• Las soluciones de código abierto de Red Hat habilitan estrategias flexibles para construir infraestructuras preparadas para el futuro.

Santiago, 13 de septiembre de 2023.- Monitoreo de calles, alertas por condiciones climáticas y ahorro de energía. Estos son algunos ejemplos de lo que las ciudades inteligentes tienen para ofrecer. Apoyadas en tecnología de punta impulsada por datos, han demostrado que son la mejor alternativa para un futuro sostenible. Especialmente en América Latina, donde alrededor del 80% de la población vive en centros urbanos, las smart cities parecen ser un camino obligado.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una ciudad inteligente se puede definir como un espacio que aprovecha la digitalización para aumentar el bienestar de los ciudadanos y proporcionar servicios y entornos urbanos más eficientes, sostenibles e inclusivos, como parte de un proceso colaborativo. El modelo tiene el potencial de crear alrededor de 1,6 billones de dólares de valor adicional en todo el mundo para 2025, según estimaciones de McKinsey.

Ciudades inteligentes y abiertas

Si los primeros proyectos de ciudades inteligentes estaban limitados por la tecnología de la época, las iniciativas actuales tienen un amplio abanico de opciones. Internet de las Cosas (IoT), inteligencia artificial y aprendizaje automático (AI/ML), procesadas con la ayuda de 5G, la nube y el edge, han contribuido a identificar y remediar rápidamente los problemas que impactan en la satisfacción del ciudadano y en la sostenibilidad.

«Antes de que una ciudad pueda volverse inteligente, debe estar conectada. La infraestructura digital subyacente debe estar en su lugar, incluida una red de sensores y dispositivos de recopilación de datos, redes integrales de banda ancha e inalámbricas, y plataformas en las que se pueden almacenar y compartir datos. Para coordinar todo esto de manera sencilla y efectiva, las soluciones open source son fundamentales”, explica Thiago Araki, director sénior de Tecnología y GTM de Red Hat para Latinoamérica.

Aprovechar el software open source, implementar estándares abiertos y usar una estrategia de datos abiertos brinda a los municipios la flexibilidad que necesitan para construir infraestructuras tecnológicas preparadas para el futuro. «Una estrategia de código abierto le permite mantener sus iniciativas de ciudad inteligente a largo plazo porque en lugar de comprar una solución de ‘ciudad inteligente enlatada’ ofrecida por un solo proveedor, puede conectar diferentes sensores y componentes de estándares abiertos y protocolos de comunicación. Y funcionará», dice Jorge Hansen, gerente regional de Architecture, Commercial & Ecosystem de Red Hat.

Tecnología al alcance de todos

En la práctica, lo que hace a una ciudad inteligente es la interconectividad de los dispositivos IoT y los sensores edge que permiten que todo funcione basado en datos y en tiempo real. En la construcción de las smart cities, 5G es una tecnología que potenciará muchos casos de uso, y en especial servicios de misión crítica. Toda esta conectividad es habilitada mediante software, integrando diferentes entornos, nubes y aplicaciones. “Con una infraestructura de código abierto, las ciudades pueden crear plataformas de IA y edge que les permitan procesar datos de manera rápida y eficiente”, dice Alejandro Raffaele, jefe de TME para América Latina en Red Hat.

En este contexto, la nube híbrida aparece como una opción importante para potenciar las smarts cities. “Puede abarcar una o más nubes públicas, nubes privadas, centros de datos y dispositivos edge instalados cerca de autopistas, edificios urbanos y centros de transporte. Esto permitirá una gestión de datos más eficiente, entregas más rápidas y seguras”, señala Germán Soracco, VP de Ventas y Cloud para América Latina en Red Hat.

La solución abierta contempla también que varias personas estén realizando mejoras constantes de seguridad, lo cual puede beneficiar enormemente a los proyectos de ciudades inteligentes, pues con más dispositivos conectados, aumenta la superficie potencial de ataque.

Por lo demás, el open source va de la mano con metodologías ágiles y DevSecOps. Esta alineación significa que no solo la seguridad es mayor, sino que los ciclos de desarrollo de aplicaciones tienden a ser más cortos y los lanzamientos más frecuentes, lo que mejora la experiencia de los ciudadanos.

Adicionalmente, dados los presupuestos limitados de los municipios, el software de código abierto ofrece una propuesta de alto valor con una excelente relación costo-beneficio. «Su mayor contribución se encuentra en una arquitectura modular, robusta y reutilizable. En lugar de que cada ciudad reinvente la rueda, un enfoque abierto alienta a los participantes a reutilizar las innovaciones desarrolladas en otros lugares, ahorrando tiempo y esfuerzo», dice Paulo Bonucci, SVP y Gerente General de Red Hat para Latinoamérica.

Recientemente, la compañía ha colaborado con otras empresas para desarrollar una plataforma orientada a un propósito para crear un entorno de nube nativo, fácil de implementar, altamente escalable y listo para producción enfocado en ciudades inteligentes. “Es una forma inteligente, colaborativa y eficiente de acelerar la creación de ciudades inteligentes e impactar positivamente en la sociedad”, concluye Bonucci.

Share.
Exit mobile version