Shanghái, China. Uno de los anuncios que generó mayor expectativa en Huawei Connect 2026 estuvo relacionado con la capacidad de cómputo que la compañía está desarrollando para responder al explosivo crecimiento de la inteligencia artificial. Durante las jornadas del encuentro, al que trendTIC asistió presencialmente en Shanghái, Huawei dio a conocer nuevos avances de una estrategia que tiene a Ascend como uno de sus principales protagonistas.

Para entender la relevancia de estos anuncios es necesario observar primero una transformación que se viene produciendo desde hace varios años en la industria tecnológica: el centro de gravedad de la computación de alto rendimiento se ha desplazado progresivamente desde arquitecturas basadas principalmente en CPU hacia modelos de computación acelerada.

Durante décadas, Intel y, posteriormente, AMD protagonizaron buena parte de la competencia en procesadores para computadores y servidores. Sin embargo, el desarrollo de la inteligencia artificial, particularmente del deep learning y, más recientemente, de la IA generativa, disparó la demanda por operaciones matemáticas capaces de ejecutarse masivamente en paralelo.

Las GPU resultaron especialmente apropiadas para este tipo de cargas de trabajo y NVIDIA llegó particularmente bien posicionada a esta transformación. Mientras una CPU tradicional está diseñada para resolver una amplia variedad de operaciones y ejecutar instrucciones complejas, una GPU puede realizar enormes cantidades de cálculos simultáneamente, una característica especialmente útil para las operaciones matriciales y vectoriales utilizadas en el entrenamiento y la inferencia de redes neuronales.

Pero la ventaja construida por NVIDIA no se explica únicamente por el hardware. Durante casi dos décadas, la compañía desarrolló alrededor de CUDA un amplio ecosistema de software, bibliotecas, herramientas y desarrolladores que permitió utilizar sus GPU mucho más allá del procesamiento gráfico.

De esta manera, la IA modificó la arquitectura dominante para determinadas cargas de trabajo, otorgando un papel cada vez más relevante a las GPU y otros aceleradores especializados. Esto no significa que las CPU hayan perdido importancia: continúan siendo fundamentales en los centros de datos, pero ahora forman parte de arquitecturas donde trabajan cada vez más integradas con aceleradores dedicados a las cargas de IA.

Y es precisamente en esa transformación donde aparece Ascend, una familia de NPU (Neural Processing Units) desarrollada por Huawei.

Acelerando la hoja de ruta de Ascend

Uno de los anuncios más relevantes realizados en Shanghái fue el adelantamiento de la hoja de ruta de la próxima generación de procesadores Ascend, una señal de la velocidad que Huawei busca imprimir a su estrategia de infraestructura para inteligencia artificial.

En Huawei Connect 2025, la compañía había anunciado que Ascend 960 llegaría durante el cuarto trimestre de 2027, como sucesor de la generación Ascend 950. Sin embargo, un año después, Huawei informó que su desarrollo está avanzando más rápido de lo previsto y adelantó las fechas para sus dos variantes.

El Ascend 960DT, orientado principalmente a entrenamiento e inferencia, estará listo durante el primer trimestre de 2027, tres trimestres antes de lo contemplado originalmente. Por su parte, el Ascend 960PR estará disponible durante el tercer trimestre de 2027, adelantándose un trimestre respecto de la planificación inicial. Huawei proyecta que la nueva generación duplicará capacidades clave respecto de Ascend 950, incluyendo potencia de cómputo, capacidad y ancho de banda de memoria.

El adelanto adquiere especial relevancia considerando que Huawei ha planteado una cadencia anual de evolución para Ascend. Después de la generación 960, la hoja de ruta contempla Ascend 970 y posteriormente Ascend 980, en una estrategia que busca aumentar sostenidamente la capacidad de cómputo disponible para entrenamiento e inferencia de modelos de IA.

Más allá de las especificaciones, el cambio de calendario entrega otra señal: Huawei busca consolidar Ascend como uno de los pilares de su propuesta de infraestructura de IA, en momentos en que la disponibilidad de capacidad de cómputo se ha convertido en un factor estratégico para el desarrollo de modelos y aplicaciones.

Y esa estrategia no termina en el procesador. Uno de los mensajes más claros que dejó Huawei Connect 2026 es que la compañía pretende competir cada vez más a nivel de sistema, combinando sus NPU con interconexión, memoria, redes y software.

Del chip al sistema: la apuesta de Huawei por el procesamiento de IA

La compañía está intentando construir un stack completo de computación para inteligencia artificial, donde Ascend constituye la base de procesamiento, CANN proporciona parte de la capa de software y herramientas, mientras SuperPoD, UnifiedBus y ahora Peerium buscan resolver uno de los problemas fundamentales de la próxima generación de IA: cómo hacer que cantidades cada vez mayores de procesadores trabajen eficientemente como un solo sistema.

