- Por Génesis Faúndez, Abogada experta en Derecho Laboral de VA – Vidal Abogados.
Hace unas semanas, una jueza en Estados Unidos sancionó a tres abogados y revocó la admisión de uno de ellos en un caso contra una corporación multinacional, al descubrir que habían incluido referencias jurisprudenciales falsas generadas por inteligencia artificial. Este caso internacional, más allá de su impacto inmediato, nos invita a reflexionar sobre el rol que está adquiriendo la tecnología en el ejercicio del derecho, y particularmente en el Derecho Laboral.
En Chile, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y otras herramientas tecnológicas ya está provocando una transformación profunda en la forma en que las empresas gestionan sus relaciones laborales. En un escenario normativo cada vez más exigente y cambiante, la tecnología se vuelve un aliado estratégico para garantizar el cumplimiento legal, prevenir conflictos y mejorar la eficiencia operativa.
Los expertos, ya han identificado áreas clave donde la IA ya está marcando un antes y un después:
- Automatización de documentos laborales: Hoy es posible generar contratos de trabajo, anexos y reglamentos internos de forma automatizada, segura y ajustada a normativa, utilizando plataformas como Talana o Buk, que permiten el registro y la firma electrónica de documentos, mejorando el acceso y trazabilidad.
- Monitoreo del cumplimiento normativo: Herramientas como el Registro Laboral Electrónico, impulsado por la Dirección del Trabajo, facilitan a los empleadores el cumplimiento legal mediante la carga sistemática de contratos, cartas de aviso y otros documentos clave.
- Gestión de desvinculaciones: La IA también permite analizar causalidades y redactar documentos de término de contrato con menor margen de error, lo que reduce significativamente el riesgo de juicios laborales.
- Prevención de riesgos laborales: A través del análisis de datos, la IA permite anticipar condiciones laborales riesgosas, generando alertas preventivas que ayudan a cumplir con exigencias legales y a proteger la salud de los trabajadores.
Sin embargo, junto con estas oportunidades surgen también desafíos complejos. La automatización de procesos debe cumplir con la Ley de Protección de Datos Personales, respetando la confidencialidad de la información de los trabajadores. Asimismo, es clave asegurar la transparencia y explicabilidad de los algoritmos utilizados, evitando sesgos que puedan traducirse en discriminación o inequidades.
El equilibrio entre eficiencia tecnológica y respeto a los derechos laborales fundamentales —como la privacidad o la no discriminación— debe ser el eje central del debate. Y, por supuesto, el uso responsable de la IA exige una verificación rigurosa de los resultados que esta entrega. Casos como el ocurrido en EE. UU. deben servirnos de advertencia: citar fuentes inexactas o jurisprudencia inexistente no solo es una mala práctica, sino un riesgo ético y jurídico grave.
Mirando hacia el futuro, proyectamos un crecimiento sostenido en el uso de herramientas como:
- Plataformas de gestión de RRHH basadas en IA.
- Aplicación de blockchain en contratos laborales.
- Análisis predictivo para prevenir conflictos sindicales o demandas.
El Derecho Laboral chileno está en una etapa de transición. Los abogados y profesionales del área debemos adaptarnos, mantenernos actualizados y asumir un rol activo en este proceso. La tecnología no reemplazará el juicio jurídico, pero sí potenciará nuestra capacidad para ejercerlo con mayor precisión, proactividad y justicia.


