• La próxima reforma previsional, la reducción de la jornada laboral y la avanzada infraestructura de red del país se perfilan como catalizadores para una implementación más sólida de la robótica en las cadenas de suministro.

Chile, 30 de abril de 2026.- La automatización mediante robots colaborativos y autónomos mantiene un ritmo constante y en crecimiento en Chile. Y es que las promesas iniciales de productividad, precisión y eficiencia en la gestión de stock y preparación de pedidos siguen transformando los centros de distribución. Sin embargo, en el último tiempo, se han sumado factores económicos y legales que están acelerando la inversión en tecnología robótica.

“La inminente reforma previsional y la reducción semanal a 42 horas laborales desde abril, está forzando a los líderes de la cadena de suministro a reevaluar su estrategia operativa a favor de tecnología robótica. Estas medidas proyectan un alza real del 21% en los costos laborales al 2032. Sumado a ello está la dificultad para encontrar y retener colaboradores para tareas repetitivas y físicamente demandantes en bodegas y centros de distribución”, explica el experto Ignacio Orellana.

La tendencia chilena se alinea con las proyecciones globales. Según Gartner, para 2030, uno de cada 20 gerentes de la cadena de suministro gestionará directamente equipos de robots, en lugar de cuadrillas compuestas exclusivamente por humanos. Más aún, la interacción humano-robot se convertirá en la norma: se estima que el 80% de los trabajadores interactuará diariamente con robots inteligentes en sus tareas.

“La cadena de suministro chilena se enfrenta a desafíos duales: el encarecimiento de la mano de obra y, a la vez, a grandes oportunidades de optimización. Muchas organizaciones han ajustado sus presupuestos con una estrategia clara: invertir en capacidades que compensen la escasez y el encarecimiento de la mano de obra. En este contexto, los robots inteligentes, capaces de realizar tareas de picking, transporte interno y clasificación eficiente y escalable, son una alternativa ágil con un retorno de inversión cada vez más rápido”, detalla Orellana.

Infraestructura de redes: el habilitador clave de la robótica avanzada

Para toda implementación tecnológica de vanguardia, especialmente las que dependen de la toma de decisiones en tiempo real (como es el caso de flotas de robots autónomos), la conectividad y el Internet son fundamentales. Sin embargo, no basta con una conexión básica. La robótica avanzada requiere de un ecosistema digital robusto para operar con su máximo potencial.

Hoy en día, Chile cuenta con un parque local de data center que crece y se robustece con inversiones de empresas globales, y una infraestructura de redes de fibra óptica sólida que se extiende a lo largo del país. De esta manera, la latencia es cada vez más baja, siendo vital para la coordinación precisa de flotas de robots.

“Hace poco el país fue reconocido con la internet fija más rápida del mundo, superando a naciones desarrolladas de Europa, Asia y Norteamérica. Estamos hablando de habilitantes mínimos que son excepcionales para llevar adelante proyectos robóticos ambiciosos, que son dependientes de una arquitectura de redes redundante, con amplia capilaridad, baja latencia y estabilidad. Esta robustez de la infraestructura digital chilena nos da una ventaja competitiva en la región para la adopción masiva de robots logísticos conectados a la nube y coordinados por sistemas de gestión avanzados”, finaliza Orellana.

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