- Un estudio realizado por Rex+, plataforma chilena de Recursos Humanos, arroja datos reveladores sobre la tipificación de los casos.
Chile, 02 de septiembre de 2025.- La Ley N° 21.643, conocida como Ley Karin, cumple su primer año en vigencia con un balance significativo. Las acusaciones, que antes muchas veces quedaban en el rumor, hoy se tramitan con nombre y apellido: más de 44 mil denuncias por acoso y violencia en el trabajo han sido registradas a nivel nacional y de esas, el 42 % (equivalente a 18 367 denuncias) corresponde específicamente a casos relacionados con la Ley Karin.
Analizando 300 denuncias gestionadas en su sistema, la plataforma identificó un promedio de 4,5 por empresa. El 42% de los reportes corresponde a acoso laboral, un 29% a maltrato psicológico, un 13% a discriminación, un 12% a violencia ejercida por terceros y un 4% a acoso sexual.
Esta radiografía demuestra que las tensiones en los ambientes laborales van mucho más allá del acoso de connotación sexual, abarcando problemáticas como el clima organizacional, estilos de liderazgo y métodos de trabajo.
“Desde nuestra perspectiva, estas cifras no son solo un conteo: son señales tempranas que, cruzadas con datos de rotación, ausentismo o encuestas de clima, permiten anticipar focos de riesgo antes de que escalen”, señala Andrés Gómez, CEO de Rex+.
La prevención efectiva ocurre en la gestión cotidiana. En ese sentido, Gómez enfatiza que el segundo año de implementación de la ley debería enfocarse en pasar del dato a establecer protocolos ejecutables, plazos definidos para investigar, trazabilidad en cada paso del proceso y tableros que muestren en tiempo real dónde se están generando vacíos.
Capacitación lúdica: nuevas formas de prevenir
A pesar del avance legislativo, expertos advierten que la existencia de una ley no garantiza por sí sola un cambio cultural. Como alternativa, en Rex+ han desarrollado junto a Mutual Capacitación y TGA un videojuego educativo llamado AMIGA, que permite que los trabajadores asuman roles de testigo, víctima u observador en situaciones simuladas de la vida real.
“Lo lúdico rompe jerarquías y fomenta un lenguaje común, accesible para todos, desde gerentes hasta operarios. Además, permite llegar a empresas de todos los tamaños, incluidas micro y pequeñas, donde muchas veces los recursos son limitados y las jornadas presenciales no siempre son viables. Estas capacitaciones se deben realizar una vez por año.”, explican desde Rex+.
El llamado, tras este primer año de la Ley Karin, es transformar la prevención en una experiencia vivida y significativa. “Si queremos que en los próximos años las cifras de denuncias disminuyan y el buen trato se consolide como norma en el mundo laboral, debemos atrevernos a innovar en la forma en que capacitamos. Y en ese camino, el juego bien diseñado y con propósito puede ser el motor silencioso que convierta las reglas en un cambio real”, concluye Andrés Gómez.


