- Por Isabel Morell, Directora y cofundadora de revista trendTIC, medio especializado en tecnologías para las empresas.
El proceso de reconocimiento y consecuente adjudicación de una empresa con certificación B Corp, es un proceso exhaustivo, que incurre en una detallada auditoria a una serie de información y documentación requerida, la cual se investiga y coteja conjuntamente para posteriormente, proceder a una evaluación de los índices requeridos, poniendo especial atención al conjunto de puntuaciones que logran adquirir cada uno de los puntos que la entidad señala.
Las empresas con sello B, son empresas certificadas por la organización sin fines de lucro B Lab. que se fundó en Estados Unidos de América en el año 2006, con el objetivo de construir un ecosistema favorable para fortalecer empresas que utilizan la fuerza del mercado para dar solución a problemas sociales y ambientales (Sistema B, 2016). Actualmente B Corp tiene siete redes asociadas: B Lab Canada, B Lab Australia & NZ, B Lab Europe, B Lab UK, B lab East Africa, B Lab Taiwan y Sistema B para América Latina, las que conforman a la red Global de las empresas B (Global Partners, s/f). Es importante entender que los ítems solicitados para lograr el apreciado sello B Corp., impulsan los compromisos de triple impacto, siguiendo un plan estratégico en seis líneas de acción, de acuerdo a Atkinson (2015), lo cual incluye la certificación B, que son: el favorecimiento de la inclusión de sus proveedores principales en su cadena de valor (Mercado), contar con planes de capacitación a sus públicos, direccionando flujos de dinero hacia el ecosistema B (Capital), promover constantemente acciones que regulen a las empresas B (políticas), constante colaboración a las empresas B, favoreciendo el talento (Academia) y demostrar de modo claro a sus públicos la responsabilidad, la conciencia y el compromiso, desarrollando de este modo líderes especializados (Líderes de opinión).
El compromiso de triple impacto debe llegar a ser un objetivo más que deseable por todas las empresas del mundo, entendiendo que esto sólo otorgara beneficios a gran escala para toda la humanidad. Los Estados deben promover políticas públicas y facilitamiento de implementaciones empresariales para lograr este cometido. Todo lo anterior, nos lleva a una conclusión final que es la piedra angular de toda esta estructura: la educación y posterior concientización sobre la realidad medioambiental en la que nos encontramos.
