• Por Alexis Campos Molina, CEO y Fundador de Grupotech.

Los proyectos de desarrollo fallan menos por el código que por la comunicación. Así ordenamos en Devits el camino entre la idea y la entrega.

Si uno revisa por qué fracasan los proyectos de software, la lista rara vez empieza por problemas técnicos. Empieza por expectativas distintas, requisitos que cambian sin quedar registrados, entregas que el cliente no esperaba y conversaciones que terminan en «yo pensé que eso estaba incluido».

En Devits Business Solutions vivimos esas situaciones como cualquier equipo de desarrollo. La diferencia fue que en algún momento decidimos que no queríamos seguir resolviéndolas con buena voluntad, sino con método.

El problema de fondo

Un proyecto de software pasa por muchas manos: quien levanta los requisitos, quien diseña, quien programa, quien prueba y quien conversa con el cliente. Cada traspaso es una oportunidad de perder información.

Del lado del cliente pasa algo parecido. El gerente que aprobó el proyecto no es el mismo que lo usa todos los días. Los usuarios piden cambios que la gerencia no conoce. Y cuando llega el momento de evaluar si el proyecto cumplió, cada uno tiene una versión distinta de lo que se acordó.

Cómo funciona NEO DEV

NEO DEV es el módulo de nuestra metodología NEO que gestiona los proyectos de desarrollo de Devits. Su objetivo es que cualquier persona involucrada, dentro o fuera de nuestro equipo, pueda saber en qué está el proyecto sin tener que preguntar.

Cada proyecto se divide en etapas con entregables claros. Los requisitos quedan registrados y cada cambio pasa por una solicitud formal con su impacto en plazo y costo. Las tareas del equipo se vinculan a esos requisitos, de modo que se puede rastrear por qué se construyó cada cosa.

Además, NEO DEV está conectado con el resto de la metodología. Si un cliente de Devits también tiene soporte con AIEM IT Specialist, el equipo de soporte conoce el sistema que se le entregó. Si Cut Security realiza una revisión de seguridad, los hallazgos se incorporan como tareas del proyecto.

Lo que cambió

El cambio más importante fue en la gestión de cambios. Antes, un ajuste pedido en una reunión podía terminar en semanas de trabajo que nadie había presupuestado. Ahora cada solicitud se evalúa, se conversa y se aprueba o se descarta de forma explícita. Eso redujo los conflictos y, curiosamente, aumentó la confianza de los clientes: saben que lo que piden queda registrado.

También mejoró la mantención. Los sistemas que entregamos siguen vivos después de la entrega. Tener la historia completa de decisiones permite que un desarrollador que no participó en el proyecto original pueda corregir o ampliar algo sin partir de cero.

Una práctica que recomiendo

Más allá de la herramienta, hay una práctica que cualquier empresa que contrate desarrollo puede exigir: un registro de cambios aprobado por ambas partes. No necesita ser sofisticado. Una tabla con la fecha, el cambio solicitado, quién lo pidió, su impacto y si fue aprobado.

Ese registro evita la mayoría de las discusiones al cierre de un proyecto. Y si el proveedor no está dispuesto a llevarlo, es una señal de alerta.

Método antes que velocidad

Hoy se habla mucho de la velocidad con que la inteligencia artificial permite desarrollar. Es cierto, y en Devits la usamos todos los días. Pero construir más rápido también significa equivocarse más rápido si no hay un método que ordene qué se construye y por qué.

NEO DEV nació para eso. No para acelerar el código, sino para asegurar que lo que se construye es lo que el cliente necesita, y que ambos lo saben en todo momento.

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