- Por Alexis Campos Molina, CEO y Fundador de Grupotech. www.grupotech.cl
Muchas pequeñas y medianas empresas invierten en marketing digital de forma intermitente. El problema no suele ser el presupuesto, sino la falta de un sistema.
Hay un patrón que veo repetirse en pymes de todos los rubros. La empresa decide «hacer marketing digital», contrata un sitio web, abre cuentas en redes sociales, publica con entusiasmo durante un mes y luego se detiene porque el día a día se come el tiempo. Seis meses después, el sitio está desactualizado, la última publicación es de otra temporada y el dueño concluye que «lo digital no funciona para nuestro rubro».
Casi nunca es así. Lo que no funcionó fue la intermitencia.
El error de empezar por la herramienta
Cuando una pyme piensa en su presencia digital suele empezar por la pregunta equivocada: ¿qué red social uso?, ¿necesito tienda en línea?, ¿contrato publicidad? Son preguntas válidas, pero vienen después.
La primera pregunta es otra: ¿cómo me encuentran hoy mis clientes y qué necesitan saber antes de comprarme? Para una empresa de servicios B2B, la respuesta probablemente sea LinkedIn, un sitio web claro y una ficha de Google bien trabajada. Para un comercio local, quizás sean Instagram, Google Maps y WhatsApp. Para una tienda con despacho, un e-commerce ordenado y campañas bien segmentadas.
Lo que da resultados
Lo que mejor funciona para una pyme no es la campaña brillante, sino la constancia. Un sitio web que responde las preguntas frecuentes de los clientes. Una ficha de Google con fotos reales, horarios correctos y reseñas respondidas. Publicaciones regulares que muestren el trabajo real de la empresa. Una base de contactos a la que se le escribe con algo útil de vez en cuando.
Nada de eso requiere presupuestos grandes. Requiere un plan y alguien que lo ejecute todas las semanas.
El contenido profesional en terreno también marca diferencia. Las fotos genéricas de banco de imágenes no generan confianza. Ver al equipo real, las instalaciones reales y los productos reales sí.
Medir lo que importa
Otro problema común es medir lo que no sirve. Los «me gusta» son agradables, pero no pagan cuentas. Una pyme debería mirar pocas cifras: cuántas consultas llegan, desde qué canal, cuántas se convierten en venta y cuánto costó conseguir cada cliente.
Con esas cifras, la conversación sobre marketing deja de ser de opiniones y pasa a ser de decisiones.
Cómo lo trabajamos en Hazlo
En Hazlo by Grupotech, la unidad de presencia digital del grupo, trabajamos con pymes que quieren salir de ese ciclo de entusiasmo y abandono. Nuestros planes integran sitio web o e-commerce, publicidad, email marketing y contenido en terreno, pero lo más importante es el calendario: qué se publica, cuándo y con qué objetivo.
Para sostenerlo internamente usamos NEO GO, el módulo de nuestra metodología que conecta campañas, contenidos y seguimiento comercial. La idea es simple: que una consulta que llega por una campaña no se pierda antes de convertirse en una conversación de venta.
Un consejo práctico
Si tiene una pyme y siente que su presencia digital está abandonada, no empiece por rediseñar todo. Empiece por tres cosas: actualice su ficha de Google, asegúrese de que su sitio tenga un teléfono y un WhatsApp visibles y funcionando, y comprométase a publicar una vez por semana algo real de su empresa durante tres meses.
Después mida. Es muy probable que se sorprenda.


