- Un estudio demuestra cómo la edición genética puede contribuir a producir alimentos más seguros al reducir la presencia de cadmio, un metal pesado tóxico que puede acumularse en algunos cultivos como el arroz, sin comprometer el rendimiento.
Internacional, 29 de julio de 2026.- Un equipo de investigadores desarrolló una nueva variedad de arroz capaz de reducir en un 48% la acumulación de cadmio, un metal pesado clasificado como carcinógeno para los seres humanos, sin afectar el rendimiento del cultivo ni la absorción de nutrientes esenciales. El avance, logrado mediante edición genética por científicos de la Universidad de Okayama, Japón, representa un importante aporte a la producción de alimentos más seguros.
El cadmio puede encontrarse de forma natural en algunos suelos agrícolas o incorporarse como resultado de actividades industriales. Al ser absorbido por cultivos como el arroz, puede ingresar a la cadena alimentaria y representar un riesgo para la salud humana. Dado que este cereal constituye el alimento básico para más de la mitad de la población mundial, reducir la presencia de este metal es un desafío prioritario para la inocuidad alimentaria.
Por ello, para lograr este resultado, los investigadores utilizaron una herramienta biotecnológica de edición genética de precisión que permitió reducir la cantidad de cadmio acumulada en el grano sin afectar el crecimiento, el rendimiento ni la calidad nutricional del cultivo. A diferencia de estrategias anteriores, este avance logró combinar mayor inocuidad con una productividad equivalente a la de las variedades convencionales.
Los resultados demuestran que es posible disminuir la presencia de este contaminante sin afectar la productividad del cultivo, uno de los principales desafíos que habían enfrentado investigaciones anteriores. El hallazgo abre nuevas oportunidades para desarrollar variedades más seguras mediante herramientas de mejoramiento genético de precisión.
Para el Dr. Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio «este estudio muestra que la edición genética no solo permite desarrollar cultivos más productivos o resistentes al cambio climático, sino también alimentos más seguros. Es un ejemplo muy claro de cómo las mejoras genéticas mediadas por la biotecnología pueden reducir la presencia de un contaminante natural sin afectar el rendimiento del cultivo. Son innovaciones que fortalecen la seguridad alimentaria y demuestran el enorme potencial de estas tecnologías para enfrentar desafíos que serían muy difíciles de resolver con métodos tradicionales de mejoramiento.»
Este avance se suma a la creciente evidencia científica sobre el potencial de la edición genética para enfrentar desafíos concretos de la agricultura y la alimentación. Además de mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos, estas herramientas permiten desarrollar alimentos más seguros, contribuyendo a fortalecer la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
