Según expertos, a pesar de la complejidad que implica su implementación, nuestro país tiene grandes oportunidades para afrontar el desafío de la generación de esta alternativa energética, considerada a nivel internacional como la mejor opción para contribuir a la descarbonización de la llamada matriz energética mundial.
Representantes comerciales de los puertos de Amberes y Zeebrugge, llegaron a Chile hace unos días con miras a estrechar los lazos de cooperación entre los ministerios de energía, tanto de Bélgica como de nuestro país, a raíz del Memorándum de Entendimiento (MoU) celebrado en el marco de la COP 26, realizada en Glasgow, Escocia, con el fin de fomentar la producción de hidrógeno verde y concretar acciones entre ambos países.
El plan es poder analizar tanto la viabilidad técnica y comercial, para establecer a futuro rutas de suministro desde Chile y Latinoamérica, a los mercados de Europa y de Asia, para posicionar a la región como exportadores de hidrógeno verde.
Al respecto, Fabián Lobos, coordinador técnico de Safira Energía, comercializadora de energía que entrega innovadoras soluciones a empresas y les ayuda a transformar su matriz energética, indica que “el hidrógeno verde es, básicamente, un combustible más amigable con el ambiente. Para producir este tipo de hidrógeno, la energía utilizada en el proceso debe ser de origen renovable, y es lo que lo convierte en una materia prima ‘limpia’. Para esto, Chile cuenta con un potencial importante, no solo para la producción, sino que también para exportar este tipo de energía”.
Costos versus oportunidades
El experto indica que uno de los puntos que más controversiales a los que puede verse enfrentado el país, es el uso del agua, puesto que es uno de los recursos necesarios para la producción de hidrógeno verde, lo que, en el contexto de sequía y reserva hídrica actual, este tipo de proyectos puede encender alarmas. Asimismo, el costo que implica también sería un factor, puesto que es más elevado que otros combustibles.
“Chile tiene muchas oportunidades de migrar hacia una matriz limpia, solo que no es un proceso sencillo, rápido ni mucho menos económico. En el caso del universo del hidrógeno verde, hay que evaluar diferentes incentivos económicos para los proyectos de generación de este tipo porque son altamente costosos, para proponer medidas y normativas que sean coherentes con la transición responsable, que se conviertan en un soporte adecuado para las generadoras de energía que se queden con este trabajo”, comenta Fabián Lobos.


