- Más allá de la multa, la revisión técnica es uno de los mejores indicadores del estado real de un vehículo. Autoplanet explica cómo prepararse, qué errores evitar y por qué este trámite cobra especial relevancia al momento de comprar o vender un auto usado.
Chile, 12 de mayo de 2026.- En mayo les corresponde realizar la revisión técnica a todos los vehículos cuya patente termina en 2, según el calendario oficial vigente. Circular sin este trámite al día expone al conductor a multas de entre 1 y 1,5 UTM (entre $70.000 y $106.000 aproximadamente) y al riesgo de que el vehículo sea retirado de circulación y trasladado a los corrales municipales. Pero más allá de la obligación legal, Autoplanet advierte que este trámite tiene un valor que va mucho más allá de la pegatina en el parabrisas.
Llegar a la planta de revisión técnica sin preparación previa es uno de los errores más comunes y más fáciles de evitar. Según el experto Sebastián Cruzat, la mayoría de los rechazos se concentran en problemas que el propio conductor podía haber detectado con anticipación.
“Las causas más frecuentes de rechazo son luces en mal estado, frenos desgastados, neumáticos con la banda de rodadura bajo el mínimo legal, y problemas de emisión de gases. Son fallas que muchas veces el conductor no nota en el día a día pero que una revisión básica previa permite detectar. Ir a la planta sin esa preparación es apostar a que todo está bien, y ese juego puede costar dos viajes en vez de uno”, indica.
La revisión técnica y el mercado de los autos usados
Donde la revisión técnica cobra una dimensión especialmente importante es en la compraventa de vehículos usados. Para Cruzat, este documento es mucho más que un trámite: es una radiografía del historial del vehículo y una señal clara sobre cómo lo cuidó el dueño anterior.
“La revisión técnica dice mucho sobre la cultura de mantención de un propietario. Un auto con el historial de revisiones al día y sin rechazos previos es una señal de que alguien se hizo cargo de él con responsabilidad. Y eso tiene valor de mercado: un comprador informado lo sabe y está dispuesto a pagar más por esa tranquilidad. Al revés, un auto con revisiones rechazadas o atrasadas es una bandera de alerta que conviene investigar antes de cerrar cualquier trato”, explica el ejecutivo
Los expertos recomiendan que, al momento de comprar un auto usado, el vendedor entregue el vehículo con la revisión técnica vigente. No es un requisito legal obligatorio entre privados, pero sí una práctica que protege a ambas partes y reduce el margen de sorpresas desagradables.
Tan importante como saber qué revisa la inspección técnica es saber qué no revisa. Sebastián Cruzat es claro al respecto: hay aspectos críticos del estado de un vehículo que quedan completamente fuera del alcance de este trámite y que el comprador debe verificar por su cuenta.
“La revisión técnica no evalúa el estado del motor en profundidad, no revisa la caja de cambios, no analiza el chasis ni detecta daños estructurales de un golpe anterior. Tampoco revisa el estado del embrague ni el sistema eléctrico en detalle. Para un comprador de auto usado, esto significa que la revisión técnica aprobada es una condición necesaria pero no suficiente: siempre conviene complementarla con una revisión mecánica independiente antes de firmar cualquier contrato”, destaca el especialista.
Para 2026 se mantiene además la obligación de tener grabada la patente de forma permanente en los vidrios y espejos laterales del vehículo, establecida en la modificación a la Ley de Tránsito. Un requisito más que conviene verificar antes de ir al plantão para no enfrentar observaciones adicionales.
