, mientras la tecnología gestiona y recuerda las citas, aumentando la eficiencia del sistema. También posibilita identificar patrones de comportamiento de la población, focalizar intervenciones y optimizar recursos, generando impactos medibles como la mejora de un 50% la tasa de agendamiento y la capacidad de contactar a población que antes no estaba al alcance de los centros de salud”.
Finalmente, Fuentes destacó que estas herramientas no solo mejoran la eficiencia, sino que permiten anticiparse a problemas de salud y focalizar intervenciones, logrando mejores resultados para los pacientes y para el sistema en general.