En la carrera actual por la infraestructura de IA ya no basta con preguntar qué empresa posee el procesador individual más rápido. La capacidad para conectar aceleradores, memoria, almacenamiento y CPU con gran ancho de banda y baja latencia se está transformando en otro factor determinante.

Huawei denomina SuperPoD a sistemas formados físicamente por múltiples máquinas que, mediante una interconexión de alta velocidad, pueden operar como un gran computador lógico.

La compañía ya había presentado en 2025 su hoja de ruta para Ascend y los Atlas SuperPoD. El Atlas 900 A3, por ejemplo, permite integrar hasta 384 procesadores Ascend 910C, mientras que Huawei anunció que el Atlas 950 SuperPoD, basado en Ascend 950DT, escalaría hasta 8.192 NPU.

En Huawei Connect 2026, esta estrategia avanzó un nuevo paso con la presentación del Atlas 960E SuperPoD, equipado con UnifiedBus y tecnología óptica NPO. Según las especificaciones comunicadas por Huawei, un único sistema puede escalar hasta 4.096 NPU, alcanzando 8 EFLOPS en FP8 y 16 EFLOPS en FP4.

Más que los números individuales, el anuncio refleja hacia dónde está llevando Huawei su estrategia: la unidad de competencia comienza a ser el sistema completo y no solamente el chip.

UnifiedBus y Peerium: del procesador individual al cómputo a gran escala

Uno de los desafíos de conectar miles de aceleradores es que aumentar su número no significa automáticamente multiplicar el rendimiento: necesitan intercambiar enormes cantidades de información con gran velocidad. Ahí entra UnifiedBus, la tecnología con la que Huawei busca interconectar CPU, NPU, memoria, almacenamiento y redes mediante un protocolo común, permitiendo que sistemas cada vez mayores trabajen de manera coordinada.

Sobre esta base, uno de los anuncios más ambiciosos de Huawei Connect 2026 fue Peerium Computing Architecture, una arquitectura que apunta a que hasta un millón de procesadores puedan funcionar coordinadamente como un único gran computador lógico, utilizando paralelismo, direccionamiento unificado de memoria e interconexión entre pares.

La cifra representa la capacidad de escalamiento que propone la arquitectura, no la existencia actual de un computador comercial con un millón de procesadores Ascend. Sin embargo, refleja la dirección de la industria: pasar de competir por el rendimiento de un procesador individual a construir infraestructuras de cómputo a gran escala, capaces de ejecutar modelos cada vez mayores y responder a las crecientes exigencias de los agentes de IA.

Una competencia entre ecosistemas

Aquí aparece, probablemente, uno de los desafíos más importantes para cualquier alternativa al ecosistema NVIDIA. CUDA lleva años siendo utilizado por investigadores, desarrolladores y empresas. Reproducir esa profundidad de software y comunidad no depende solamente de fabricar un acelerador competitivo.

Huawei está intentando fortalecer su alternativa mediante CANN (Compute Architecture for Neural Networks) y el ecosistema Ascend.

Durante Huawei Connect 2026, la compañía anunció una actualización de Ascend C para la generación Ascend 950, además de herramientas orientadas al desarrollo de agentes y mayor apertura de componentes de su plataforma. También comunicó que la comunidad Ascend dispondrá de recursos compartidos de cómputo a escala de 10.000 NPU, junto con un programa que entrega horas de procesamiento a desarrolladores para entrenamiento, inferencia y experimentación.

Los anuncios que trendTIC pudo conocer presencialmente en Shanghái permiten observar una transformación más profunda de la industria. La competencia que durante años podía simplificarse como Intel versus AMD en el mundo de las CPU es hoy considerablemente más compleja. NVIDIA construyó alrededor de sus GPU una plataforma que combina aceleradores, interconexión, redes, sistemas y software. Huawei está intentando desarrollar su propia arquitectura alrededor de Ascend, Kunpeng, CANN, UnifiedBus, SuperPoD y Huawei Cloud.

No se trata, por tanto, solamente de determinar quién fabrica el chip más potente. La pregunta que empieza a definir esta nueva etapa es quién puede construir la arquitectura más eficiente para conectar miles de procesadores, alimentarlos con datos y ejecutar sobre ellos modelos y agentes de IA a gran escala.

Desde esa perspectiva, Ascend adquiere una dimensión diferente. Es el procesador sobre el que Huawei está construyendo una propuesta mucho más amplia. Y los anuncios realizados durante Huawei Connect 2026 en Shanghái muestran que la compañía quiere que la próxima batalla de la inteligencia artificial no se dispute solamente en el terreno del silicio, sino también en la arquitectura, la interconexión, el software y el ecosistema.

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