- Por Claudio Torres, Regional Manager Cono Sur D-Link
A partir de marzo de este año, todos los comercios independientemente de su tamaño, ubicación, tipo o rubro deberán, por ley, entregar boletas electrónicas.
Esta medida del Servicio de Impuestos Internos (SII) busca reducir la burocracia de los timbrajes, el ingreso de datos, y principalmente disminuir la evasión, pues el registro de las transacciones se llevará en línea.
Aunque pareciera que esta nueva ley sólo tiene beneficios, existe una serie de complejidades para llevar a cabo este proceso. Desde el punto de vista de las empresas, es necesario considerar que, en primer lugar, deben realizar un registro en el SII, y contar con conectividad, ya sea a través de conexiones fijas (de cable o ADSL) como móviles tipo 3g/4g.
Sin embargo, los comercios que no cuenten con una conexión, podrán utilizar aplicaciones autorizadas por el SII, algunas gratuitas, que les permitirán ingresar la operación, y una vez que cuenten con conectividad, enviarlas.
Para las personas, el riesgo concreto es que los comercios interpreten que ellos tienen derecho a usar la información que entregan como cliente. Es importante que sepan que los campos obligatorios que deben llevar las boletas no incluyen datos de la persona que está comprando.
La entrega de esta información, ya sea dirección de correo electrónico o número de teléfono, es absolutamente voluntaria, por lo que no se puede utilizar con fines no aceptados, o al menos, conocidos por el cliente.
Probablemente los pidan para entregar un respaldo de la operación, pero lo cierto es que cualquier comprobante de la transacción que exija el comprador también se puede dar impreso, aunque la tendencia indica que esto va a pasar al olvido. Lo esperable es que tanto los comercios como las aplicaciones que entrega el servicio de emisión de boletas electrónicas, respeten el derecho a la privacidad y no utilicen esa información para su beneficio; y, por otro lado, que los mismos clientes se informen de manera adecuada para que exijan que así sea.


