- El uso de inteligencia artificial en organizaciones pasó de 55% a 78%, según el AI Index 2025 de Stanford University.
- En Chile, sectores como retail, logística, servicios financieros y telecomunicaciones están incorporando analítica avanzada para optimizar decisiones comerciales y operativas.
- La combinación de IA, datos georreferenciados y contexto local permite a las empresas responder con mayor precisión a las dinámicas de un mercado cada vez más exigente.
Chile, 12 de junio 2026.- La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una tecnología experimental para transformarse en una herramienta clave para la toma de decisiones empresariales. De acuerdo con el informe AI Index 2025 de Stanford University, la adopción de IA en las organizaciones aumentó desde un 55% a un 78% en solo un año. Sin embargo, el verdadero cambio no está únicamente en la tecnología, sino en la calidad y profundidad de los datos que la alimentan.
En un mercado como el chileno, caracterizado por fuertes diferencias territoriales, concentración urbana y una creciente digitalización de los consumidores, las organizaciones enfrentan el desafío de comprender con mayor precisión cómo se comportan las personas, dónde están las oportunidades de crecimiento y qué variables influyen realmente en sus operaciones.
La disponibilidad de herramientas basadas en inteligencia artificial ha elevado el estándar para las empresas. Hoy ya no basta con acumular información; los datos deben ser precisos, actualizados y contextualizados para transformarse en decisiones efectivas. En este escenario, factores como la ubicación geográfica, los patrones de movilidad, las características socioeconómicas de cada territorio o las dinámicas comerciales locales han cobrado una importancia estratégica.
Gracias a la IA, actualmente es posible integrar y analizar grandes volúmenes de información provenientes de múltiples fuentes, incluyendo variables como condiciones climáticas, tráfico en tiempo real, concentración de población flotante o comportamiento de consumo en zonas específicas. Este nivel de análisis permite identificar oportunidades que antes resultaban invisibles para las organizaciones.
La tendencia es especialmente relevante para sectores como retail, logística, telecomunicaciones, banca y servicios, donde la optimización de recursos y la cercanía con los clientes son factores críticos. Desde la definición de nuevas ubicaciones comerciales hasta la planificación de rutas de distribución o campañas hipersegmentadas, las decisiones basadas en inteligencia geoespacial están ganando protagonismo.
“La combinación entre datos, inteligencia artificial y geolocalización está redefiniendo la manera en que las organizaciones entienden tanto su operación como el entorno en el que participan. En mercados dinámicos como Chile, las empresas necesitan cada vez más información contextual para anticiparse a los cambios y tomar mejores decisiones. Entendiendo esa evolución, la IA se ha convertido en un componente fundamental en el desarrollo del portafolio de servicios de Servinformación. Nuestra estrategia está enfocada en construir la infraestructura de datos necesaria para que los grandes modelos de IA puedan operar de manera eficiente y generar valor real para las organizaciones”, señaló el experto Manuel Peláez.
En respuesta a esta demanda, compañías especializadas en datos y analítica avanzada han fortalecido sus capacidades para integrar información geográfica, inteligencia artificial y modelos predictivos, facilitando una comprensión más profunda de los mercados y los consumidores.
Más allá de la velocidad de adopción de la IA, el cambio estructural que hoy se observa es la transición hacia decisiones empresariales basadas en datos cada vez más específicos, dinámicos y contextualizados. En un entorno donde la precisión se ha transformado en una ventaja competitiva, el valor de los datos ya no depende de su volumen, sino de su capacidad para explicar lo que ocurre en cada territorio y anticipar lo que viene.


