- El mercado global alcanzaría los US$ 1,45 billones al 2030; en Chile, la alta urbanización y los desafíos climáticos impulsan la adopción de tecnologías para una gestión urbana más eficiente y resiliente.
Santiago, 04 de febrero de 2026. La transformación urbana atraviesa un momento clave en Chile, donde las llamadas ciudades inteligentes —que integran tecnologías como inteligencia artificial (IA), Internet de las Cosas (IoT) y análisis de datos en tiempo real con infraestructura digital— se consolidan como un eje estratégico para el desarrollo sostenible y la competitividad empresarial. En Chile, según datos del Banco Mundial, más del 88% de la población vive en zonas urbanas, lo que refuerza la necesidad de gestionar de manera eficiente las ciudades y enfrentar desafíos asociados al crecimiento urbano, la movilidad, el consumo energético y la sostenibilidad.
Las estimaciones indican que el mercado global de smart cities, actualmente valorado en cerca de US$ 700 mil millones, podría alcanzar los US$ 1,45 billones al 2030, impulsado por el crecimiento de la urbanización —que podría concentrar al 68% de la población mundial en centros urbanos hacia 2050— y por el avance de tecnologías aplicadas a la movilidad, la energía, la seguridad, el clima y los servicios públicos. En Chile, este escenario dialoga con la necesidad de modernizar la gestión urbana, fortalecer la infraestructura digital y avanzar en soluciones que permitan ciudades más eficientes y resilientes frente al cambio climático.
De acuerdo con el estudio “Ciudades cada vez más inteligentes”, de KPMG, publicado en enero de 2025, la integración de datos urbanos y la interoperabilidad entre sistemas aceleran importantes ganancias de eficiencia tanto para gobiernos como para empresas. Organizaciones de sectores como retail, logística, energía, salud y manufactura ya registran reducciones significativas en el desperdicio de energía y agua —de hasta un 20%— además de mejoras en la productividad, operaciones más predecibles y una mayor capacidad para anticipar riesgos climáticos y operacionales.
“Las smart cities representan el epicentro de la revolución urbana: tecnología, datos, inteligencia artificial e IoT son palancas fundamentales que permiten a empresas de todos los sectores optimizar sus operaciones en tiempo real. Al mismo tiempo, la sostenibilidad y la eficiencia generan un impacto concreto en la vida de las personas, con ciudades más ordenadas, aire más limpio y una movilidad más fluida. En Chile, este enfoque abre oportunidades relevantes para fortalecer la competitividad empresarial y avanzar hacia entornos urbanos más resilientes”, afirma Marjorie Ann Guerra Neira, Gerente digital studios TIVIT Latam
A nivel internacional, ciudades como Zúrich y Oslo demuestran el potencial de las soluciones inteligentes mediante el uso de sensores y plataformas de datos para optimizar la iluminación urbana, los sistemas de movilidad eléctrica y el monitoreo ambiental continuo. Estas experiencias sirven como referencia para el desarrollo de iniciativas en Chile, donde la adopción de tecnologías digitales comienza a jugar un rol cada vez más relevante en la gestión de desafíos urbanos complejos.
Para Santiago y otras principales ciudades del país, la convergencia entre tecnología y sostenibilidad se presenta como una oportunidad estratégica para modernizar la gestión pública, optimizar la prestación de servicios esenciales y acelerar el desarrollo de soluciones innovadoras que generen valor tanto para la ciudadanía como para el sector empresarial. En este contexto, la adopción de infraestructura digital integrada se perfila como un habilitador clave para avanzar hacia ciudades más eficientes, resilientes y preparadas para los desafíos del crecimiento urbano.
