- El BBNJ busca entre otras cosas fortalecer la gobernanza de los océanos, crear nuevas políticas para la conservación y sostenibilidad de la diversidad biológica marina, incluidas las áreas marinas protegidas en alta mar.
- La ministra Maisa Rojas explicó que “este tratado representa un importante hito en la protección de nuestros océanos y sus ecosistemas».
Chile, 21 de enero de 2026.- Ya está en vigor internacional el Acuerdo para la Conservación y el Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales de los Estados (BBNJ, en inglés), que representa el 64% del océano mundial.
La entrada en vigencia de este denominado Tratado para la altamar es un logro histórico en el objetivo de proteger el océano, sus ecosistemas y las especies que habitan en él, reafirmando la importancia del multilateralismo ambiental y generando con ello, una nueva arquitectura mundial en la gobernanza oceánica. Cabe recordar que históricamente Chile ha contribuido de manera activa y permanente al Derecho Internacional del Mar, dado nuestro carácter oceánico y como Estado Ribereño de cara al Pacífico.
“El Tratado BBNJ representa un importante hito en la protección de nuestros océanos y sus ecosistemas. Este acuerdo internacional promueve la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina más allá de las jurisdicciones de los Estados, siendo un paso clave hacia la preservación de nuestros ecosistemas marinos y la gestión responsable de los océanos a nivel global”, explicó la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas.
La autoridad ambiental agregó que “esta es una excelente noticia porque era la pieza que faltaba para poder hacernos cargo de la crisis de pérdida de biodiversidad en zonas más allá de las jurisdicciones de los Estados. A partir de hoy, dos tercios de la superficie oceánica en el planeta tendrán normas cuyo objetivo general será asegurar la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina, fortaleciendo la cooperación internacional y fomentando el desarrollo científico”.
BBNJ es una herramienta clave que podrá ayudar a hacer frente a los efectos dañinos del cambio climático, a restaurar y a revertir la pérdida de biodiversidad en el océano. Permitirá, además, un marco para ayudar a alcanzar objetivos internacionales establecidos en otras instancias globales como el Convenio de Biodiversidad, específicamente lo establecido en la Meta 3 de proteger el 30% de las áreas terrestres y marinas para 2030 bajo el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, entre otros.
Hay que recordar que, dado el compromiso de Chile con este proceso multilateral, nuestro país ha postulado a Valparaíso para ser la sede de la Secretaría de BBNJ, lo que, a juicio de la ministra Rojas, “representa un avance en plena consonancia con nuestra política exterior que ha otorgado al océano una alta prioridad”.
En esa línea, el Ministerio del Medio Ambiente reafirma una vez más la importancia del mar para nuestro país. “Chile es océano. La humanidad necesita el océano para su existencia y, en ese sentido, seguiremos aportando para fortalecer la gobernanza oceánica que nos permitirá más conservación, más sostenibilidad en las actividades desarrolladas más allá de la jurisdicción de los Estados”, concluyó la autoridad ambiental.


