- Esta área protegida, que se extiende por casi 11.400 hectáreas, comprende aproximadamente un tercio de la cuenca hidrográfica del río Cochamó y se encuentra emplazada dentro de los límites de la Reserva de la Biósfera denominada “Bosques Templados Lluviosos de los Andes Australes”. Fue declarada oficialmente Santuario el año 2024.
Región de Los Lagos, 13 de enero de 2026.- En el marco de su despliegue en la Región de Los Lagos, la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, visitó el Santuario de la Naturaleza Valle Cochamó, una zona que es reconocida por escenarios naturales únicos y que está ubicada al norte de la Patagonia.
Este Santuario de la Naturaleza, que fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático en 2023 y publicado en el Diario Oficial en enero de 2024, destaca por sus imponentes paredes de granito, sus bosques indómitos, sus glaciares y rocas de millones de años, y su particular cultura.
Esta área protegida se extiende por casi 11.400 hectáreas, comprende aproximadamente un tercio de la cuenca hidrográfica del río Cochamó y se encuentra emplazada dentro de los límites de la Reserva de la Biósfera denominada “Bosques Templados Lluviosos de los Andes Australes”.
La ministra Rojas realizó un trekking hasta el río Piedra, por la ruta que lleva hacia La Junta y que es la puerta de entrada al santuario, acompañada de los guías que hoy resguardan esta área protegida y de la seremi de Medio Ambiente, Tamara Puchi. En la ocasión expresó que “la primera vez que visité este lugar fue hace aproximadamente 8 años y estoy muy contenta de volver.
Esta vez ya no solo es un hermoso lugar para conocer, sino que es un Santuario de la Naturaleza. Recordemos que esta área protegida se creó en enero de 2024 tras una solicitud muy esperada por la comunidad local”. La autoridad ambiental compartió con los guías y voluntarios del santuario y con representantes de la organización del Valle de Cochamó, agrupación vecinal dedicada a la protección de este valle.
En esta línea, Nancy González, integrante de la Asociación de Turismo y también de la Junta de Vecinos Valle Cochamó, relató que “para nosotros que Valle Cochamó sea Santuario de la Naturaleza es muy importante, ya que era un anhelo que como comunidad teníamos hace mucho tiempo y significa que nuestra naturaleza está segura y resguardada”. Y agregó que “desde que es Santuario de la Natualeza las personas del sector hemos aprendido a cuidar más el entorno, gestionar nuestra basura, y que los residuos ya no estén más en nuestros senderos”.
Leopoldo Muñoz, integrante de la organización del Valle de Cochamó, sostuvo que la declaratoria de santuario “significa ponerle una capa de protección. Ha costado bastantes años poder llegar a este punto y comprometer a la comunidad y al Estado en esta protección. Que el Estado haya generado oportunidades para poder gestionar esto ha sido algo de mucha importancia y quiero destacar que el compromiso de la comunidad se ha manifestado. Todas las personas participan: arrieros, estudiantes, personas que trabajan en el turismo y eso nos permite enorgullecernos de que esté ocurriendo. Esperemos que esto continúe en el tiempo”.
Respecto a la visita de la Ministra, la Seremi de la región, Tamara Puchi, enfatizó que “fue una oportunidad única para recorrer y apreciar el gran trabajo que lleva adelante la organización Valle de Cochamó en la conservación del territorio. Proteger este lugar, no sólo resguarda su patrimonio natural sino que también integra el patrimonio cultural de la comunidad local en pos del desarrollo integral de sus actividades económicas como es el turismo. Hoy Cochamó, se posiciona como una comuna vanguardia de conservación en la región de Los Lagos”.
En el Valle Cochamó se encuentra una de las reservas de agua más importantes del mundo. Además, en ella habitan más de 50 especies de animales, entre aves, mamíferos y anfibios. El lugar por su topografía abrupta y por la presencia de bosques nativos bien conservados, es un refugio climático que entrega servicios ecosistémicos que generan bienestar a las personas; de ahí la importancia de poder proteger esta reserva única en el mundo.
