La tercera edición del encuentro reunió a representantes del mundo clínico, tecnológico, académico y regulatorio para analizar los nuevos riesgos de un sector cada vez más conectado. Gobernanza, resiliencia, interoperabilidad, protección de datos e inteligencia artificial marcaron la agenda de una jornada centrada en los desafíos que plantea la transformación digital del sistema sanitario.
La transformación digital ha cambiado la forma en que se entrega atención sanitaria. Historias clínicas electrónicas, plataformas de telemedicina, sistemas de agendamiento, dispositivos conectados y herramientas de inteligencia artificial forman parte de un ecosistema que depende cada vez más de la disponibilidad y seguridad de los datos. Al mismo tiempo, esta interconexión amplía la superficie de riesgo y obliga a las instituciones a mirar la ciberseguridad más allá de sus propios sistemas.
Ese fue uno de los principales puntos que atravesó la Tercera Jornada Chilena de Ciberseguridad en Salud, realizada el pasado miércoles 12 de agosto en la Universidad de los Andes, bajo el concepto “Gobernanza, Resiliencia e Interoperabilidad Segura en el Ecosistema de Salud Digital”. El encuentro reunió a especialistas del ámbito público y privado para discutir los desafíos que enfrenta un sector donde la seguridad digital se encuentra cada vez más vinculada con la continuidad de la atención.
La jornada fue inaugurada por la Ministra de Salud May Chomali; Michelle Bordachar, Directora de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI); y Marco Antonio Álvarez, Presidente de la Alianza Chilena de Ciberseguridad. Sus intervenciones dieron paso a una agenda que abordó el escenario regulatorio, la resiliencia digital, la interoperabilidad clínica y los desafíos que plantea la incorporación de nuevas tecnologías.

Uno de los primeros focos estuvo puesto en los cambios normativos que enfrenta el sector. En su exposición, Felipe Harboe, ex-senador de la República, abordó el nuevo escenario chileno en materia de ciberseguridad y protección de datos, destacando que el desafío ya no está únicamente en la creación de normas, sino también en su implementación y en la coordinación entre los distintos organismos involucrados.
Un mismo incidente puede comprometer simultáneamente la ciberseguridad, la protección de datos y la continuidad operacional. A esto se suma la creciente dependencia de proveedores, dispositivos y servicios externos, que amplía los puntos que las instituciones deben considerar dentro de sus estrategias de protección. En ese contexto, Harboe advirtió que “el riesgo hoy día se está concentrando en la cadena”, apuntando a la necesidad de ampliar la mirada sobre los distintos actores que forman parte del ecosistema sanitario.
La discusión continuó en un panel moderado por Pablo Antillanca, director de la revista TrendTIC, que reunió nuevamente a Harboe junto a Lorena Donoso, profesora asociada de la Universidad de Chile; Jocelyn Arteaga, CISO de Bupa Chile; y el Dr. Javier Mora, médico cardiocirujano de Clínica Las Condes.
La conversación permitió profundizar en materias como gobernanza, protección de datos, responsabilidad institucional y los desafíos que introduce la inteligencia artificial en el manejo de información sensible. La discusión también puso sobre la mesa la importancia de que las políticas de seguridad lleguen a quienes trabajan diariamente con los datos y tomen decisiones sobre su uso.
Resiliencia, interoperabilidad y nuevos riesgos
La capacidad de mantener la operación cuando los sistemas tecnológicos dejan de funcionar fue otro de los ejes centrales de la jornada. En el bloque de Resiliencia Digital y Continuidad Asistencial, Cristián Donaire, CISO de RedSalud, abordó la importancia de contar con planes de contingencia que permitan sostener la atención frente a una interrupción tecnológica.
Esta mirada fue complementada por Dmitri Zaroubine, Director de Ingeniería para LATAM de Veeam, quien centró su presentación en la importancia de poner a prueba la capacidad de recuperación de las instituciones antes de enfrentar un incidente. En ese contexto, destacó el valor de realizar simulacros y conocer los tiempos y costos asociados a la recuperación.
De acuerdo a los datos expuestos durante su presentación, el 90% de los líderes consultados considera que su organización está preparada frente a un ataque, pero solo un 56% logró recuperarse efectivamente después de un incidente. En salud, una interrupción puede afectar sistemas de agendamiento, pagos, acceso a información clínica y otros procesos necesarios para la atención.
El bloque también contó con la participación de Andrés Barrientos, CTO de Cyber-Protection.cl, quien abordó las vulnerabilidades presentes en la infraestructura sanitaria y la necesidad de ampliar las estrategias de protección hacia proveedores, servicios externos y otros puntos que forman parte de la cadena digital del sector.
La jornada continuó con el bloque de Interoperabilidad y Seguridad Clínica, donde participaron Jorge Herrera, experto en Interoperabilidad Digital en Salud; Dr. José Fernández, CEO de Rayen Salud; y Miguel Uribe-Etxeverria, Business Developer de LatAm. La discusión estuvo centrada en cómo compartir información clínica entre distintos sistemas sin comprometer la seguridad de los pacientes, un desafío que adquiere mayor relevancia a medida que avanza la digitalización del sector.
Desde una perspectiva clínica y ética, José Fernández puso el foco en el significado que tienen los datos de salud para las personas. Durante su presentación, destacó que detrás de cada dato clínico existe una persona y que la ficha clínica no es solo un registro, sino que contiene parte de su historia y antecedentes sensibles. Desde esta mirada, una vulneración no representa únicamente un problema tecnológico, sino que también puede afectar la confianza que existe entre las personas y el sistema sanitario.
La protección y el uso de los datos fueron abordados posteriormente por Félix Liberona, subdirector ejecutivo de CENS; Narciso Basic, Business Information Security Officer para Chile, Perú y Ecuador de Equifax; y la Dra. Constanza Andaur, del Julius Center de University Medical Centre Utrecht. Las exposiciones pusieron sobre la mesa la necesidad de equilibrar la protección de la información con su utilización para investigación, innovación y generación de evidencia.
La inteligencia artificial fue otro de los grandes temas de la jornada. Romina Torres, profesora asociada de la Universidad Adolfo Ibáñez e investigadora de CENIA, CPS-RTC y Data Observatory, abordó la IA como una nueva superficie de ataque en salud, mientras que el Dr. Jaime de los Hoyos, jefe del Departamento de Informática Biomédica de Clínica Alemana de Santiago, analizó sus oportunidades y riesgos clínicos.
A esta conversación se sumaron Juan Alberto Lecaros, director del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad del Desarrollo, con una mirada sobre gobernanza en ciberseguridad e inteligencia artificial, y Patricio Campos, CEO de Resility, quien presentó herramientas de IA vinculadas al cumplimiento regulatorio.
Hacia el cierre de la jornada, Gabriel Bergel, presidente de 8.8, y Sebastián Vargas, CEO de TTPSec, lideraron un workshop práctico de gestión de incidentes en entornos de salud. La actividad dio paso a una instancia estratégica de discusión y votación colectiva, donde los asistentes abordaron los principales desafíos y acciones que deberá enfrentar el sector en materia de ciberseguridad durante los próximos años.
Te invitamos a revisar el registro completo de la Tercera Jornada Chilena de Ciberseguridad en Salud en nuestro canal de YouTube y conocer las distintas perspectivas que marcaron la conversación sobre el futuro de la ciberseguridad en el sector. LINK: Tercera jornada de ciberseguridad en salud