El presidente electo ha propuesto la ampliación de cobertura de Internet en todo el territorio nacional mediante la adquisición de un satélite.
Desde Bogotá, 20 de junio de 2022 – Colombia ya sabe quién será su nuevo presidente para el periodo 2022 – 2026 luego de una de las carreras electorales más polarizadas del siglo 21 en el país, marcada por la tensión social, las acusaciones subidas de tono y las campañas de desprestigio en redes sociales y medios de comunicación.
La Casa de Nariño será habitada desde el próximo 7 de agosto por el exguerrillero y candidato de izquierda Gustavo Petro, quien llega a la máxima magistratura colombiana en su tercer intento y buscará implementar su programa de Gobierno “Colombia, potencia mundial de la vida”, documento en el que destacan propuestas en aspectos como economía, sociedad, educación y tecnología.
Con respecto a este último tema, el presidente electo considera que es muy importante lograr la democratización del espacio virtual para alcanzar una producción en red que les permita a los colombianos conectarse con el saber y los circuitos electrónicos.
Petro considera que el espacio virtual es el nuevo escenario en el que circulan y se producen intercambios sociales de todo tipo, incluyendo el comercio y el saber. “Mejorar la conectividad de la población en todo el país es una precondición para la generación de riqueza y bienestar, en el marco de una sociedad glocal en rápida transformación que exige saberes y formas innovadoras y colaborativas en procura de una producción en sintonía con los desafíos sociales y ambientales”, destaca el documento.
En un segundo punto relacionado con las TIC, el plan de Gobierno señala que Colombia debe ser una sociedad más y mejor conectada. Para lograrlo, el nuevo mandatario ha propuesto alcanzar una mayor y mejor cobertura en todo el territorio nacional mediante la adquisición de un satélite y la creación de una agencia aeroespacial que lo administre.
Además, “estableceremos un plan de expansión de fibra óptica para llevar Internet con gratuidad y hacer la transformación digital en todo el país, con prioridad en las zonas rurales, impulsando las redes comunitarias y a los pequeños prestadores del servicio de Internet en los pueblos”, manifiesta el presidente electo.
Otras propuestas incluyen:
- Impulso del uso de ‘software’ libre y tecnologías emergentes, tanto en el sector público como el privado: metaverso, ‘blockchain’, conectividad 5G, Inteligencia Artificial, ‘machine learning’, drones, Realidad Virtual, Realidad Aumentada y telesalud.
- Promoción de formación y laboratorios digitales en las diferentes regiones para la generación de conocimiento y aprendizaje basado en la experiencia.
- Convertir la política de industria digital en herramienta para la productividad y la generación de empleo e ingresos para empresas actuales y nuevas en diferentes sectores.
- Fomento de la ampliación de espacios físicos para el trabajo colaborativo (‘coworking’) en el campo y la ciudad.
- Impulso de la promoción de una sociedad de la información y el conocimiento mediante el uso de las tecnologías que permitan apoyar las comunicaciones y los distintos procesos productivos en el sector público y privado.
- Alfabetización digital como servicio social que reemplace el servicio militar obligatorio.
- Capacitación dirigida a adultos mayores y población vulnerable en el uso productivo de tecnologías digitales.
- Prácticas y proyectos de grado en la educación superior para la promoción de cultura digital en poblaciones socioeconómicamente vulnerables.
- Lucha contra la violencia digital de género.
- Desarrollo de estrategias destinadas al acceso y uso de Internet, y de herramientas digitales para poblaciones en condición de discapacidad.
- Diseño de un programa de sensibilización y formación en criptoactivos.
- Formación de profesores de instituciones públicas de educación en tecnologías maduras y emergentes, con énfasis en robótica, desarrollo de ‘software’ y computación cuántica.
- Ciclos cortos para jóvenes, adultos y mujeres, especialmente, en desarrollo de ‘software’, analítica de datos, robótica, Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial.
- Becas y auxilios de manutención para promover la formación posgradual en áreas relacionadas con TIC.
