• Mientras el promedio global de transparencia cae a su mínimo histórico, nuestro país se quedó detenido en el indicador. El informe advierte además que Chile ha perdido terreno frente a líderes regionales, como Uruguay (73).

Chile, 12 de febrero de 2026. Transparency International, a través de su capítulo nacional Chile Transparente, presentó los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, estudio que evalúa la percepción de corrupción en el sector público de 182 países y territorios, utilizando una escala de 0 a 100 puntos, donde 100 representa el menor nivel de corrupción percibida.

Según el informe, Chile obtuvo nuevamente 63 puntos, repitiendo exactamente el resultado de 2024. Dado que ese resultado ya había representado el peor desempeño del país en el Índice de Percepción de la Corrupción en los últimos 30 años, la mantención del mismo puntaje en 2025 confirma que Chile se mantiene en ese nivel histórico bajo, alejándose de sus mejores registros, cuando superaba la barrera de los 70 puntos.

A nivel internacional, el índice 2025 muestra un descenso del promedio global, que alcanza los 42 puntos, marcando la primera caída en más de una década. Los países con mejores evaluaciones continúan concentrándose principalmente en Europa y Asia-Pacífico, encabezados por Dinamarca (89), Finlandia (88) y Singapur (84). En el continente americano, Uruguay (73) se mantiene como el líder regional, seguido por Canadá (75) y Estados Unidos (64), país que este año quedó solo un punto por encima de Chile.

Lectura del índice y contexto nacional

Desde Chile Transparente explican que el IPC es un indicador compuesto, elaborado a partir de diversas fuentes especializadas, encuestas a expertos y evaluaciones de organismos internacionales, el cual considera un período de análisis aproximado de los últimos 18 meses. Su objetivo es capturar tendencias estructurales en la percepción de integridad del sector público, por lo que sus resultados no responden exclusivamente a hechos coyunturales de corto plazo, sino a procesos acumulativos que inciden en la confianza institucional a lo largo del tiempo.

Bajo esta lógica, el estancamiento del puntaje de Chile se observa en un contexto donde, durante los últimos años, se han acumulado diversos episodios de alta visibilidad pública que han impactado la percepción ciudadana sobre la transparencia y el funcionamiento de las instituciones. Investigaciones y cuestionamientos vinculados a distintos poderes del Estado, incluyendo antecedentes recientes relacionados con el Poder Judicial —como los procesos que han derivado en la destitución de ministros de la Corte Suprema y de la Corte de Apelaciones de Santiago—, así como casos de larga data que han vuelto a instalarse en la agenda pública, han contribuido a reforzar una evaluación crítica sobre los mecanismos de control, probidad y rendición de cuentas, más allá de su resolución administrativa o judicial.

Análisis del reporte global

El análisis cualitativo del informe 2025 sitúa a Chile dentro de un grupo de democracias consolidadas —junto a países como Reino Unido, Francia y Estados Unidos— donde los riesgos de corrupción han aumentado en los últimos años. Según el reporte, este fenómeno se asocia a escenarios en los que los contrapesos institucionales se han debilitado, persisten vacíos en la legislación anticorrupción y se ha reducido la aplicación efectiva de la ley.

Al respecto, el presidente de Chile Transparente, Alejandro Ferreiro, señaló que el resultado “confirma que Chile no está avanzando en el control de la corrupción y se mantiene lejos de su mejor momento institucional. La mantención del puntaje refleja la ausencia de mejoras sustantivas en los factores evaluados por el índice”.

Ferreiro agregó que “el estancamiento del puntaje refuerza la importancia de analizar de manera sistemática el desempeño institucional, así como la efectividad de las políticas públicas orientadas a la prevención, detección y sanción de la corrupción. Este resultado debe leerse como una llamada de atención urgente. La corrupción no solo daña la confianza, sino que impacta directamente en la calidad de los servicios públicos, en la igualdad ante la ley y en la democracia. Sin decisiones políticas claras y reformas efectivas, el estancamiento puede transformarse en retroceso”.

Share.
Exit mobile version