- La gestión de envases agroindustriales debe ser un sistema autorizado por el ministerio del Medio Ambiente, lo cual les permite tanto a productores, agricultores, gestores y autoridades, trabajar en torno a un objetivo común: avanzar hacia una real economía circular y operativa en la agricultura.
Chile, 26 de febrero de 2026.- El inicio del programa, fue voluntario (periodo aproximado de 20 años), logrando su avance a un sistema de gestión autorizado. Las prácticas voluntarias incluían prácticas como el triple lavado, la correcta entrega de envases agrícolas más capacitaciones permanentes a los agricultores. Fue ese camino, iniciado por el sector privado, lo que permitió sentar las bases para dar un paso decisivo: transformarse en sistema de gestión exclusivo para envases agrícolas bajo el marco de la Ley REP.
“Uno de los hitos más importantes fue completar la transición desde el programa voluntario al sistema de gestión» explica Gebauer.
Licitaciones, territorio y agricultores: los grandes desafíos
Uno de los principales desafíos identificados por los expertos, es la estructura de las licitaciones, que muchas veces no resultan atractivas para los gestores debido a su complejidad administrativa y formal.
“Estamos trabajando, dentro de lo que permite la normativa, para buscar mecanismos que las hagan más viables. En la Mesa Ejecutiva para la Productividad Ley REP de Envases y Embalajes se ha avanzado en identificar estas brechas y proponer soluciones”, comenta la ejecutiva.
A esto se suma una realidad estructural del sector: la agricultura se desarrolla mayoritariamente en zonas rurales, lejos de los gestores, que están concentrados en áreas urbanas. “Esto nos obliga a pensar en nuevas alternativas, como la incorporación de recicladores de base, y a fortalecer la presencia territorial, especialmente en el sur del país, donde la actividad agrícola sigue creciendo”, agrega.
Sin embargo, Gebauer es enfática en que nada de esto funciona sin los agricultores.
“Podemos tener infraestructura y sistemas, pero si los agricultores no realizan el triple lavado ni entregan los envases en nuestra red autorizada, no hay economía circular posible”.
Trabajo colaborativo: la clave del éxito
La experiencia en la implementación de la Ley REP ha dejado un aprendizaje central: la colaboración entre todos los actores es indispensable.
La industria de la protección y sanidad vegetal que produce envases que financia el sistema, agricultores que realizan correctamente el manejo de envases, gestores que recolectan y valorizan los materiales y autoridades que diseñan regulaciones claras y coherentes. “Si alguno de estos eslabones falla, el sistema completo se resiente”, advierte.
Por lo mismo, es necesario subrayar la necesidad de mejorar la articulación entre el Ministerio del Medio Ambiente, el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Salud, cuyas regulaciones inciden directamente en la operación del sistema.
Mirada 2026–2027: más exigencia, más preparación
De cara a 2026, el escenario es más exigente. La meta de valorización bordea las 1.000 toneladas anuales, y el horizonte ya está puesto en 2027, cuando las metas dejarán de cumplirse globalmente y pasarán a exigirse por materialidad (plástico, papel/cartón y metal).
Un mensaje claro para los agricultores
Finalmente, la ejecutiva destaca y agradece el rol que han tenido los agricultores en los avances logrados, pero refuerza un mensaje clave: los envases deben entregarse exclusivamente a sistemas de gestión autorizados y es un servicio gratuito para los agricultores.
“Entregar envases a actores no autorizados implica riesgos sanitarios y legales. La Ley REP es clara,» enfatiza.