- Creación de centros de bienes públicos tecnológicos que permitan el acceso a tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial.
- Primer ‘wallet’ público cultural de NFT para que pequeños artistas puedan acceder a mercados globales, publicar su contenido y monetizarlo.
- Armonización regulatoria para eliminar todas las barreras que impiden la consolidación de un mercado regional digital.
- Intercambio de bienes y servicios digitales entre los países pertenecientes a la Alianza del Pacífico.
Respuestas a desafíos reales
Según datos de IDC, para 2023 el 45% de los Gobiernos desplegará tecnología de punta que les permitirá procesar los datos obtenidos a través del Internet de las Cosas, redes u otros dispositivos.
Además, se espera que, en 2025, las entidades públicas hayan reinventado la manera como les prestan todo tipo de servicios a los ciudadanos y cambien por completo el modelo de atención, adoptando así una cultura basada en la recolección de datos que permitan la toma de decisiones oportunas y acertadas.
“Uno de los propósitos es que, ese año, el sector público sea más proactivo, actúe de manera rápida y esté totalmente automatizado”, afirma Marcelo Gamboa, head de soluciones SAP LAC Norte.
Teniendo en cuenta este panorama, se plantean tres retos que el nuevo Gobierno colombiano debe afrontar con el fin de mejorar sus procesos, ser más transparente y hacer mucho más eficiente el servicio al ciudadano.
- El ciudadano como eje central
Se espera que en 2025 se simplifiquen los procesos y ofrezcan servicios más personalizados y autogestionados a los ciudadanos en todos los canales. Los organismos de control tendrán que emplear tecnologías inteligentes con interfaces de usuario conversacionales para mejorar la prestación de servicios.
Para alcanzar esa visión, se hará necesaria la adopción de tecnologías como ‘machine learning’, interfaces de usuario conversacionales y procesamiento del lenguaje natural para simplificar sus procesos y ofrecer un servicio personalizado.
Con esta capacidad, las entidades podrán empezar a prestar servicios de manera proactiva sin comprometer la privacidad de las personas, en lugar de esperar a que el ciudadano solicite los servicios. Las organizaciones gubernamentales pueden utilizar la autenticación bidireccional, el cifrado y la tecnología ‘blockchain’ para permitir que los electores aprueben el uso de sus datos personales.
- Aprovechar los datos como un activo
Para 2025 se deberán integrar los datos operativos y de experiencia procedentes de fuentes internas y externas para crear un conjunto de datos de referencia que sirva de base en la toma de decisiones. Además, las organizaciones gubernamentales tendrán que poner los datos a disposición de los ciudadanos, lo que contribuirá a generar confianza y fomentar un intercambio de datos más fluido. Entonces, será necesario empezar a compartir los datos entre sus propios departamentos para desarrollar una imagen integrada.
En la actualidad, los silos que embotellan los datos son quizá el mayor obstáculo para alcanzar tal visión. Sin embargo, una vez que se rompan estos silos, las organizaciones podrán compartir datos y utilizar tecnologías de predicción y simulación que ayuden a mejorar la planificación estratégica y la elaboración de políticas.
- Reinventar procesos y modelos de prestación de servicios
El próximo Gobierno colombiano tendrá que modernizar los sistemas tradicionales y establecer una base digital que permita una toma de decisiones basada en datos. En este aspecto, resalta Marcelo Gamboa, “es preciso automatizar las tareas cotidianas para que los empleados públicos puedan centrarse en casos que sí requieran una participación humana y que también será de suma importancia en el cambio de modelo de atención y prestación de servicios”.
Como primer gran paso, las organizaciones deberán automatizar los servicios dirigidos a los ciudadanos y los procesos internos, además de otros procesos, como la aprobación de facturas y la conciliación de pagos.
Mediante este nivel de automatización, las entidades podrán utilizar ‘machine learning’ para personalizar procesos en una visión 360 grados de los datos. Un ejemplo puede ser la creación de estrategias de recaudo de impuestos basadas en el historial de pago de los individuos.


