- Un estudio realizado por ManpowerGroup propone distintos tópicos resumibles en 3 grupos, sobre los nuevos retos que las empresas y sus trabajadores deberán afrontar en un futuro cercano.
Santiago, 6 de mayo de 2021.- Sin siquiera imaginarlo, debimos aprender a vivir de manera muy distinta a la que acostumbrábamos, y también a trabajar.
En efecto, las tendencias existentes se están acelerando e impulsan la transformación digital a una escala sin precedentes y en este aspecto, las empresas se han debido adaptar a las nuevas condiciones y también prepararse para los nuevos escenarios que se presentarán post pandemia.
Entendiendo esta prerrogativa es que ManpowerGroup desarrolló el estudio “Top 21 Trends for 2021: Transforming Talent and the Future of Work”.
En él se muestran diversos aspectos que serán los nuevos desafíos que tendrán las empresas y sus colaboradores. En total son 21 tendencias las que incidirán, directamente, el nuevo modo de ver el mundo laboral, a partir de 2021 y para los próximos años.
Los preceptos de este nuevo reordenamiento laboral, propuesto por este análisis, es que las organizaciones puedan crear mayor flexibilidad de su fuerza laboral, fortalezcan la sostenibilidad del talento y el bienestar de los colaboradores; e impulsen la transformación digital.
Esto a su vez responde a grandes grupos que incidirán directamente en las personas: Tendencias demográficas cambiantes, un incremento de la elección individual, el crecimiento de la sofisticación del cliente, la revolución tecnológica, así como las tendencias emergentes que darán forma al lugar de trabajo y fuerza laboral futura.
Bajo la visión de Jorge Gamero, Gerente General de ManpowerGroup Chile, el análisis realizado se reafirma debido a que “es sumamente necesario que las organizaciones transformen su fuerza laboral para asegurarse de que tienen las habilidades y competencias necesarias, ya que hoy deben adaptarse para un futuro incierto”.
Demografías cambiantes
El trabajo remoto llegó para quedarse, y según el informe, esto generará modelos de trabajo híbridos, que no necesiten un lugar específico. Junto con ello, la movilidad global y la creación de empleos, más allá de las fronteras, impulsarán la relación entre empleado y empleador a otro nivel. Según el estudio, hoy el 43% de los trabajadores piensa que la crisis del Covid-19, marca el final de ir todos los días al lugar de trabajo.
En la misma línea, de los cambios demográficos, se prevé que exista una escasez de habilidades, debido a que las tecnológicas y humanas seguirán creciendo en demanda, en desmedro de otros rubros, como la administración, hotelería y trabajos que requieren presencialidad.
La brecha de género se ha acrecentado. Los datos recogidos en este informe presentan que las mujeres han sido desproporcionalmente afectadas por factores sociales y económicos, debido a la pandemia, y las pérdidas de puestos de trabajo en industrias como el comercio minorista, entretención y hotelería, mientras que su participación ha estado subrepresentada en sectores emergentes como tecnología, operaciones y logística, asumiendo más responsabilidades del cuidado del hogar. Por esto, las mujeres corren un mayor riesgo que los hombres de ser suspendidas de su trabajo, pero al mismo tiempo están más preocupadas de volver a la oficina, a modo de hacer una separación entre vida laboral y familiar.
Elección individual
Este apartado, se refiere sobre todo al trabajador, donde esta nueva jerarquía de necesidades individuales exigirá una mayor flexibilidad, autonomía y elección, pensando en primer lugar en su salud física y mental.
En tanto, en la relación con su empleador, los puntos esenciales serán la seguridad, sostenibilidad de las competencias y la correcta combinación de vida laboral y bienestar.
La revolución tecnológica
Otro de los puntos más destacados que presenta el estudio, es lo que tiene que ver con la relación hombre – máquina. La tecnología es esencial, y la llegada del 5G y la Inteligencia Artificial (IA) acelerará el aprendizaje de las habilidades, lo que transformará las industrias, en pro de mayor productividad, y con ello mayores salarios.
En ese sentido, Gamero, destaca el rol fundamental que jugará la educación: “La continua necesidad de mejorar las habilidades, cambiará el futuro de la educación. Será necesario que las personas y las organizaciones den un giro a nuevas formas de aprendizaje, ya sea On Demand, micro-certificaciones, enseñanza virtual y coaching. De esta forma aportarán nuevas soluciones, para esta llamada revolución tecnológica, que ya está entre nosotros”, señala.
En conclusión, este estudio es una ayuda para que personas y empresas puedan prepararse mejor para las próximas tendencias y desafíos que presentará el mundo laboral, tanto de este año como del futuro próximo.


