- En el marco del Día Internacional de la Protección de Datos Personales, que se conmemora cada 28 de enero, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) aporta orientaciones técnicas y estratégicas para fortalecer la privacidad y la gobernanza de los datos en salud, en un contexto de creciente digitalización del sector.
Chile, 29 de enero de 2026.- En un escenario de acelerada transformación digital, la protección de los datos personales —y, en particular, de la información vinculada a la salud— se ha consolidado como un desafío prioritario. La conmemoración del Día Internacional de la Protección de Datos Personales invita a reflexionar sobre la necesidad de resguardar este derecho fundamental y de avanzar hacia prácticas responsables en el uso de datos en salud, cumpliendo ética y legalmente con la privacidad de las personas.
Dichos datos se encuentran entre los más sensibles, ya que contienen información sobre diagnósticos, tratamientos, antecedentes clínicos y condiciones de vida de las personas. Su uso indebido, pérdida o exposición no solo puede generar perjuicios a nivel individual, sino también debilitar la confianza de la ciudadanía en los sistemas de salud y en las soluciones digitales que hoy buscan mejorar el acceso, la continuidad del cuidado y la toma de decisiones clínicas.
Privacidad y seguridad: un pilar de la salud digital
Desde una perspectiva técnica y estratégica, la protección de los datos personales en salud debe entenderse como un elemento habilitante de la transformación digital, más allá del mero cumplimiento normativo. En este ámbito, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) ha desarrollado orientaciones que buscan apoyar a las organizaciones del sector en la adopción de buenas prácticas.
“La protección de los datos personales en salud es fundamental para garantizar la confianza de las personas en los sistemas digitales. Sin confianza, no es posible avanzar hacia una transformación digital sostenible y centrada en las personas”, afirma Félix Liberona, subdirector ejecutivo de CENS, quien además destaca los bienes públicos que el Centro ha elaborado en esta dirección.
Uno de ellos es la Guía de Buenas Prácticas de Privacidad y Seguridad de Datos en Salud, que propone principios como la privacidad desde el diseño, la minimización de datos, la gestión de riesgos, la transparencia y el respeto por los derechos de los titulares de la información. Estos lineamientos permiten fortalecer los controles institucionales y anticiparse a eventuales vulnerabilidades en el tratamiento de datos sensibles.
Asimismo, la guía aborda aspectos clave para una gestión responsable de la información clínica, como la definición de roles y responsabilidades en el tratamiento de datos, la implementación de medidas de seguridad técnicas y organizacionales, la gestión de incidentes y brechas de seguridad, y la importancia de la concientización y capacitación de los equipos que acceden a datos sensibles. Estos elementos permiten a las organizaciones fortalecer su madurez en materia de privacidad y reducir riesgos asociados al tratamiento de datos personales en salud.
Gobernanza de datos: decisiones responsables y uso ético de la información
Junto con la protección técnica, la gestión responsable de los datos requiere de modelos claros de gobernanza que orienten su uso a lo largo de todo el ciclo de vida de la información. En este sentido, la Guía de Gobernanza de Datos en Salud, elaborada por CENSy la Fundación Movimiento Salud, aborda la importancia de definir estructuras, roles y procesos que aseguren coherencia entre la estrategia institucional, el marco normativo y las prácticas operativas.
“Contar con una gobernanza de datos sólida permite asegurar la calidad de la información, mejorar la toma de decisiones y garantizar que los datos se utilicen con un propósito legítimo y transparente, siempre poniendo a las personas en el centro”, explica Liberona.
Una gobernanza robusta no solo contribuye a proteger la información, sino que también habilita su uso para la mejora de políticas públicas, la investigación, la innovación y la continuidad del cuidado, evitando prácticas fragmentadas o discrecionales dentro de las organizaciones de salud.
Un desafío compartido para el sistema de salud
La conmemoración del Día Internacional de la Protección de Datos Personales pone de relieve que la protección de la información en salud es un desafío transversal, que involucra a equipos clínicos, áreas técnicas, directivos, desarrolladores de soluciones digitales, tomadores de decisión y a la ciudadanía.
“Hablar de protección de datos en salud es hablar de un derecho fundamental, consagrado en la Constitución, y por lo tanto de ética y de responsabilidad institucional. Es una conversación que debe estar presente en todos los niveles del sistema”, concluye Félix Liberona.
