Por Sergio Rademacher Gerente Corporativo de Servicios de Data Center y Cloud Sonda
La reputación es uno de los principales activos de las empresas en el competitivo escenario de negocios actual. Es verdad que esta se pone a prueba todos los días, pero más aún en eventos virtuales de alta visibilidad mediática y donde se espera una alta demanda. ¿Por qué echarlo todo a perder al disponer de plataformas digitales que no están preparadas para responder de manera adecuada al desafío? Es algo que nos preguntamos muchos consumidores y expertos, más todavía cuando están disponibles las tecnologías necesarias para enfrentar este desafío a precios razonables (más todavía si se cotejan con los costos asociados a la caída de los sistemas por ventas no realizadas y las consecuencias de imagen que trae asociado esto).
En la actualidad las empresas han comprendido la importancia de utilizar y expandir sus plataformas digitales e integrarlas a los pilares de su modelo de negocio. Para obtener éxito en este territorio que va creciendo de manera exponencial, es imprescindible contar con soluciones tecnológicas que permitan agilizar y hacer más eficientes estos procesos.
El tiempo es un bien muy valorado por los cibernautas, quienes de no encontrar fácilmente lo que buscan en una determinada página siguen otra ruta (un segundo es una eternidad en el mundo virtual), por lo que es necesario que los proveedores diseñen páginas cuya navegación sea simple e intuitiva. Cuando se extrapola este escenario a los procesos de compra, los desafíos son: rendimiento, disponibilidad y seguridad, elementos clave para que las empresas puedan encontrarse con sus potenciales usuarios y logren cerrar los procesos de compra.
En los últimos eventos de ventas con prefijo “cyber” (Cyber Monday o Cyber Day) se han producido innumerables problemas de accesibilidad, pues buena parte de las quejas oficiales así como las que no se concretan pero quedan expuestas en redes sociales como twitter o facebook tuvo relación con el excesivo tiempo de espera que debieron enfrentar los usuarios para comprar un producto determinado, proceso que en múltiples ocasiones ni siquiera pudo llegar a concretarse por el colapso de algunas páginas, sean las de los carros de compra, páginas de pago o validación de la compra.
Uno de los principales beneficios de los servicios de cloud computing, es que permiten entregar a las organizaciones respuestas eficientes para enfrentar un aumento explosivo de la demanda en sus webs transaccionales, ciclos de negocio estacionales, además de permitir optimizar el uso de sus recursos de cómputo, con el fin de asegurar el rendimiento, disponibilidad y cumplir con los estándares de seguridad.
Hoy en día, algunos proveedores de servicio tienen soluciones específicamente diseñadas para sitios web de alta demanda, soportadas sobre cloud computing empresarial, las que entregan un servicio integral que proporciona niveles de disponibilidad, rendimiento, protección y control acorde a las necesidades del cliente, algo esencial cuando la experiencia del usuario se transforma en un elemento clave para que el consumidor se incline por uno u otro proveedor de comercio o servicios.
Estas tecnologías permiten un análisis en tiempo real, que permite entregar información en línea para mejorar los procesos de compra y la gestión de los stocks (por ejemplo, en caso de que se agote un producto puede ofrecer uno similar de manera instantánea). Además, otorga herramientas de monitoreo para visualizar el estado de la plataforma en todo momento, lo que permite aumentar la infraestructura virtual a tiempo para asegurar la continuidad de las operaciones.
Estos servicios permiten que el cliente pueda administrar y hacerse cargo de su infraestructura. También otorga la opción de respaldo de datos, copiando la información crítica de respaldo con periodicidad definida y localización geográfica. Asimismo, mediante la aplicación de nuevos recursos se mejora la integración de la información relacionada a servicios, satisfacción del cliente e interacción con el sistema financiero, para dejar las eternas filas físicas y virtuales en el pasado.
Ya no hay excusas para que las empresas que tienen parte de su estrategia focalizada en las ventas y transacciones vía web sigan experimentando problemas durante eventos específicos o temporadas de alta demanda, y eso los usuarios (cada vez más exigentes) lo saben.


