Por Víctor García, subgerente de Emprendimientos Tecnológicos de RAYEN SALUD y líder de RAYEN LAB
El emprendimiento cumple un rol fundamental en el desarrollo social y económico de los países, además puede ser considerada – entre otras cosas – como una potente herramienta de movilidad social. Por lo tanto, es de mucha relevancia para toda la sociedad que las medianas y grandes empresas se pongan a disposición de los emprendedores para aportar el conocimiento que han capitalizado, como parte de su proceso de crecimiento, considerando que muchas de ellas recorrieron el mismo camino
Lejos de generar competencia, creemos que el objetivo debe ser promover la colaboración y la co-construcción de industrias y mercados más amigables, aportando al bienestar social y a enfrentar los problemas y desafíos de la ciudadanía. En ese sentido, apoyar al desarrollo de un ecosistema emprendedor, así como de pymes es una tarea impostergable para todos los actores, especialmente desde el sector privado, donde se posee el conocimiento que ellos requiere para validar su propuesta de valor y escalar sus productos o servicios.
Según los datos del Consejo Internacional para la Pequeña y Mediana Empresa, este tipo de negocios – que generalmente tiene menos de 250 empleados – representa más del 90% del total de empresas, generando entre el 60 y el 70% del empleo, además de ser responsable del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial. En tanto, en el contexto nacional, las pymes representan el 52,5% del total de empresas y emplean al 38,7% de los trabajadores. Adicional a ello, en las microempresas estos porcentajes alcanzan 44,4% y 5%, respectivamente, lo que demuestra la fuerza de este sector económico y el impacto que tiene para nuestra economía.
Es por lo expuesto, que tomamos la decisión de crear un área que fortaleciera, formalizara y estructurara el trabajo que habíamos venido realizando en torno al emprendimiento y que fuera la encargada de articular la colaboración tanto con pequeñas empresas, como con personas naturales que quisieran desarrollar nuevas ideas. Consideramos fundamental que la propuesta de valor recogiera componentes tecnológicos para la entrega de servicios enfocados en soluciones que aportaran a mejorar la atención de salud de las personas.
De ese modo, hemos acompañado a una serie de propuestas en su modelamiento y aceleración, mediante metodologías globales, como el Desing Thinking y el Lean StartUp, manteniendo hoy un portafolio de soluciones eHealth de alto impacto social, con las que hemos trabajado arduamente para que vean la luz y/o sean validadas en contextos reales de atención como lo son los centros de salud del país. Inclusive, algunas de ellas, durante este proceso, han podido comenzar la operación de sus servicios, lo que nos pone inmensamente orgullosos.
El desafío de las nuevas economías, más justas y equitativas se constituye en el compromiso y accionar que hoy queremos transmitir, el de la colaboración y el desarrollo sustentable, dejando atrás la competencia netamente comercial, dando paso a la “coopetencia”, para situar al centro la colaboración y la co-creación en función del desarrollo y crecimiento, trabajando en conjunto para hacer un aporte con sentido.


